Elecciones 2023, ¿construir la segunda república?

Sueños…

“El hombre que lo Tenía Todo, Todo, Todo, abrió los ojos muy asustado.
Mientras dormía no tenía nada.
Despertó bajo la lluvia de las campanillas de los relojes.
Mientras dormía no tenía nada.”
(Miguel Ángel Asturias)

El 6 de enero, aparecieron los reyes magos en la visión imaginaria de muchos pueblos. Aquel día mis estimados, el entrevistador, Pedro Pashamé, y el probable candidato en las próximas elecciones, Julián Arenales Myers. Ante un altar en donde se sostenían con sus fabulosos regalos y queridas bestias, Arenales y Pashamé, le pidieron un deseo del alma a los inocentes magos de oriente.

-Arenales: Mi deseo, honorables magos, es que las próximas elecciones reflejen de mejor manera los intereses y preocupaciones del pueblo chapín.

-Pashamé: Yo quisiera, que, de una vez por todas, mi país encuentre la ruta para salir de los últimos lugares en índices de desarrollo del mundo.

-Arenales: Muy buenos deseos, mi querido periodista. El mundo presenta grandes problemas que llenan de incertidumbre el futuro de la humanidad. Leyendo hace dos días la revista Time, su editor Ian Bremmer señalaba que un riesgo que nos pone en peligro a todos es que Rusia no logre superar, por primera vez, el fatídico invierno, y que, en esta oportunidad, el frío invierno no acabe con sus enemigos, sino con ella misma.

-Pashamé: Pero, a nosotros, un país del tercer mundo, olvidado por todos, que nos puede pasar con eso. Aquí, según algunas mentes malévolas, ya todo está decidido, hasta quién ganará las elecciones.

-Arenales: Mi opinión, es que el mundo se ha convertido en una comunidad interdependiente, y que lo que pase al otro lado del mundo, tarde o temprano nos caerá encima. Sí Rusia logra avanzar y conquista Ucrania, la OTAN no vacilará en cercarlos, aún más con bases militares. Y, sí Rusia empieza a ceder y Ucrania, una nación combativa, detiene los avances rusos y los revierte, entonces una Rusia acorralada y sin rumbo se puede convertir en el arma mortal de todos los humanos.

-Pashamé: Como le pedí a los 3 reyes magos, a mí me atrae tu mensaje de iniciar la construcción de la segunda república chapina.

-Arenales: Es una tarea que está pendiente. Cuando Napoleón Bonaparte invadió el reino de España, y finalmente, en el 1808, capturó al rey Carlos IV y su hijo Fernando VII, y los hizo abdicar al trono. Allí murió el imperio español, ya que la visión ideológica de la abdicación era la construcción de una república española. Evento que quedó en el olvido, hasta el siglo XX.

-Pashamé: ¿Qué significó ese evento para nosotros?

-Arenales: Al no existir ya el imperio español, aunque los ibéricos intentaron reconstruirlo. En las colonias de América quedó un vacío, una perplejidad, los dirigentes de la región no sabían que hacer.

-Pashamé: ¿Cómo así?

-Arenales: La tarea era sencilla, vista por supuesto 200 años después. Al derrumbarse el imperio había que construir repúblicas democráticas en la región. Pero, muy pocos miembros de la oligarquía lo sabían o lo querían. Las oligarquías criollas, que administraban como terratenientes la esclavitud y el servilismo de los pueblos indígenas, no se propusieron construir sociedades liberales, sino quisieron mantener colonias sin imperio.

-Pashamé: Suena rarísimo. Porque en Guate tenemos nuestros próceres de la independencia.

-Arenales: En América, al caer el imperio, las élites coloniales, es decir, la oligarquía de los criollos decidió montarse en la tendencia ideológica de las naciones avanzadas de Europa, y crearon instituciones aparentemente republicanas, pero manteniendo excluidas a las mayorías de indígenas y ladinos pobres. La primera república, en la inmensa mayoría de estas regiones, fue un artificio de república. Las instituciones fueron creadas para proteger las condiciones de feudalismo heredadas de la colonia. La colonia murió realmente, pero sobrevivió ideológicamente en las minorías elitistas de criollos, las instituciones de la república eran apariencia, las verdaderas instituciones que gobernaban eran la iglesia, los ejércitos elitistas recién creados y los terratenientes.

-Pashamé: ¿Cuál es esa segunda república, que vos mencionás?

-Arenales: Una vez que se definieron, en general, las fronteras y las identidades de las nuevas repúblicas americanas, la tarea fue crear un Estado en cada una de ellas. Con su escudo, himno, flor nacional, ave nacional y bandera. Todos ellos copiados del invento francés de himno nacional (la marsellesa) y demás símbolos, para construir la identidad nacional y garantizar sus tendencias, buenas, regulares o pésimas.

-Pashamé: Bueno, y ¿por qué y para qué necesitamos construir la segunda república?

-Arenales: Como nuestras repúblicas eran una parodia, los europeos y los gringos empezaron a llamarnos “Repúblicas bananeras”. Creían que para lo único que servimos es para que la oligarquía terrateniente entregue materias primas para la industria de los países desarrollados. Al final los gringos nos dejaron hasta sin nombre. Ya no somos americanos.

-Pashamé: ¿Qué está pasando ahora?

-Arenales: El ser humano vive de expectativas. Siempre buscamos la posibilidad de que algo salga bien o salga mal. Para muchos el 2023 será peor que los años anteriores, así que las próximas elecciones pueden ser un faro que ilumine un futuro prometedor y de solidaridad entre paisanos o puede ser un nuevo fracaso.

-Pashamé: La segunda república tiene que empezar poniendo las bases de una economía liberal democrática. Es decir, una sociedad nuestra que sea productiva, equitativa, solidaria y protectora de la naturaleza.

-Arenales: Y es un momento de grandes países. Los centroamericanos podemos sacar la casta, dar el do de pecho diría …, y comenzar por una reforma constitucional que modernice la sociedad nacional. En el marco de un mundo de incertidumbre y temores. Pues en el 2022 se pensó continuar la recuperación de la economía y el comercio mundial luego del primer impulso del 2021.

-Pashamé: Yo lo que he oído es que, desde el 24 de febrero, cuando Rusia reaccionó a la presión de verse rodeada de bases militares, decidió reiniciar su proyecto de gran imperio, invadiendo Ucrania, haciendo que todo el mundo cayera en la incertidumbre. Al contrario de lo que opinás, todos esperan lo peor en el 2023.

-Arenales: Pues sí. Pero yo soy de los ilusos optimistas. Aunque la guerra en Europa ha incrementado las tensiones geopolíticas, sacudiendo los precios de la energía y los alimentos a niveles récord, perturbando las cadenas de suministro y generando tensiones a todo nivel. Yo soy de los que confió, en que nuestro país, más temprano que tarde encontrará el rumbo para reconstruir una república democrática. Ya lo veremos la próxima semana.

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Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.