Justicia social para la economía informal

Poptun

El domingo pasado 20 de febrero se conmemoró el Día Mundial de la Justicia Social, proclamado en el año 2007 por la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de recordar a las sociedades la importancia de proteger ese valor, y comprendiendo que “el desarrollo social y la justicia social son indispensables para la consecución y el mantenimiento de la paz y la seguridad social y la justicia social no pueden alcanzarse si no hay paz y seguridad o si no se respetan todos los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

La justicia social es un principio fundamental que vela por el bien común y promueve que todas las personas vivan en igualdad de condiciones y se garanticen los derechos humanos fundamentales como la alimentación, salud, educación, vivienda digna, trabajo, entre otros.

Para comprender qué es la justicia social, debemos de saber primero que es la justicia.  En ese aspecto, grandes filósofos han emitido distintas definiciones de justicia. 

Sócrates definió el término justicia como el adecuado balance entre los elementos ciudad-Estado y balance en el cuerpo. Platón relacionó el término Justicia con armonía social.  Aristóteles, por su parte, teniendo como referencia las ideas de Platón, concibe a la justicia como «dar a cada uno lo que le corresponde; es decir, en proporción a su contribución a la sociedad, sus necesidades y sus méritos personales». Santo Tomás de Aquino define como justicia “el hábito por el cual el hombre le da a cada uno lo que le es propio mediante una voluntad constante y perpetua” y atañendo a la justicia como aquella virtud por la cual una persona dirige sus acciones hacia el bien común.

El término justicia social fue utilizado por primera ocasión en el siglo XIX por el sacerdote jesuita Luigi Taparelli. Luego fue incorporado en la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fundada en 1919 e igualmente en la Doctrina Social de la Iglesia Católica cuando el Papa Pío XI hace uso del término en la Encíclica Quadragesimo anno. En el presente, la justicia social se fundamenta “en la igualdad de oportunidades y en los derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal.  Está basado en la equidad y es imprescindible para que cada persona pueda desarrollar su máximo potencial y para una sociedad en paz.”

En la actualidad, la OIT extendiendo su pronunciamiento inicial sobre justicia social, realizó una declaración renovada sobre la recuperación económica en medio de la crisis sanitaria del COVID-19 para que ésta se centre en las personas y en los principios de inclusión, resiliencia y sostenibilidad.  En el mensaje proferido por su Director General en ocasión del Día Mundial de Justicia Social 2022, señala que la pandemia COVID-19 ha intensificado las desigualdades y que los más afectados son los jóvenes, mujeres, trabajadores migrantes e informales, así como las pequeñas empresas.

Expresa que los legisladores juegan un papel primordial en este momento para tomar las medidas correctas para frenar las desigualdades y direccionar el cambio por el buen camino. Plantea como principal prioridad que la economía informal sea formalizada toda vez que abarca el 60% de la población mundial y que ese número tan gigantesco no proviene por condiciones de elección propia de cada persona, sino que por falta de oportunidades en la economía formal.  Expresa que ese conglomerado social tiene mayor posibilidad de vulnerabilidad y de ser más pobres en el futuro inmediato por poseer pocas protecciones, tales como la protección social que no le permite tener acceso a la salud y a los riesgos profesionales.

De acuerdo con el estudio de la OIT “COVID – 19 y el Mundo del Trabajo: Punto de partida, respuesta y desafíos en Guatemala” se refiere que el 75% de la población guatemalteca posee un empleo informal.  En ese sentido, es importante que el gobierno central ejecute todas las diligencias oportunas para desarrollar una política integral con el fin de promover el trabajo decente en las generaciones jóvenes y que el Congreso de la República legisle en consonancia al llamado efectuado por la OIT con el fin de garantizar el derecho a la protección social a quienes se ven obligados a ocuparse en la economía informal. 

La justicia social pretende que exista una justa distribución de la riqueza y los servicios con el fin de provocar la protección de los más vulnerables para que exista una sociedad más justa y equitativa. Por tal motivo, es necesario que el Estado de Guatemala trabaje para eliminar las condiciones de vulnerabilidad de los trabajadores de la economía informal, tomando en cuenta que esas circunstancias no les son imputables a cada trabajador informal, sino que es una consecuencia de la falta de empleo y de oportunidades.  Atender la prioridad anunciada por la OIT, promoverá el respeto de los derechos humanos de todos y redundará en una convivencia pacífica en la sociedad guatemalteca.

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Mireya Batún Betancourt

Abogada, Notaria y Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, postgrado en Criminología, especialista en ejecución penal con estudios en Doctorados de Ciencias Penales y Derecho Constitucional Internacional.

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