La importancia del buen trato a los demás

Desde La Ventana De Mi Alma

El lenguaje secreto del verdadero amor y de la buena educación está en cómo tratamos a los demás.

Este magistral concepto lo aprendí de mi abuelita Natividad, respecto a cómo brindar amor, y esto es exactamente lo que necesitamos hoy en día en que se ha perdido ese diminuto detalle pero a la vez tan significativo como es la delicadeza del gesto y la palabra.

Mi abuelita amaba la vida con una pasión y una delicadeza infinita a pesar de sobrevivir el angustiante sufrimiento de la viudez muy joven y con siete hijos, mi amada e inolvidable abuela nunca perdió su pasión por vivir, y su trabajo cotidiano era brindar amor no solamente a su familia, pues al vivir en un lugar apartado del pueblo siempre debía atender y brindar ayuda a quienes de alguna manera la necesitaban.

Me pregunto cómo, siendo una madre joven, pudo en esa época sin las posibilidades de hoy salir adelante con sus siete pequeños hijos. Sin embargo ella los mandaría a la escuela como testimonio al espíritu eterno de su Dios que sobrevivía en su corazón y en cada palabra de sus labios, ella sabía que podía pasar por la oscuridad, y encender una luz para iluminar su pequeño mundo y su entorno, y no rendirse a pesar de la adversidad, pero su conciencia de transparente caminar era parte de su legado.

Recuerdo haber dormido en su casa, era muy clara, la luz entraba por todas las ventanas. El amanecer era fragante a café recién pasado y sus tortillas de maíz horneadas, calentitas en la mesa del comedor iluminado por el sol de la mañana, curiosamente ella siempre guardaba en un pequeño horno una ración de tortillas para los caminantes que a diario pasaban.

En ese momento no lo entendía, pero estaba aprendiendo una de las más grandes lecciones de amor.

El recuerdo de mi abuela siempre me sigue, cómo olvidarla. Era hermosa por fuera y por dentro, siempre la comparo como una paloma, esas pequeñas aves bebés, a quienes ella pacientemente alimentaba en su pico hasta que les nacieran sus alas.

No puedo imaginar olvidar a mi abuelita y lo que esas mañanas significaban para mí. Su trato delicado, su sonrisa y su mirada clara irradiando esa luz inconfundible del amor. Ella se quedó por siempre sembrando su esencia de alma en mi ser, tanto así que para mi el trato a las personas debe ser como una llave mágica que nos abre las puertas de su universo para sutilmente llegarlas a entender, de cómo ella saludaba y se dirigía a las personas, algo que en este tiempo ya no es tan sentido y verdadero.

Yo creo que si quisiéramos, aún podríamos tener la oportunidad de darles a nuestros hijos el mayor regalo de su vida como legado. El lenguaje secreto del amor verdadero, la delicadeza en el trato a los demás. Mirando a los ojos con la transparencia del buen caminar sobre los años. Es lo que nos permite tener calidez y mostrar cuánto los amamos, con ese amor auténtico que no conoce limitaciones y que se sin condicionamiento a quienes se cruzan por nuestras vidas.

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Lucy García Chica

Lcda. en Ciencias de la Educación. Universidad Estatal.Guayaquil. Lcda. en Filosofía y Letras. Universidad Central del Ecuador. Columnista Periódico "EL SOL" Cartagena- COLOMBIA. Columnista Diario. La TRIBUNA. México. Articulista: Revista TOP MAGAZINE. Orlando-Florida Articulista Diario EXTRA. San José. Costa Rica. Articulista periódico Canarias Opina. Telde, Islas Canarias. ESPAÑA. Escribo por vocación para comunicar y por necesidad vital, creo que la palabra escrita es inmortal y es el acto libertario mas poderoso que existe y más aún podemos crear sinergia colectiva a través de la lectura. Escribo para divulgar mis emociones recogiendo metáforas simples o complejas, que me permitan meditar para existir y coexistir buscando la armonía con mis congéneres, y para celebrar con la palabra la belleza de la vida y el universo.