Año Nuevo: Origen de celebrarlo el 1 de enero

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Celebrar el Año Nuevo es realmente celebrar el día en que comienza un nuevo año. Quizá en antigua Mesopotamia ese comienzo se celebraba en un día próximo al día 21 de marzo. Es el equinoccio de primavera, o día en el cual el día y la noche duran el mismo número de horas (en el hemisferio norte). El año del calendario de Mesopotamia era lunar, o tiempo que tarda la Luna en completar doce ciclos de fases con respecto a la Tierra. Cada ciclo consiste en ocho fases lunares. El año lunar dura 354 días, 8 horas y 48 minutos.

Los antiguos egipcios, fenicios y persas celebraban el comienzo del año en un día próximo al 21 de septiembre. Es el equinoccio de otoño (en el hemisferio norte). El año del calendario fenicio era lunar. El egipcio y el persa era solar. El año del calendario solar es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta en torno al Sol. Los antiguos griegos celebraban el comienzo del año en un día próximo al día 21 de diciembre. Es solsticio de invierno, o día que tiene la menor duración en el año (en el hemisferio norte). El calendario griego era una combinación de calendario solar y calendario lunar.

En antigua Roma, la palabra latina calendas denotaba el primer día de cada mes. Esa palabra derivaba de la palabra calare, que significaba llamar. Sucedía que, en el primer día de cada mes, los recaudadores de tributos llamaban, con recia voz, a los ciudadanos, para que pagaran tributos. Los tributos pagados eran registrados en un medio de escritura llamado calendarium; palabra de la cual deriva la palabra calendario.

Originalmente, entonces, el calendario era un documento en el cual estaban registrados los tributos pagados en el primer día de cada mes. Posteriormente el calendario fue una división del tiempo en días, meses y años. El más antiguo calendario romano era lunar y tenía diez meses. El primero era Martius, o marzo, dedicado al dios de la guerra, que era Marte. El nuevo año comenzaba en el día en que eran designados los cónsules y se iniciaban las campañas militares. Ese día era el primer día de marzo. En la república romana el cónsul era el supremo magistrado ejecutivo. Dirigía el Estado y comandaba el ejército.

Con el fin de que hubiera mayor correspondencia entre calendario y estaciones del año, el rey Numa Pompilio agregó dos meses: Ianarius, o enero, dedicado al bifronte dios Jano, que fue el mes décimo primero; y Februarius, o febrero, dedicado a la purificación, que fue el mes décimo segundo. En el siglo II antes de la Era Cristiana, por la lejanía de los territorios en los que había que iniciar las campañas militares, los cónsules fueron designados dos meses antes de tal inicio. Fueron, pues, designados en el primer día de enero, y entonces ese día fue el comienzo del año. Tal es el origen de celebrar, el 1 de enero, el comienzo de Año Nuevo.

El antiguo calendario romano lunar fue transformado en calendario solar por obra del militar y estadista Julio César. El calendario fue elaborado por el matemático y astrónomo griego Sosígenes; y fue llamado juliano. Julio César fue sumo pontífice, cónsul, procónsul (o gobernador civil) y dictador. El dictador era el ciudadano dotado legalmente de poder absoluto para defender la república romana.

Transcurridos varios siglos, no en todos los pueblos europeos en los que regía el nuevo calendario romano, el año comenzaba el 1 de enero. Por ejemplo, comenzaba en el día de Navidad, o 25 de diciembre; o en el día de la Encarnación, o 25 de marzo; o en el día de la Pascua. Probablemente el propósito era comenzar el nuevo año en una fecha que tuviera significado religioso cristiano, y no significado religioso pagano.

En el año 1582 el papa Gregorio XIII reformó el calendario juliano, que se había adelantado diez días con respecto al equinoccio de primavera. Este equinoccio era una referencia para definir el día de celebración de la Pascua. Los diez días fueron eliminados. Sufrió esta eliminación el mes de octubre del año 1582. El jueves 4 de octubre fue seguido por el viernes 15 de octubre. El nuevo calendario fue llamado gregoriano. Gregorio XIII decretó que el nuevo año comenzaba el 1 de enero. Fue un nuevo origen de celebrar el comienzo del Año Nuevo, el 1 de enero.

El 1 de enero, en el calendario gregoriano, comienza un nuevo año solar. Empero, hay varias clases de año solar: tropical, sideral y anomalístico. El año solar tropical, o tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta con respecto a la posición del Sol, dura 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. El año solar sideral, o tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta con respecto a la posición de las estrellas, dura 365 días, 6 horas, 9 minutos y 10 segundos. El año solar anomalístico, o tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta con respecto al perihelio, o posición de la Tierra más próxima al Sol, dura 365 días, 6 horas, 13 minutos y 53 segundos. El año del calendario gregoriano es el año tropical.

Post scriptum. La Iglesia Ortodoxa de Oriente se rige por el calendario juliano; y actualmente celebra el comienzo de un nuevo año en un día que corresponde al 14 de enero del calendario gregoriano. Esta iglesia, que surgió en el año 1054, no está obligada a adoptar el calendario gregoriano porque no está sometida a la autoridad del obispo de Roma, o papa, suprema autoridad de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

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