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Tv Deporte

Es común que después de reunirnos con los amigotes a ver un partido de fut, motivados por el juego y los traguitos, que durante varias horas sin importar el resultado han servido para darle mas emoción al encuentro, nos transforma en expertos comentaristas deportivos, entrenadores, fisioterapeutas, estrategas y demás. Consecuentemente nos enfrascamos, termino perfecto, en apasionadas discusiones en las que se enumeran los méritos del triunfo o las justificaciones de la derrota, que si Messi que si Ronaldo, que el arbitro estaba pagado, sin que en esta ulterior chamusca haya un ganador.

No es raro que en esas ocaciones salga a luz el futbol nacional que enciende pasiones insospechadas llegando al colmo de hacer comparaciones fanáticas entre nuestra selección nacional y las selecciones de otras latitudes, yo me aprovecho como quien no quiere la cosa para preguntar -¿saben ustedes cual es la diferencia entre la selección brasileña y la selección nacional?-, y aparte de las respuestas “técnicas” de esos que ni bolos tienen sentido del humor, después de esperar la no sabida respuesta les aclaro -la canarigna tienen un kaka y nosotros once popo-. Podemos seguir: ellos meten a Delano nosotros metemos el culo, ellos Neymar nosotros ni maíz, ni hablar de Vinicius y nuestros visiusus, juegos de palabras que nos sirven para destacar la diferencia abismal entre nuestro fut y el de otras naciones, que me ha conseguido desde risas hasta insultos.

No se cuanta gente recuerda  que el presidente Arzú durante su gobierno veto una ley del deporte en la que se permitía el expendio de cerveza y bebidas alcohólicas light, motivado por aquella tragedia ,en la que el estuvo presente, muriendo aplastadas algo así como 80 personas, en un partido contra Costa Rica. Hubo que derogar la venia ya otorgada prohibiendo tácitamente chupar en el estadio.

Si recuerdan el Mateo era un Sport Bar, el Doroteo Guamuch no vivió esas glorias, época en la que cómodamente en su butaca o grada usted ordenaba cerveza, whisky, vodka o el trago de su preferencia, con las consabidas boquitas, haciendo mas llevadero el mal futbol que nos presentaban, así que no era raro que gritáramos goles del equipo contrario, madreáramos a los jugadores y árbitros sin ningún pudor, poniéndonos borrachos como una cuba, tanto que uno de nuestros asiduos llego a su casa a las dos de la mañana y ante el obligado reclamo de la doña le contesto que había habido extra innings.

Lo que sí es verdad es que ver sobrios a nuestros equipos sin la ayuda de los diligentes pasadores es espantoso y trastoco de manera definitiva el concepto, medio romántico, que teníamos del deporte nacional.

Pero hubo un ingrediente mas que vino a desilusionarnos de al tiro, la tele empezó a trasmitir fut internacional, dándonos cuenta en vivo y a todo color de lo malos que somos, obligándonos a cambiar el estadio por algún bar, restaurante o casa de algún cuate para aplastarnos frente a la televisión a ver los partidos del Barca, El Real, la Eurocopa o cualquier torneo del calendario de la Fifa, con el consecuente alcoholismo, obesidad, problemas en el hogar y hasta homosexualismo, con tanto trago y abrazos emocionados no hay mas que un pasito. En un plato: dejamos de ser parroquianos de los estadios para convertirnos en TV deportistas.

Pero no seria justo hablar mal solo del balompié, en términos generales el sub desarrollo de nuestro deporte profesional es evidente, obligándonos al igual que con el fut ha ver los deportes en la pantalla de un televisor, que gracias a las modernas técnicas de transmisión de manera increíble casi esta uno metido en la cancha, el ring, el estadio, la piscina etc.

Por ejemplo el box, allá en mi pueblo había un boxeador que le decían “Relámpago”, porque rápido caía.

En medio de una justa centroamericana uno de nuestros boxeadores se enfrento al púgil de la República Dominicana, que ataviado con vistosa bata hizo su ingreso al ring de manera espectacular, pero mas espectacular fue la cara de su contrincante Chapin cuando se despojo del atuendo, apareciendo mas músculos de los que hubiera deseado, el tipo era mas fuerte que el listerine morado, en consecuencia se aplico en darle una paliza a nuestro contendiente, tan abrumadora que alguien del publico angustiado por lo que le acontecía le grito desde el alma -patéale los huevos-, consejo por demás ilegal ,pero arranco carcajadas desde las gradas, que aliviaron un poco la paliza.

Otro de nuestros pugilistas, llegando a su esquina al terminar el round, fue estimulado por su entrenador que le dijo: -no te esta tocando, no esta haciéndote nada-, a lo que el visiblemente golpeado le respondió, -entonces vigila al arbitro, porque a mi alguien me esta dando unos cachimbazos durísimos-.

Los resultados de nuestro Basquet son parecidos a los del beis ,y los del beis a los de basquet, sobre todo si salimos a competir afuera del país.

Lamentablemente no todo es miel sobre hojuelas, la irrupción de la televisión en el mundo del deporte, ademas de la maravilla de ver en vivo y a todo color a los mejores deportistas del planeta, acarreo nuestra adhesión satelital del deporte mexicano.  Todas las transmisiones que llegan a nuestras pantallas vienen de canales que obviamente transmiten para los mexicanos, no solo su deporte nacional, también el internacional, exponencialmente si un mexicano esta compitiendo.

