Momento para repensar la USAC

Lugar Hermenéutico

En mi calidad de egresado y exdocente de esta casa de estudios, me considero con ciertos criterios para opinar sobre la única universidad pública de Guatemala.  Recordar experiencias en ambos lados de las aulas, sin duda da nostalgia, principalmente rememorar a muchos amigos estudiantes, hoy excelentes profesionales, con los que solíamos compartir el shuco de la refa o bien juntarnos para esperar la extinta ruta 76 para el regreso a casa.

Más que la situación electoral que se vive en este momento a lo interno de la USAC, quiero referirme a los miles y miles de jóvenes que anualmente salen de los centros de educación media, y que por alguna razón les resulta imposible acceder a la única universidad estatal en el país, en lo personal, considero un tema de fondo, que debiera enfocarse tanto dentro como fuera de las aulas, pues finalmente la USAC no es de un grupo o elite social, la USAC nos pertenece a todos los guatemaltecos.  

Pienso en esos muchachos a quienes les dieron su resultado de “no aptos” para x o w carrera, muchachos que reforzaran las aulas de algunas universidades privadas, otros seguirán intentando ingresar y la gran mayoría optara por buscar un empleo para el cual quizá tenga que irse de mojado para el Norte.

En su libro, El Naufragio de la Universidad y otros ensayos de epistemología política, el sociólogo y filosofo suizo, Michel Freitag, nos habla sobre la época de cambios en la cual nos encontramos y sobre esta base afirma, que no hay reforma más urgente que la de la Universidad.

Lo anterior, aplica para cualquier institución de educación superior, sea esta pública o privada, pues en términos generales, existe una amplia brecha, entre el ideal en el cual fueron creadas la mayoría de estas, versus su realidad actual, pues solo en materia tecnológica, en los últimos 20 años se ha revolucionado las formas de crear y ejecutar en todos los campos de la acción humana.

Las nuevas tecnologías, son hoy en día la base para la construcción de cualquier sistema eficiente y transformador, que más en el sistema de la educación superior, el eslabón más importante para desarrollar cualquier sociedad.  Las posibilidades que brinda la inteligencia artificial, la realidad virtual o el big data, son ilimitados, como ilimitadas las interacciones que puede hacerse con ellas en plataformas capaces de modelar sistemas complejos. 

Una institución histórica, recia y altamente burocratizada como la USAC, necesita nuevos aires para su transformación, es preciso comprender que el conocimiento no se esconde debajo de cuatro paredes, ni puede ser exclusivo para unos cuantos, como para seguir insistiendo en mantener un sistema de admisión por demás cuestionado que ha condenado ya a varias generaciones a la migración o al subempleo.

Egresados con calidad, si, por supuesto, pero para eso están las aulas y la tecnología, debemos repensar la USAC; no se puede seguir negando el acceso a la educación superior a la población, principalmente aquella con menos recursos.  Seguir evadiendo esta realidad es irracional, irresponsable y hasta cierto punto perverso.

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