Lecciones del fútbol

Evolución

¿Porqué los últimos cuatro mundiales han sido ganados por países europeos? ¿Cómo fue posible que la selección de un país como España que, si bien tuvo buen fútbol, nunca fue “potencia”, halla llegado a ser campeona del mundo? ¿Porqué los clubes y las ligas europeas tienen a los mejores jugadores del mundo y, por ende, el mejor nivel? Desde luego que habría que mencionar muchos factores para aproximarse a una respuesta poco más o menos certera, pero quiero referirme a uno en particular que, aparte, deja una importante lección.

Jean-Marc Bosman era un jugador belga del RFC Liège, que aspiraba a ser transferido al Dunkerque francés, pero cuyo traspaso se frustró cuando el Dunkerque se rehusó a pagar el monto de la transferencia exigido por su club para liberarlo. Bosman demandó a la federación belga y llevó su caso ante la corte europea de justicia, argumentando que la exigencia de un pago por parte de su club luego de vencido su contrato, constituía una limitación a la libre movilidad de trabajadores, por lo que violaba el entonces Tratado de la Comunidad Europea, hoy Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. En 1995 la corte falló a su favor, cambiando el fútbol para siempre con dos aspectos claves de la resolución. El primero, el que ya he expuesto. El segundo, y más importante en mi opinión, en el sentido que los límites de jugadores extranjeros permitidos en un club hasta entonces existentes en prácticamente todas las ligas, constituían discriminación sobre la base de nacionalidad entre ciudadanos miembros de la Unión Europea y que, por lo tanto, dichas restricciones sólo podrían aplicarse a jugadores de países no miembros de la Unión Europea. En pocas palabras, el caso Bosman globalizó el fútbol en Europa.

El proteccionismo siempre es malo, hasta en el fútbol. La apertura y, sobre todo la competencia, siempre mejoran la calidad de la oferta, lo cual siempre es de beneficio para el consumidor. Pongo de ejemplo los casos de España y Francia. El hecho de que los mejores futbolistas del mundo gravitaran los grandes clubes de España, como el Real Madrid o el Barcelona, hizo que los nacionales españoles se foguearan con lo mejor de lo mejor, lo cual les permitió elevar su nivel notablemente. En una generación ya eran bicampeones de Europa y campeones del mundo. El hecho que los mejores futbolistas franceses pudieran dispersarse por los grandes clubes europeos, también solo sirvió para elevar el nivel del equipo nacional. Hoy también cuentan con dos mundiales y son serios candidatos para ganar un tercero.

Si queremos que nuestro fútbol mejore, aparte de los monumentales retos que debemos afrontar como trabajar con seriedad desde las ligas inferiores o erradicar la corrupción en la federación, bien haríamos también en emular el ejemplo de Europa y abandonar esa inútil mentalidad proteccionista. Poner a competir a nuestros futbolistas con lo mejor que les podamos ofrecer es lo mejor que podemos hacer para mejorar su nivel. Un mejor nivel atrae más demanda, esto a su vez atrae más inversión de patrocinadores, y así el círculo virtuoso se repite, lo cual queda claramente evidenciado con el fútbol europeo, liga de campeones, etc.

Ahora apliquemos exactamente la misma idea y los mismos principios a la economía, y veremos también cómo abundarán los beneficios de la apertura comercial y cómo el nivel de vida de los consumidores se verá sustancialmente incrementado y, lo mejor de todo, mucho más rápido de lo que tardaremos en clasificar a un mundial.

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Alejandro Baldizón

Abogado y Notario, catedrático universitario y analista en las áreas de economía, política y derecho.