Estrategias educativas post pandemia

Reflexiones

No es un secreto que antes de que la pandemia del COVID-19 nos afectara, nuestros indicadores educativos eran de los peores en la región latinoamericana y el caribe. La desnutrición infantil, la deserción, la repitencia, la falta de cobertura para grandes estamentos de la población, la deficiente calidad, la deteriorada infraestructura y muchos aspectos más que han mantenido a la educación en números rojos.

Los estudios realizados por los organismos supranacionales como el Grupo Banco Mundial, la CEPAL, la OCDE concluyeron en que ésta era una gran oportunidad para realizar cambios en el paradigma educativo, principalmente en los países en vías de desarrollo.

Como consecuencia de la pandemia se suspendió la actividad presencial en los centros educativos por lo que se implementó una modalidad a distancia, esta nueva forma de hacer educación tuvo muchos inconvenientes al principio, fundamentalmente porque el sistema no estaba preparado para este tipo de siniestros patológicos.

Todos los países aprovecharon esta coyuntura para realizar cambios en sus sistemas educativos, menos Guatemala. Acá se continuo con la inercia, se dio seguimiento al fracaso.

Se implemento un programa por televisión (una pésima copia del programa mexicano) donde los maestros participantes durante el primer año estuvieron improvisando, se entregaron guías de estudio mal diseñadas, desordenadas en la parte de contenido declarativo y fuera de tiempo. Muchos maestros decidieron elaborar sus propias guías de estudio ante la ineficiencia del Ministerio de Educación.

Las comunidades educativas y la sociedad guatemalteca esperaban una reacción coherente con la crisis sanitaria que se vivió durante tres años, se esperaba que se realizaran esfuerzos para construir un verdadero modelo a distancia y para ello era elemental que se contara con equipos de tecnología digital e internet por parte de estudiantes y maestros.

Hoy la realidad es más cruel que antes de la pandemia. La deserción escolar ha sido abrumadora, la pobreza de los aprendizajes apabullante y la actitud de las autoridades de indiferencia.

Como es bien sabido este es un año de elecciones generales y los partidos políticos tienen la obligación moral de ofrecer opciones de solución a esta grave situación. Ser empáticos, ser creativos, ser innovadores en las propuestas que presentaran en sus planes de gobierno.

Como lo enuncia el proverbio popular: “el tiempo perdido hasta los santos lo lloran”, el tiempo perdido en estos tres años de pandemia no se recuperarán por lo que hay que pensar en opciones que sean viables para fortalecer los aprendizajes de nuestros estudiantes en todos los niveles y modalidades. No podemos pensar que trabajando en las escuelas de enero a diciembre se recuperará el tiempo perdido.

Proponemos algunas estrategias a implementar: a) Actualización Curricular en el nivel primario, esta debe de consistir en la escisión del plan de estudios para que el maestro se enfoque en las áreas fundamentales, se trabajarían en el horario ordinario de lunes a viernes y las áreas complementarias se abordarían los fines de semana en modalidad abierta; b) Minimalismo Pedagógico, menos es más, esto significa contenidos esenciales y más tiempo en clase para poder desarrollar plenamente el contenido, se utilizaría la metodología del aula invertida, para este efecto se debe hacer énfasis en el eje de aprender a aprender, fundamentalmente investigando; c) Uso de Tecnología Digital, si el estudiante cuenta con una Tablet podrá ejercitar el aprendizaje ubicuo, lo cual significa aprender donde sea y a cualquier hora gracias a las posibilidades tecnológicas actuales, crecerá exponencialmente en su carácter investigador y eso afianzará sus conocimientos; d) Capacitación a Docentes en matemática y lenguaje, dice el adagio que “Nadie puede dar lo que no tiene”, inferimos que para mejorar los resultados en las evaluaciones a los estudiantes la clave es capacitar al maestro; e) El Ciclo de Educación Fundamental, este debe cambiar su modelo de gestión, debe construirse un perfil para el docente que atenderá dicho ciclo, la capacitación en metodología para la enseñanza de la lecto-escritura y la iniciación matemática es esencial, deberá atender al mismo grupo de estudiantes durante todo el ciclo, esto es sano emocional y pedagógicamente.

Hay muchas cosas por hacer para enriquecer los aprendizajes y mejorar la calidad educativa, todo gravita en la idoneidad y capacidad de las autoridades que asumirán en el 2024 y de la voluntad política de los actores sociales, económicos y políticos que inciden en la educación nacional.

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