La Negación

Anotaciones

Vivimos una continua relación fagocitaria del “te como y vivo” para seguir en la rueda sin sentido del “vivir  por vivir” y ni siquiera en sueños se descansa a cuenta de “vivir” todos los días, porque la incesante descarga del medio sociocultural nos somete y sujeta.

La  ansiedad es incontrolable y se trabaja para producir bajo el temor de morir, ahora en pandemia del Covid, todo se ha trastocado y visibilizado, más las diferencias de clases sociales, por no llamar de castas y élites. Pero, el ser humano insiste en no ver la realidad, en creer en la insania inmortal y reconstruir en un tiempo ilusorio, inventado, para supuestamente sobrevivir, o peor aún, se recluye en un mundo de cristal o burbuja solitaria conectado al mundo virtual.

Se resiste a ver la realidad, la niega conscientemente, teme confrontar la realidad y prefiere seguir robotizado, para no pensar, que en el fondo es la muerte, el miedo a enfermarse (no la acepta); con la negación de la muerte, trata de borrar de su existencia con disfraces inverosímiles (creo que le ganamos al rey o reina pulpo), reprime estados indoloros y busca  sentir placeres, ese deseo, casi adictivo  de bienestar constante, aún cuando sabe, que por ejemplo las drogas, el calentamiento global, las guerras son realidades.

Existen muchos movimientos o colectivos, como el movimiento antivacunas, que niegan la existencia del virus y así, ahora en pandemia la negación es la constante, se la percibe anti placer y conocemos que el instinto busca satisfacción inmediata y “olvida” los virus, “las manos peludas”, el calentamiento global, la pobreza, es casi imposible agendar estas emergencias comunes y se prefiere la auto negación, aún perciba o se le encuentre en actos indeseables, los justificará (piensa que eso no le incumbe, siempre es otro u otra, ni su familia, es su ego, porque nació para gozar, ser héroe, súper niñas, también son inventos del mercado) y se cree que somos libres de elegir o creer en la libertad absoluta, autonomía, es “el chico o chica de la película” y es incapaz de analizar ese gran tabú, que ya no es el sexo, del cual no se habla, es el tabú de la muerte, y esto de la negación emocional nos da la falsa idea del control total, está montado en las mentiras, y hasta decimos “la nueva realidad”.

En psicología  la negación es un concepto básico  para el psicoanálisis,  se concibe como una reacción defensiva del Yo, frente a aquello que surge desde el inconsciente y amenaza la estructura simbólica que rige sobre la consciencia. Se niegan las sensaciones y hechos dolorosos. Sólo en las psicosis aparecen negaciones importantes y son medicadas.

Todo se hace para evitar el dolor, para no ver la realidad terrile, que estamos viviendo, a cuenta de no hablar consigo mismo de nuestra fragilidad en el mundo y vuelo rápido, con invenciones fútiles, nos negamos a admitir la propia mortalidad. Es un fondo tenebroso, que casi nunca se toca en familia y menos en los centros eduativos. Estamos diseñados para la inmortalidad con planes de eternidad con amores infinitos…

El escritor Ernest Becker en su libro “La Negacion de la Muerte” habla del supuesto “proyecto de inmortalidad”, que se tiende a la creencia de ser eternos, de algo infinito, que se ha vuelto heroico, espiritual, algo que nunca morirá, en comparación con su cuerpo físico que sabe conscientemente que un día morirá.  Esto, a su vez le da la sensación de que su vida tiene sentido: un propósito, significado en la estructura sociocultural microglobal que habita. Todo nos demuestra que somos transitorios, como las estaciones, los animales, las estrellas…

Apenas el planeta Tierra es un puntico en el universo y el martes 12 de julio de este año dos mil veintidos, se vieron las primeras cuatro fotografías,  de las primeras cinco, captadas por el telescopio espacial James Webb, operado por la NASA, era mágico y real ver estrellas que nacen, estrellas que mueren, galaxias, exoplanetas y nosotros terrícolas pedestres nos creemmos eternos, porque tenemos cosas materiales, por tener familia, libros, “quince minutos de fama”…

Quizás en muchos la pandemia hizo notar nuestra vida etérea y corta, que hizo captar más importancia al presente inmediato y en otros aceleró la imaginación y la negación y toman el “mundo por asalto” con fiestas clandestinas, violencias, suicidio… La idea de la muette, el miedo que ocasiona las enfermedades disparó el sistema de alerta, las maquinaciones acosan al animal humano como ninguna otra cosa y prefiere “te como y vivo”.  Es causa principal de la actividad humana, diseñada, en su mayor parte, para evitar la fatalidad de la muerte, para superarla negando de algún modo que es el destino final de la persona. Se nace y muere todos los días.

                                                             

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Ana Anka

Ana Anka (Lima, Perú, 1955), residente en Venezuela. Soy escritora, poeta, articulista, promotora cultural, editora, Psicóloga, locutora, he sido profesora de psicología de la Universidad de Oriente, Núcleo Monagas y Psicóloga en Educación Especial de la Zona Educativa del estado Monagas. Desde 1992 vivo en Maturín, Monagas, Venezuela. Entre mis libros publicados figuran: Ensayos y compilaciones (1987) Mimetismo Pendular. Huídos de Saturno, (1999). Eros y pedagogía (2005), Batería de poetas Avanzadoras (2014), Anacópula, (2017). Desde el mismo punto, (2018). Mis libros los he presentado en ferias internacionales de libros de Venezuela, Costa Rica, Panamá, Cuba y Perú.