Press "Enter" to skip to content

La excelsa labor de Simón Bolívar: libertad y justicia social

Soliloquios de José Franco

Simón Bolívar nació en 1783 en Caracas, en una familia de la aristocracia criolla, que no eran otros que los hijos de españoles peninsulares nacidos en América, en definitiva parte de la élite del momento y que era un adelantado a su tiempo pues se acercaba a la idea de los afrancesados y que se basaban en alcanzar la libertad y la independencia desde diferentes procesos de integración ante el caduco pensamiento de tiempos pasados carentes de valor, ética y moral.

Su pensamiento se fundamentaba en la creación de mecanismos que aprovecharan las ventajas cooperativas entre las diferentes naciones, para compensar las asimetrías entre esos diferentes países  y corregir sus deficiencias desde la igualdad y el bien común.

Quizás fue un visionario que se adelantó al concepto de la Unión Europea pero con las naciones latinoamericanas y todo ello trabajando desde el consenso  y el acuerdo. Como ejemplo tenemos la Carta de Jamaica, que escribió un 6 de septiembre de 1815. Un Masón adelantado que siempre luchó por la libertad.

Si bien fue educado y tuvo no poco influencia de Inglaterra, y muy cercano a la postura de los afrancesados, como el mismo Goya, de Aragón por nuevos tiempos de libertad y justicia social de esos momentos históricos.

Totalmente alejado de conceptos racistas y clasistas, propios del Antiguo Régimen imperante en esos  momentos y si bien dado al empecinamiento de esos momentos, de un régimen que fallecía, tuvo que tomar medidas contrarias a su pensamiento con determinado grupo de españoles afincados en América,  no tuvo alternativa.

Bolivar no fue más que un visionario, un  hombre leal a sus principios, a su tierra y que nunca desdeñó el mundo hispánico, sino todo lo contrario, quiso desenmascarar la siniestra y nefasta figura de un régimen clasista que está dando sus últimos coletazos y que daría pasó al mundo de libertades que aún ahora estamos disfrutando.

Simón de Bolivar, bien pudiera considerarse el primer libertador de origen latino que acompañó la obra de la Revolución Francesa y que fue la puerta de las libertades de las que ahora gozamos. Si bien España era en ese momento una de las zonas más prósperas de Occidente como el Reino Unido y otras potencias, no era más que bajo un sistema esclavista que no dudaba en asesinar, con tintes racistas y confabuladores, que prosperaba alejándose de los principios como libertad, igualdad y fraternidad, que a partir de entonces fueron referencia para los que ahora vivimos.

Gracias eternas a la figura de Simón Bolivar, gracias a su Constitución de 1826, escrita de su puño y letra y que nunca se llevó al efecto, desde España para un hombre al que tanto le debemos y para ello quizás la mejor forma de mostrar el agradecimiento sea despedirme con un pensamiento que aún mantiene todo su vigor.

“La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.”

¿Cuándo alcanzaremos ese sueño?

Libre emisión de pensamiento.

Lea más del autor aquí: La cultura, el arte y literatura: solidaridad y alternativas

One Comment

Comments are closed.