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Afinando la participación en política

Tanmi Tnam

Guatemala está viviendo el año en que se elegirán a diputados al Congreso de la República, Corporaciones Municipales y al Presidente de la República. Parte de los ciudadanos está con deseos de conocer quiénes son las mujeres y los hombres con interés para servir a los pueblos. Muchos guatemaltecos tienen experiencia en la participación individual para el día de las elecciones. Los candidatos también ya están con sus estrategias y acciones para reunir a más ciudadanos para que se afilien en el partido político que los postula. Así como hay compatriotas con cierto interés en ejercer el voto, ya sea porque algún familiar está en la planilla, el compadre aspira a ser alcalde, el maestro del pueblo quiere ser diputado, el predicador quiere ser autoridad del más alto nivel o la presidenta de la organización desea algunos trabajos para sus compañeras de organización. En fin, hay de todo. También hay compatriotas que no tienen interés alguno para ir a votar porque aducen que los candidatos ofrecen mucho, no cumplen promesas si llegan al poder, solo resuelven sus problemas personales y el pueblo sigue en el olvido y en la extrema pobreza.

En estos días se escuchan y se leen noticias acerca de los acontecimientos que se dan en las ciudades importantes especialmente en la ciudad capital. Alguna información se comprende bien pero también hay dificultades para la comprensión del mensaje por parte de algún porcentaje de la población.  Sin embargo, empieza a formarse alguna idea acerca del perfil de algunos candidatos que circula por la vía oral. Por ejemplo, se mencionan aquellos que se confiesan públicamente que son fieles creyentes de alguna religión y entonces algunos ciudadanos reaccionan diciendo que, aunque tenga religión les gusta hacer falsas promesas y engañar al pueblo porque si llegan al poder no cumplen. Más de algún candidato a puesto público por alguna razón reconoce tener inclinación a la corrupción, pero que no tienen vergüenza en postularse como candidato. Muchos son desconocidos, la gente no los conoce en el ámbito local y tiene claridad que tales personajes desean los puestos públicos para hacer riqueza personal. Algunos han sido o son diputados, ya conocen el oficio para bien o para mal, son famosos porque están para levantar la mano y no han hecho nada en legislar a favor de la mayoría de guatemaltecos y no sienten ninguna vergüenza en postularse otra vez más. Se habla también de aquellos que se han postulado dos o tres veces y apenas han conseguido algunos votos, pero no pierden la esperanza de que esta vez la gente va a votar por ellos. Sigue agrandándose la lista, porque ya aparecen aquellos de falsa identidad que les gusta usar traje de alguno de los pueblos originarios con que cuenta el país, se observa que no pueden ni vestirse, pero hacen el esfuerzo de hacer como que aprecian a los pueblos que sufren el impacto de un Estado racista y excluyente. En esta ocasión, abundan partidos políticos y hay miles de candidatos, por lo que es necesario buscar información creíble y las propuestas de desarrollo que ofrecerán para votar de manera informada y consciente.

Los pueblos de Guatemala necesitan de autoridades con mentalidad y práctica democráticas, practicantes de valores como la justicia, la igualdad y el respeto. Necesitamos lideresas y líderes con responsabilidad, honestidad y solidaridad. Necesitamos verdaderos políticos que aprecian la diversidad y con capacidad para movilizar a los pueblos para desechar la pobreza, el racismo y la corrupción. La democracia se construye por los pueblos.

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