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Gobierno de Carlos Castillo Armas

Parte 4

Historia no contada

Es importante que las nuevas generaciones conozcan la historia de Guatemala, porque ha influido en lo que vivimos hoy día.

En nuestro medio desafortunadamente se ha practicado la costumbre de no reconocer la importancia de lo bueno y lo malo que ha sucedido durante los acontecimientos, sin tomar en cuenta que son hechos históricos de nuestra nación.

Los datos obtenidos son de documentos y diferentes fuentes, con el propósito de presentar la actuación de las personas durante el gobierno de Carlos Castillo Armas.

El 26 de julio de 1957 por la noche, Castillo Armas, después de atender una reunión con empresarios, volvió a su habitación a descansar un rato antes de ir a cenar. Faltaban unos minutos para las nueve de la noche cuando decidieron con la primera dama, doña Odilia, ir al comedor. En los últimos meses la Casa Presidencial estaba casi desierta y los guardias eran cada vez menos. En circunstancias hasta la fecha confusas, Castillo Armas recibió dos disparos camino al comedor. Doña Odilia trató de hacerlo reaccionar mientras gritaba “Se fue por las escaleras el soldado que lo mató”. Cuando los guardias subieron, encontraron el cadáver del soldado Romeo Vásquez Sánchez, originario de Mazatenango, de 24 años de edad, quien hacía dos meses estaba al servicio de Casa Presidencial.

El Coronel Castillo Armas estuvo en el poder desde el 8 de julio de 1954, hasta que fue asesinado el 26 de julio de 1957.

Se dijo que el asesinato había sido planificado por militares rivales de Castillo Armas y por el comunismo internacional, en venganza por el derrocamiento del gobierno arbencista. Sin embargo, hubo cuatro hiótesis sobre el asesinato de Caros Castillo Armas.

Primera hipótesis: el asesino solitario

Todo mi sufrimiento será apagado con la sangre de Armas, escribio Vásquez en su diario. Después de matar al Presidente corrió escaleras arriba y al verse acorralado puso su barbilla sobre el cañon y se disparó. En su cráneo quedó una bala idéntica a la que mato al Presidente. Los investigadores encontraron en su casillero un diario, cuaderno de 23 páginas, en las que habla de sus planes: creía que Árevalo volvería al poder al matar a Castillo Armas. Dice que no le importaba morir, además del comunismo, el diario estaba lleno de mensajes de amor, adoraba a una mujer llamada Laura y pensaba que ella al ver su osadía se enamoraría de él.

Para calmar a la gente que no confiaba de la autenticidad del diario, las autoridades convocaron a los periodistas y les mostraron las letras de unas cartas que porporcionó la madre de Vásquéz, que era exacta a la del diario. A pesar de todo Vásquez era un lector, había estudiado por correspondencia, sin embargo el diario tenía faltas de ortografía. El doctor Calros Federico Mora analizo el texto y concluyó que había sido escrito por un psicópata. En la resconstrucción de hechos en la que el guardia Oscar Segura representó a Vásquez y el inspector Angel Sánchez a Castillo Armas, se comprobó que el presidente había sido asesinado a quemarropa con el fusil de Vásquez

Segunda hipótesis: complot militar

Los investigadores pronto lograron reducirlo a dos sospechosos, los guardias Víctor Manuel Pedroza de 17 años y Arturo Gálvez de 25 años. Ninguno tenía vínvulos con los comunistas y lo único que los incriminó fue su propio testimonio. Pedroza dijo que Vásquez le había prometido un mejor empleo si le ayudaba  y aseguró que los líderes del comlot eran el teniente Arnulfo Reyes y el mayor Julio César Anleu. Gálvez dijo lo mismo, que el plan era atacar varios cuarteles al mismo tiempo, para que después Reyes se convirtiera en Presidente y Anleu en su ministro de defensa.

El coronel Manuel Pérez, jefe de maestranza del ejército, fue quien supuestamente había convencido a Pedroza y a Gálvez de lo que tenían que decir. Cuando lo interrogaron negó todo, diciendo que ese día había decenas de soldados y que era imposible que hubiera tenido tiempo de convencerlos. De todas formas lo detuvieron y se convirtió en el principal sospechoso. Pero al final Anleu, Reyes y Pérez salieron en libertad por falta de méritos y la hipotesis regresó a la inicial, que Vásquez era el autor exclusivo.