Podemos gozar de los Juegos del Futbol español, francés, ingles o de los países bajos, pero si para nuestra desgracia algún jugador mexicano esta en el equipo tenemos que tragarnos las narraciones, que aunque el cuatillo no juegue, giran a su alrededor. Desde la banca podemos oír que el Chicharito esta realmente atento a lo que sucede y desde allí se le ve la calidad y la calma que tiene. El Memo Ochoa si una bola se le cuela entre las patas es porque llevaba un efecto devastador, ademas del burro del defensa que obviamente lo estorbo.  Andres, que aun la prensa especializada no entiende por que lo mantienen Guardado, fácilmente podría meter dos o tres goles y si cuando juega no mete ninguno es porque la bola de envidiosos de sus compañeros no le dan balón .Así que tenemos que tragarnos al Tecatito, Herrera, Lainez y en fin a cuanto mexicano juegue del otro lado del charco.

Pero la cosa se vuelve insufrible cuando juega su selección, los comentaristas, mexicanos por su puesto, a travez de ESPN y Fox, agrandan las virtudes, soslayando las claras deficiencias, justificando las ayudas arbitrales, denostando al Var si confirma un penal en contra, que si bien es cierto el defensa detuvo con la mano el gol inminente en contra, no se debe ser tan rigorista, con esas decisiones de los silbantes se trunca la fluidez y buen juego de los dirigidos por el Tata.

Yo estoy convencido que los chapines vemos los juegos de la selección Mexicana pidiéndole a Dios que pierdan, pues al placer de verlos caer derrotados en el tiempo reglamentario hay que añadirle los programas post partido y la semana siguiente donde Futbol Picante, la Ultima Palabra, Sport Center, Central Fox Cronometro, con Faitelson, Juan Ramon, Hugo Sanchez, Fernando Palomo y compañía limitada, arman una telenovela donde se ejecuta una exégesis al estilo de un congreso internacional socialista, se despelleja sin misericordia, al entrenador, árbitros, jugadores, dirigentes, dueños de los equipos, fisioterapeutas, vendedores de cerveza, las pelotas, el VAR, el Bar, el publico displicente, los gritos racistas (Ingleses canillas de Leche, Ticos marimbistas) en fin todos aquello que por acción u omisión haya podido tener que ver con la dolorosa derrota.  No dejan santo con cabeza.

Su reciente derrota, posterior a la finalización de este articulo, de la selección mexicana sub 20, no a manos si nos a pies de la selección nacional de Guatemala, los dejo fuera del mundial sub 20 y de las olimpiadas, fue un gozo inconmensurable para los chapines, que a pesar de lo agrio e injusto de los comentarios de los mexicanos no lograron robarnos ni un ápice de nuestra alegría que buena falta nos hacia, esa inesperada revancha no se nos olvidara en mucho tiempo, felicidades chicos que se les haga costumbre.

El expresidente Otto Perez Molina dijo que los guatemaltecos sufrimos cuando la selección mexicana no llegaba al Mundial, frase que estoy seguro precipito su predicamento.

No es la excepción el deporte de las narices chatas y las orejas de coliflor, los boxeadores mexicanos desde Ruben Olivares, Erik Morales, Marquez, Julio Cesar Chavez (un boxeador fuera de serie), no necesitaban de las exageraciones de los comentaristas que los elevaban a niveles extraterrestres capaces de enfrentar meteoritos, estrellas fugases y hasta al mismísimo sol, augurando una sonora victoria.

El de moda es el Canelo, (no entiendo el por qué del apodo si es más colorado que los huevos  de un ciclista), el mejor libra por libra de la historia, la cara del boxeo, en fin un dios del Olimpo mas poderoso que el mismo Zeus.  Gano peleas con fallos controversiales, defendidos a ultranza por los conductores de la televisión que intentan insistentemente colocarlo en un lugar de la historia que no le corresponde.  Su reciente derrota por su atrevimiento de subir de peso inflado por la prensa, lo retrato de cuerpo entero, poco tuvieron que decir la paliza fue monumental.

Si nos trasladamos a la Formula 1 que tantos adeptos ha ganado por todas partes, no hay variación, El Checo Perez un piloto bueno pero segundón, ha sido elevado a la categoría de leyenda, derivado de un duelo de tres vueltas que tuvo con Hamilton, que no sirvió de nada pero hoy los amantes de la F1 nos tragamos cuatro o cinco elogios por vuelta en todas las fechas ofíciales, justificando los resultados siempre por detrás de Max o Lecrec.  Ha corrido 221 grandes premios, ha ganado tres, uno que le regalo Mercedes, el otro por el abandono de Max.  El hace lo suyo y lo hace bien, ¿qué necesidad hay de hacerlo insufrible con tanta zalamería?

Pedimos vehementemente que jamas haya un Papa mexicano, el Islam ganaría adeptos exponencialmente.

Voy a terminar con una pequeña acotación, que hace algún tiempo no haría, pero ante la perdida del Humor que se ha dado últimamente, sobre todo de aquellos que dicen defender la libre emisión del pensamiento, pero son los primeros que salen a denostar cuando lo dicho no les gusta o va contra sus intereses.

Joda aparte, gracias a Dios y a los mexicanos porque podemos ver en tiempo real lo mejor del deporte al rededor del mundo, y les recuerdo “una caricatura bien puede ser un editorial”.

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