Press "Enter" to skip to content

Los responsables de la emigración, los culpables de la tragedia

Evolución

Nuevamente hemos sido testigos de una tragedia absolutamente innecesaria e injustificable. Por las circunstancias, por su magnitud, esta noticia ha dado la vuelta al mundo, pero ciertamente no será el único caso de vidas humanas que se pierden en búsqueda de una mejor vida. La razón principal por la cual mucha gente busca emigrar hacia Estados Unidos, y correrse los riesgos que ello conlleva, es porque en ese país pueden producir mucho más riqueza de la que pudieran imaginar, dadas las nulas oportunidades que existen para alcanzar esos niveles de prosperidad en nuestras latitudes. Los hipócritas de siempre se rasgan las vestiduras ante las desdichas de sus prójimos y lanzan sus habituales condenas, pero lo que más indigna es que son esos mismos hipócritas, con las ideas y sistema que defienden a ultranza, los principales responsables de que en nuestros países la gente tenga que arriesgar sus vidas para intentar darle un mejor futuro a sus familias.

El único camino que en la historia de la humanidad ha concedido al mayor número de personas las mejores oportunidades para prosperar y realizar su potencial es el Liberalismo, especialmente en lo económico. Los países que más éxito han logrado, lo han hecho en la medida en que gozan de mayor libertad económica y, a la inversa, los países que insisten en seguir en las garras del estatismo, sea mercantilismo, socialismo o comunismo, son en esa misma proporción, los más pobres y miserables. Y a pesar de que eso es un hecho incontestable, seguimos rodeados de perfectos idiotas que se ensañan y empecinan en que sigamos en la miseria.

Por un lado, buscadores de rentas que hablan de prosperidad y crecimiento económico, pero sólo en cuanto conviene a sus intereses y dentro del sistema de privilegios, proteccionismos y limitaciones a la competencia que les ha permitido amasar fortunas a expensas de anular las posibilidades de desarrollo para el resto. Y que hoy, con mayor cinismo y descaro, han encontrado junto a sus aliados perfectos, políticos corruptos, una mina de oro en contrataciones públicas, que en muchos casos ni siquiera se cumplen, pero que todos terminamos pagando una y otra vez. Por otro lado, los apologistas de una mentalidad, más que retrógrada, destructiva, el socialismo, en cualquiera de sus versiones y disfraces. Se oponen sistemáticamente a todo aquello que implique la posibilidad de progreso y desarrollo, con sus regulaciones laborales que destruyen la creación de empleo, con sus esquemas impositivos que anulan las posibilidades de inversión, con sus políticas redistributivas que alimentan la corrupción intrínseca a toda actividad estatal, con sus propuestas irreales de un estado “benefactor” que atiende infinidad de necesidades del ser humano y, por ende, es incapaz de cumplir con sus funciones primigenias como seguridad y justicia, con su miríada de regulaciones innecesarias fieles a su dogma de que el Estado se debe meter en todo, que obstaculizan el crecimiento económico. Y lo hacen desde múltiples trincheras, desde el adoctrinamiento en todos los niveles de la educación, hasta la guerra que libran para seguir engañando a la opinión pública desde la prensa.   

Y si usted es de los que no entiende que ese es precisamente el problema, pero no es deshonesto como quienes he mencionado, sobre todo intelectualmente, le comparto esta frase de Pascal: Toda nuestra dignidad consiste, pues, en el pensamiento. Trabajemos, pues, para pensar bien; éste es el principio de la moral. Así que lo invito a profundizar sobre los postulados del Liberalismo y a comprender por qué un sistema basado en el respeto a la libertad individual y con un gobierno limitado a hacer respetar los derechos individuales, es el único camino para la prosperidad.

Libre emisión de pensamiento.

Lea más del Autor La “lógica” de Biden y el precio de los combustibles

One Comment

Comments are closed.