Remesas y tipo de cambio

Evolución

Se reportó que para el mes de noviembre de este año ya se había superado el total de las remesas recibidas el año pasado, y se estima que el total de este año rondará los dieciocho mil millones de dólares, una cifra récord. Lógicamente dichas remesas vienen a incrementar significativamente la oferta de dólares en el mercado, por lo cual el efecto que provocan es que el quetzal se aprecie frente al dólar, disminuyendo el tipo de cambio. Paralelo a esto, el tipo de cambio se ha visto incrementado recientemente, cotizándose el dólar en el mercado por encima de los ocho quetzales. El pico de este aumento visto en los últimos meses, según el tipo de cambio de referencia publicado por el Banco de Guatemala, se alcanzó hace una semana. Un aumento del tipo de cambio conjuntamente con un incremento en la oferta de dólares es, a primera vista, incongruente, por lo que hay que analizar más detenidamente qué factores y decisiones son los que contribuyen a este fenómeno.

Por un lado, la Cámara de Comercio ha emitido comunicados mediante los cuales indica que el Banco de Guatemala interviene en el mercado, retirando divisas para acrecentar sus reservas de dólares y que, de lo contrario, el quetzal estaría más apreciado frente al dólar, solicitando también que el Banco de Guatemala venda o “devuelva” lo retirado al mercado, lo cual incidiría en una baja del dólar. Por otro lado, las autoridades monetarias expresan que el incremento sufrido en estos meses es estacional, en el sentido que es una época en la que se demanda más dólares por los incrementos en las importaciones para la época de fin de año. También argumentan que si bien se retiraron $1,396 millones, también se inyectaron $1,100 millones y que dichos mecanismos se emplean producto de aplicar la regla cambiaria que utiliza el Banguat para neutralizar la volatilidad, pero que lo hacen en ambos sentidos.

Para tener una mejor compresión del problema, habría que considerar algunos factores como los siguientes. Es una percepción generalizada que una depreciación del quetzal frente al dólar favorece la actividad exportadora, bajo el supuesto que mejora su competitividad internacionalmente. Habría que evaluar si hay algún grado de intencionalidad en ese sentido en la intervención del Banco de Guatemala en el mercado de divisas para favorecer el tipo de cambio al alza, o si en realidad se trata de una práctica neutra, con fines de estabilidad. Habría que considerar también si ese incremento en la remesas, o la actividad económica en su dinámica actual, ha conducido a un aumento de las importaciones, lo cual incidiría en una mayor demanda de dólares y, por lo tanto, a su vez presionaría el tipo de cambio al alza. También habría que considerar que gracias la notable expansión monetaria que sufrió el dólar, lo cual ha conducido a su pérdida de poder adquisitivo o lo que comúnmente denominamos inflación, sumado al aumento de los precios del petróleo y otros comodities por circunstancias ya conocidas, se demandan también más dólares para las importaciones.

En todo caso, hay que entender que el fenómeno de las remesas viene en constante crecimiento desde hace varios años, por lo que cualquier política cambiaria debería considerarlo en ese contexto y ser neutral ante la posibilidad que éste pueda contribuir a una apreciación del quetzal y que la acumulación de reservas sea estrictamente una práctica estratégica y no se emplee como mecanismo de intervención en el mercado. También se debe entender que más que por devaluación monetaria, la competitividad realmente se mejora fomentando la productividad y eficiencia, y eso se logra con esquemas impositivos que favorezcan las inversiones de capital, flexibilizando el mercado laboral, mejorando la infraestructura y reduciendo las trabas regulatorias y burocráticas que incrementan los costos a nuestra industria.

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Alejandro Baldizón

Abogado y Notario, catedrático universitario y analista en las áreas de economía, política y derecho.