Queremos Semana Santa

Políticamente Incorrecta

Escribo estas líneas como mujer Católica y Mariana practicante. Guatemala es conocida mundialmente por muchos de nuestros tesoros, y uno de ellos son las tradiciones de Semana Santa. Para las personas a quienes no les importa si hay o no procesiones, que hasta celebran que no hayan, quiero dirigirles este artículo, al igual que para aquellas que teniendo la potestad de decidir si hay o no procesiones, deciden prohibirlas.  Me refiero a los curas y supuestos abogados asesores de los mismos, que por miopía, egoísmo, cobardía, mezquindad y falta de dos dedos de frente, están prohibiendo las procesiones en Antigua Guatemala.

El covid JAMÁS va ha desaparecer. La mortalidad del virus con o sin vacunas es mínima, y me consta. Por ende, así como en USA el Super Bowl se llevó a cabo sin mascarillas y con la aglomeración normal, y en Europa los conciertos y demás ya son normales, no digamos en Asia, los que deciden, no tienen NINGÚN fundamento lógico para usar el virus como excusa para prohibir la celebración de nuestras tradicionales e inigualables procesiones. Es más, el que tenga miedo que se encierre en su closet y no salga, pero la mayoría no estamos así y no debemos sufrir por culpa de ustedes.  Hasta el argumento es absurdo porque las actividades son al aire libre. 

Su argumento para que no hayan es obtuso, ilógico y carente de la mal llamada «conciencia social» que pretenden demostrar.  Según sus retorcidos cerebros, el virus ataca las procesiones y a los feligreses en misa, pero no en estadios, bares, aeropuertos, etc y sólo en Guatemala.  Hay que tener cerebro de pollo para pensar así.  Hasta el Arzobispo comunista, que me dicen no es pro procesiones, emitió un comunicado el 7 de diciembre diciendo que a las Hermandades que tomen las medidas pertinentes para que las procesiones salgan esta Semana Santa.

Detrás de las procesiones hay toda una amalgama de personas y actividades productivas que están quebradas por culpa del virus primero, y ahora de las disposiciones ridículas de gente temerosa y carente de fe.  El que cree, no teme a nada.  Es increíble que los que están en el poder en Antigua estén bloqueando que sus feligreses tengan ingresos que les permitan dar sustento a sus familias. Hablamos de todo tipo de comerciante y proveedor de lo que implican las procesiones, el turismo que llega a Antigua por ellas, y gente muy humilde que en lugar de delinquir trabaja en proveer artesanía, alimentos, etc.

Desde quienes cortan la madera que se usa en las andas y demás, a quienes importan el material que se usa para construirlas, las personas que producen la tela, los sastres que producen los trajes, quienes importan o producen hilos, las personas que ponen sus ventas de comida en torno a las procesiones, los negocios que reciben comensales antes y después de las mismas, hasta los chicleros que hacen su agosto vendiendo a los asistentes. Es todo un conglomerado de personas las que se ven afectadas.

Familias enteras dependen de lo que ganan en Semana Santa para el sustento del año. Trabajan todo el año produciendo adornos, recuerdos folklóricos, y no digamos dulces etc. que venden en Semana Santa a turistas nacionales y extranjeros.

Se dice que el Arzobispado no quiere porque le enoja la cantidad de plata que recolectan las Hermandades que organizan las procesiones. La carta de De Villa debe prevalecer sobre política y egoísmos.

Les cuento que las Hermandades están normalmente en rojo. No es ganancia, es Fe.  Para el mundo Católico, las procesiones representan la bendición de Dios a Guatemala. Que salgan, es alimento para el alma de millones de guatemaltecos. Los que no quieran asistir en vivo, lo pueden ver desde su televisión. La gran mayoría, que sí queremos salir de la burbuja, esperamos ir a presenciarlas, a respirar incienso, a tomar atol de elote, comer tostadas, o ir a degustar alguna delicia a los muchos lugares en la Ciudad de Guatemala, en Sololá, y no digamos en la mítica Antigua Guatemala, epicentro de las mismas.

Son miles los turistas que vienen cada año a dejar divisas al país para ir a Antigua, visitar Atitlán, Izabal, Petén, Chichicastenango y muchos otros hermosos lugares del país. A dejar divisas que repercuten en ingresos para los comerciantes, las comunidades.  Los restaurantes y bares en Antigua ya no pueden más. Muchos se han endeudado para no despedir a sus empleados, para que las familias de sus empleados no sufran. Han hecho lo heróico como emprendedores, corriendo riesgos que ni la curia ni los burócratas entienden, pero que si tuvieran dos dedos de frente, ayudarían a mitigar con #Libertad.

Quienes quieren prohibirlas quieren quebrar a esos guatemaltecos que SÍ saben lo que es trabajar y viven del fruto de su esfuerzo. Esto no es España dónde las procesiones van altamente subsidiadas.  Aquí, el subsidio es menos del 5%, el resto es costeado por los feligreses.  Si hay contagios, que es inevitable día a día mientras la gente no fortalezca su sistema inmunológico, es MENTIRA que haya penalidad de cárcel para quienes autorizan las procesiones.  El asesor que les dice eso LES MIENTE.

Usen sus cerebros, señores curas, si el Ministerio de Salud, el Ministerio de Cultura y la Presidencia misma NO PROHÍBEN LAS PROCESIONES, ¿por qué ustedes se atreven a coartar la libertad de los feligreses? ¿A cuenta de qué? En este país estamos chinos y hastiados de que porque ostentan un cargo público se creen semidioses.  Hay 1 sólo Dios, el único que es omnipotente, ustedes son comunes mortales que hoy están y mañana no en esos cargos. Bájense del pedestal y demuestren amar a Guatemala, ganen nuestro respeto dando respeto y demostrando tener 2 dedos de frente. No les pedimos 3, con 2 es suficiente.

Actitudes como estas son la razón por la cual cada vez hay menos Católicos practicantes y creyentes en el país y en el mundo. Para colmo, nos quitan a verdaderos médicos de almas como el Padre Orlando Aguilar, S.J. Un tipazo, digno hijo de Dios, que con su amor por el prójimo y sobre todo a Dios, nos alimentaba el alma desde la hermosa Iglesia de la Merced de Guatemala. Que casualidad que lo removieron del cargo un par de días después que De Villa diera misa (vestido de astronauta, ridículo) en esa Iglesia. El quiere procesiones. Espero ver la de la Merced desfilar como debe de ser para alegría de todos sus feligreses.

BASTA YA de psicosis.  EL MUNDO YA ABRIÓ Y CON CIFRAS PEORES QUE LAS NUESTRAS. Estamos HARTOS de la manipulación. Queremos trabajar, que nos dejen cuidarnos, que hagan campaña nacional para fortalecer el sistema inmunológico, y que Guatemala vuelva, como la mayoría de países, a la normalidad.  Y si alguien sigue paniqueado, que se quede en casa. Los demás, a seguir viviendo con inteligencia, higiene y lógica.

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Betty Marroquin

Licenciada en Relaciones Internacionales, especialista en el Congreso de los EEUU.

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