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¿Qué futuro?

Barataria

Este lunes 27 de Marzo en Guatemala iniciara oficialmente la campaña electoral.  Muchos de los precandidatos a la presidencia ya se “robaron” la salida mucho tiempo antes. Ante la ciencia y paciencia del Tribunal Supremo Electoral bajo la idea de que realizan campañas de afiliación muchos partidos realizaron sendas concentraciones en las que presentaron sus presidenciables que ahora ya se encuentran inscritos y confirmados.  Además de ello, el Tribunal Supremo Electoral no se quedó atrás haciendo su parte descalificando unos candidatos a quienes ya no inscribió, advirtiendo a otros que los descalificaría y por ello algunos optaron por volver a la reelección a la alcaldía y otros que caminan en la cuerda floja, bajo el temor de que se les revoque la inscripción o bien que el Ministerio Público acelere antejuicios y otras cosas.

Ahora mismo, a las puertas de un nuevo proceso electoral, resulta conveniente que antes de pensar en los candidatos a la presidencia y sus planes de gobierno (si es que los tienen), ya que muchos llegan a la presidencia a improvisar o sin tener idea alguna de qué es lo que deberá de hacer, pero seguros de que al terminar los cuatro años dejarán el poder como uno de los nuevos ricos y millonarios de nuestro país junto a un séquito de funcionarios fracasados como empresarios y profesionales pero luego resultan ser empresarios de éxito y con grandes fortunas producto del saqueo al erario público.  En efecto, se nos presentarán ofertas electoreras de todo tipo, con ofrecimientos de un país que no conocemos, porque elecciones tras elecciones aparecen fantásticas ideas, muy fantasiosas propuestas que vienen desde las antiguas promesas de “mas empleo”, “más salud”.  Hasta propuestas más atrevidas como “dar más seguridad”, combatir la “delincuencia” y otras más.  Pero los ofrecimientos, son más de lo mismo y quienes ocupan la presidencia traicionan a los electores, luego salen a luz casos de corrupción sin que los involucrados teman mucho lo que les vaya a suceder para muestra un botón, el viceministro de hospitales Gerardo David Hernández García, involucrado en un millonario saqueo de mas de 67 millones en el recién inaugurado hospital de Chimaltenango, se entregó esta semana y mediante una medida sustitutiva de caución económica ya fue puesto en libertad, así funcionan las cosas en un país en donde la justicia no es independiente, sino que responde al mejor postor.

El futuro que se nos viene no es esperanzador, la institucionalidad es muy débil y los poderes del Estado están concertados, no hay un sistema real de pesos y contrapesos ni tampoco existe la transparencia y la rendición de cuentas. Los casos de corrupción se ven de manera cotidiana y ya ni se inmutan los causantes de tales hechos porque no creen que les va a caer el peso de la ley. 

En realidad, es agobiante pensar en el futuro de nuestra Guatemala, pero hay que ser realista, si vemos los presidentes desde 1986 a la fecha la corrupción e impunidad ha venido en aumento, y la inversión pública es casi imperceptible.  Ver por todos lados, es ver corrupción e impunidad, la educación esta en trapos de cucaracha y pese a que los estudiantes pasaron por casi dos años sin asistir a las aulas, el gobierno se gasto millones de los presupuestos sin dedicar a reparar las escuelas que hoy en día siguen así, de mal en peor.  En el campo de la salud, ni hablar ya vimos casos como el hospital de Chimaltenango en donde la corrupción cobro más de 67 millones de quetzales y el equipo que se llevó era usado.  En el campo del deporte, los mismos deportistas probablemente no participen en muchas competencias internacionales por la corrupción en el Comité Olímpico y la CDAG.

Es posible entender porqué tantos jóvenes emigran a los Estados Unidos en busca de un futuro, porque aquí no lo ven, lamentablemente nuestro país no les ofrece ningún futuro promisorio ni las oportunidades para desarrollarse.  Es por ello que bien harían los candidatos a la presidencia a tener seriedad en sus propuestas y quien llegue a gobernar el país deberá romper este circulo de corrupción e impunidad aunque ello le represente perseguir a aquellos a quienes alguna vez les ofrecieron su apoyo. 

El futuro de los guatemaltecos está en manos de aquellos que nos gobernaran y ojalá que rompan este círculo corrupto e impune.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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