Tercera hipótesis: complot del Estado Mayor Presidencial

El gobernador de Quezaltenango, Alfonso Duarte, relató que unos meses antes del crimen recibió la visita de un periodista que le contó que tres personas habían llegado a su redacción para asegurarle que existía un plan para matar a Castillo Armas. El periodista empezó a dudar del gobernador. Duarte le informo de inmediato al coronel Manuel Castellanos, tercer jefe del Estado Mayor Presidencial. Castellanos le aseguró que tomaría cartas en el asunto y que ese mismo día citaría a los tres testigos para que contarán todo lo que sabían. Duarte pensó que eso era suficiente y aporvechó una visita del Presidente Castilllo Armas a Totonicapán, fue a buscalo y le contó todo. Castillo Armas no se inmutó y pidió que hablara con Castellanos.

El día del asesinato uno de los guardias fue de prisa a buscar al sacerdote allegado a Castillo Armas y en el camino le dijo que no comprendía cómo pudieron matarlo, si ya sabia que lo iban a matar. Cuando al sacerdote contó que fue el propio Castellanos quien le había contado de la amenaza. Así mismo, varios exguardias declararon o escribieron cartas abiertas que fueron publicadas por la prensa guatemalteca, luego de recabar toda la evidencia el MP dijo que Castellanos fue aislado, privándole de toda protección personal, pero era lógico que alertaran a los guardias, Castellanos y otros miembros del EMP les habían dicho que el que cometería el asesinato sería un guardia, así que lo que hicieron fue alejar a Castillo Armas de sus posibles asesinos, así pues no hubo pruebas para inculpar a Catellanos.

Cuarta hipótesis: venganza del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo

El 20 de Octubre de 1957 en medio de la violencia electoral, en el mirador de San José Pinula se encontró el cádaver de Narciso Escobar. Le habían disparado desde un carro, logró ver la placa del carro de sus asesinos y se lo dijo a los agentes que lo recogieron, antes de morir. Minutos después en la zona 1, dos policias detuvieron el automóvil, pero traían órdenes estrictas de dejarlo en libertad. Narciso Escobar era uno de los criminales más buscados en Cuba, donde creían que planeaba matar el presidente Fulgencio Batista. Por su parte, quién ordenó soltar a los asesinos que iban en el carro fue Enrique Trinidad Oliva, jefe de seguridad nacional.  El  carro donde iban los asesinos estaba a nombre de Carlos Garcel, un cubano que era agente de la Dirección Nacional de Seguridad de Guatemala, pero también servía como espía para el gobierno dominicano. Cuando lo capturaron aseguró que le habían robado el carro esa misma mañana, pero cuando se sintió acorralado, delató a un colega dominicano que vivía en Guatemala, Johnny Abbes García, quien era conocido pistolero al servicio del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Enrique Trinidad Oliva negó tener relación con los crímenes y un juez le dejo en libertad, pero el MP consiguió una nueva orden de captura que ya no pudo utilizar por el derrocamiento del gobierno, pero cuando regresó la normalidad en Guatemala, Oliva, Garcel y Abbes habían huido.

Investigaciones adicionales, demostraron que el agregado militar dominicano Abbes Garcia participo el el crimen del mirador de San José Pinula, Trujillo lideraba un complot para derrocar a Castillo Armas y Narciso Escobar era cómplice. Escobar era pistolero a la orden de Trujillo y recibió instrucciones para asesinar a Castillo Armas. Los investigadores sospechaban que fue quien tramó todo y que en determinado momento sus secuaces dejaron de confiar en él y lo mataron.

Parece ser que Trujillo quería que Castillo Armas le otrogara la Orden del Quetzal, ya que Trujillo dio armas y dinero para financiar al Movimiento de Liberación a cambio de la condecoración guatemalteca, pero cuando Castillo Armas estaba en el poder no le la dio la condecoración a Trujillo, quien decidió vengarse.A la fecha no se ha podido comrpobar públicamente cual fue el motivo real del asesinato del Presidente Castillo Armas, pero su muerte repentina sí le causo problemas a Guatemala y a la región Centro Américana.

Lee más de este autor en: https://elsiglo.com.gt/2021/04/30/resumen-de-la-historia-politica-del-golpe-de-estado-del-23-de-marzo-de-1982/

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