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Abogado pide a Corte ordenar al gobierno que impida intromisión de embajadores

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El abogado Erick Castillo solicitó a la Corte de Constitucionalidad ordenar a las autoridades gubernamentales de Guatemala que obliguen a los embajadores acreditados en nuestro país, a cumplir la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Esta convención prohíbe a los diplomáticos inmiscuirse en asuntos internos del Estado en el cual cumplen su misión.

El abogado Castillo argumenta que hay una amenaza “cierta y determinada” de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala permita la injerencia de los jefes de misiones diplomáticas, entre ellos los embajadores, en asuntos internos del Estado de Guatemala. Esa injerencia atenta contra el estado de legalidad del Estado.

Esos jefes de misiones diplomáticas pretenden que en el proceso de selección de funcionarios públicos, se elija a quienes ellos creen que deben ser seleccionados. Pretenden, entonces, sustituir a quienes, por mandato de la Constitución Política y de la ley ordinaria, compete esa selección. Y hasta han amenazado al Estado de Guatemala, por  no complacerlos.

Opino que sería un gran atino de la Corte de Constitucionalidad ordenarle, no precisamente al Ministro de Relaciones Exteriores sino al Presidente de la República, obligar a los embajadores a cumplir con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. El presidente tendría que declarar no gratos a los embajadores que se inmiscuyen en los asuntos internos del Estado de Guatemala, o tendría que expulsarlos.

Durante el reciente proceso de designación del nuevo Jefe del Ministerio Público y Fiscal General de la República se manifestó con inaudito cinismo y abuso, la intromisión extranjera en asuntos internos de Guatemala. Y algunos embajadores intentaron obligar al Presidente de la República a no designar a Consuelo Porres. Ya designada, la intromisión extranjera persiste, y se pretende que el presidente la destituya y designe a quien los políticos de países de la Unión Europea, y de Canadá y Estados Unidos de América, elijan.

El Presidente de la República ha demostrado no estar dispuesto a someterse a mandatos extranjeros o internacionales. Sin embargo, debe conferirle rigurosa vigencia a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y advertirle a los embajadores que una sola palabra o un solo juicio de ellos sobre asuntos internos de Guatemala, merecerá la declaración de no gratos, o la expulsión.

Post scriptum. Personalmente me gustaría que el presidente expulsara al embajador de Estados Unidos de América, William Popp, al embajador de Suecia, Hans Magnusson y al embajador de Reino Unido, Nicholas Whittingham.

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