Los Veteranos Militares y la creación de hordas mercenarias

Barataria

En la pasada campaña electoral el señor Giammattei desesperado por la necesidad de votos, procedió a reunirse con asociaciones de veteranos militares para ofrecerles, a cambio de su apoyo y sus votos, una ley que dispusiera una “dignificación” a todos aquellos que combatieron en el conflicto armado.  Como en todo este tipo de leyes, la dignificación era el pago de una cantidad de dinero, es decir una compensación económica,  Esto es algo innegable, pese a que la Secretaría de Comunicación Social del Presidente no se ha manifestado sobre esto, si existe un video en el cual se ve al señor Giammattei ofreciendo una ley a cambio de votos y promoción de su candidatura.

En la historia de Guatemala, la “compra de apoyo político y de votos” con el dinero público no es nada nuevo.  Ya muchos olvidan cuando se promovió una compensación económica a Ex-Patrulleros de Defensa Civil que fue promovida por el extinto Partido Patriota para impulsar la candidatura del defenestrado señor Otto Pérez Molina, supuestamente se sembraron 40 millones de árboles que nunca se supo dónde se sembraron, pero le costó en aquel entonces al Estado la nada despreciable suma de más de 2,000 millones de quetzales.  Otros ejemplos de la mala utilización de dinero público para comprar “gobernabilidad o apoyo político” se encuentra en la forma en que sindicatos como los del Ministerio de Salud y Ministerio de Educación “negocian” pactos colectivos con los gobernantes para que así, estén a la disposición de los tales, promoviendo “manifestaciones a la carta” sin contenido ni propuesta.

Al final de cuentas el señor Giammattei hizo gala de su control completo del Congreso de la República para pasar una ley sin la menor discusión posible que les ofrece una compensación económica de Q.36,000.00 a cada uno de los exmilitares en un periodo de tres años, es decir que incluiría el ultimo año del actual periodo del gobernante y los siguientes dos años del nuevo periodo presidencial.  Un decreto que le costará al Estado de Guatemala si se habla de que existen al menos unos noventa mil exmilitares (la verdad no se sabe el numero exacto ni quienes son), estamos hablando de que el Estado erogará mas de 3,000 millones de quetzales.  Aunque se aprobó la compensación económica a los exmilitares no fue del agrado de todos, ya que dentro del movimiento existieron algunas asociaciones que se manifestaron contrarias a lo aprobado porque esperaban que el monto fuera mayor dado a que el actual gobernante así lo había prometido, lo cual ha empezado a causar zozobra en cuanto a si va a entrar en vigencia el decreto aprobado, que ya ha sido objeto de alguna impugnación o bien el gobernante lo vetará y promoverá otra normativa.

Lo cierto es que, el decreto aprobado, como sea, es la creación y compra de un grupo de mercenarios que va a estar con la obediencia debida, a las órdenes del gobernante puesto que cada mes recibirán un estipendio a cambio de su apoyo en proyectos de desarrollo ambiental.  Considerando el “éxito” que se tuvo con la compensación económica que le dieron a los ExPac en dónde aún no se sabe los lugares reforestados, es pragmático considerar que así será el resultado de esta ley.  La verdad es que los veteranos militares presionaron amenazando con provocar todo tipo de actos, incluso ilegales de no ser oídos porque argumentan que el actual Presidente de la República, desbocado como siempre, les prometió una suma mayor a cambio de sus votos.  Es importante observar que estas organizaciones de exmilitares al realizar bloqueos, no lo hacen como algunas otras organizaciones en cuanto a que éstas bloquean carreteras desde la mañana a horas de la tarde; sin embargo los exmilitares han bloqueado carreteras desde la mañana hasta llegar a horas de la noche ininterrumpidamente.  Además de que se atrevieron a protagonizar un “asalto” al Palacio del Organismo Legislativo, causando daños, incendios provocados a saber con que fines e incluso han llegado a dividir el movimiento que ellos mismos han creado entre los conformistas que apoya la reciente ley creada y los que exigen una ley con un estipendio mayor.

Lo más grave ha sido sus amenazas de llegar incluso a boicotear el proceso electoral del próximo año.  En efecto, de por sí el próximo proceso electoral esta lleno de dudas sobre la legitimidad y la transparencia del mismo porque tenemos un Tribunal Supremo Electoral ad hoc para el actual gobernante y aquellos que son sus aliados, permitiendo campañas electorales anticipadas por parte de ciertos ex candidatos y advirtiendo a otros que no pueden hacer ninguna actividad porque claro está, no son afines al gobernante.  Incluyendo que el Tribunal Supremo Electoral al darse cuenta que “metió la pata” con un reglamento que regulaba la renuncia de los funcionarios públicos especialmente de los Alcaldes para buscar la reelección, procedió inmediatamente a derogarlo cobrando vigencia ese mismo día que era el último para renunciar, así que seguramente los alcaldes aliados que busquen su reelección no tendrán problemas con el Tribunal Electoral para renunciar en tiempo o solicitar permiso.

Estas agrupaciones de exmilitares en realidad constituyen unas hordas mercenarias que van a estar al servicio del gobernante y sus aliados, lo fueron en su campaña electoral brindándole apoyo con votos y promoción, y lo serán a partir de este momento cuando dependan del Ejecutivo para recibir su estipendio mensual que los hace estar bajo sus propios caprichos.  ¿Qué va a hacer el Gobernante con los inconformes?  No se sabe.  Lo único cierto es que los inconformes ex militares que exigen un pago de 120 mil quetzales han anunciado que realizarán protestas la próxima semana desde el martes 25 al Jueves 27 de Octubre para exigir que se apruebe la iniciativa que les daba un estipendio mayor y exigirle al Presidente Giammattei que cumpla con su palabra y vete el decreto aprobado.

Así las cosas, el señor Giammattei está en un grave conflicto, creado y alimentado por él mismo, con promesas que en realidad no puede cumplir.  En su afán por continuar en el poder él y sus aliados han creado una estrategia de “comprar alcaldes”, “comprar diputados”, cooptar todas las instituciones, de esta manera minar la institucionalidad y, el golpe final: crear una horda de mercenarios exmilitares a su servicio que bien pueden boicotear las elecciones para perpetuarse en el poder.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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