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Rostros y realidades

Tanmi Tnam

Pensar en la niñez de Guatemala, es uno de los temas que nos lleva a reconocer la deuda que tienen las generaciones actuales con las niñas y los niños del país. La continuidad de las culturas y de los pueblos, depende de las nuevas generaciones y por eso es importante revisar el estado en que se encuentra la niñez guatemalteca. Qué deben hacer las familias y las autoridades para facilitar tratamiento diferenciado a la niñez con el objetivo de prometerles mejores condiciones para su desarrollo integral.

Impera la violencia de muchas maneras y en distintos ámbitos.  Se dan casos de violencia en el ambiente familiar, en las calles, en las grandes ciudades y en los pueblos pequeños.  En estas condiciones, por más que abunden los discursos de atención a las niñas y niños, los hechos están a la vista y no se pueden ocultar.

Cómo explicar a las niñas y niños que viven en hogares donde lo común que se vive son las condiciones reales de extrema pobreza.  Allí escasea la comida y no complementa los nutrientes necesarios para el buen desarrollo. Las niñas y los niños desean comer algo sabroso y nutritivo, pero papá y mamá no tienen posibilidades de atender estas necesidades.

Cómo devolver la alegría a las niñas y niños, cuyo padre o madre, está siendo perseguido, está encarcelado o está desaparecido por sus ideas, por sus denuncias de corrupción o por su lucha por conservar el ambiente.  Cómo hacer comprender que hechos negativos se vuelvan comunes en un país donde abundan discursos de transparencia, soberanía y libertad, pero sin o con pocos referentes observables. Qué se puede decir a las hijas e hijos que solamente le cuentan que su papá vive desde hace 10 o 15 años en los Estados Unidos, que tiene conversaciones por medios tecnológicos con sus familiares que han emigrado por las condiciones de pobreza, pero vive solo, en el abandono, sin el cariño de nadie. Cómo garantizar una vivencia donde debería de estar el diálogo, la ternura y la comprensión para crecer de manera integral.

Qué hacer y qué se puede prometer a las hijas e hijos que viven en la calle. Es el futuro que pide limosna, que vive del par de tortillas que la caridad proporciona día tras día. Es la imagen de la irresponsabilidad y de la falta de vergüenza de autoridades y de los guatemaltecos por permitir esta cruda realidad. ¿Por qué se acepta esta realidad? Cómo hacer sonreír a las niñas y niños cuyas familias no cuentan con una casa. Viven en condiciones que requieren de una transformación total para tener un ambiente digno donde pasar los mejores años de la niñez, donde se escuchan aquellas frases de que cuando yo sea grande quiero ser ingeniero, quiero ser médico o un gran líder político.

Cómo abordar el significado de esta expresión que dice “todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos” pero una simple observación de todo lo que acontece en el contexto inmediato, abunda la discriminación y el racismo. Falta la cobertura y calidad de los servicios públicos básicos de salud, educación y seguridad. Cómo explicar a las niñas y niños que viven horas y escriben contenidos de lecciones escolares que niegan el estudio de su cultura materna y el uso de su lengua materna. Cómo garantizar el futuro a las niñas y niños de Guatemala, cuando se mantiene la práctica de maltrato a la Madre Tierra.

No más promesas, no más engaño. Todos los sectores y pueblos de Guatemala, deben asumir el compromiso de demandar la concreción de servicios públicos que faciliten oportunidades de construir el futuro a la niñez y juventud con igualdad, justicia, democracia y paz.

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