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Tiempos de crispación y libertades anestesiadas

Soliloquios de José Franco

Como buen Hijo de Viuda, que se ha visto abocado a refugiarse en la observación, la educación y las esperanzas para buscar el camino de la libertad y la felicidad, que el Gran Arquitecto, había preparado para su vida escribo las que serán mis últimas palabras comprometidas para aquellos que quieran leerlas, escucharlas y bucear hasta llegar a su esencia.

Comprendo que la luz que estas palabras quieren aportar pocas personas la observarán. Unos por desconocimiento, otros por miedos y temores y otros que, aun llegando a su esencia, su aburguesamiento les ponga una venda complaciente, pero aun así las escribo pues sé que no quedarán sembradas en arena.

Lo mismo que es necesario el compás y el cartabón en geometría y las matemáticas, estas palabras serán equivalentes en el pensamiento social y político para aquellos que no dejarán morir la libertad y esa esperanza que se llama democracia.

Ya sabemos que la política actual pretende hacer creíbles las mayores mentiras, respetables a los mayores asesinos, oportunistas y delincuentes varios y en el mejor de los casos oportunistas y dar apariencia de solidez a lo que sólo es arena.

Tengo claro que ser capaz de anticiparse es comprender la evolución de la vida y la sociedad y usar los mismos para llegar a lograr la victoria.

Somos miopes y nuestra mirada se centra en nuestro entorno más cercano sin percatarnos del peligro que se nos avecina y no sólo en España, sino en la misma Europa, abocada a su muerte real.

Una Europa que sólo va a ser un mero recuerdo de libertades pasadas y esperanzas perdidas en las vanidades, orgullos de intereses y desvelos arribistas salpicadas con diferentes conflictos de muerte y desolación como son las guerras.

Es realmente preocupante como se aprovecha la crispación, véase Francia, para dar la entrada a esos peligros que a pesar de tenerlos delante nos hemos acostumbrado.

Populismos que se crecen en la crispación y que lejos de apagarla, la fomentan, para esclavizar a los que un día los auparon. Todo porque los que podían hacer frente, políticos democráticos ardían consumidos por su propia vanidad, egolatría y avaricia.

Tenemos la oportunidad de demostrar, en España, el próximo 23 de julio si realmente somos conscientes de ello, pero tengo la sensación que es lo mismo que pedirle sentido común a una persona ebria, que es la sociedad en la que vivimos.

Quizás para terminar mi último artículo político de calado plantee, una pequeña reflexión. Tengamos la capacidad de imaginar que se abren las prisiones del mundo y salen en libertad todos los ladrones de las mismas, algunos hasta llegan a ocupar puestos en la seguridad ciudadana y en puestos de responsabilidad y se nos da la consigna que “todo está bien, hemos erradicado la delincuencia ¡Dejad vuestras viviendas abiertas!”

¿Cualquiera de nosotros acataríamos su sugerencia? Racionalmente todos diremos que no, pero parece que los hechos y la realidad muestra lo contrario……. NO HAY ALTERNATIVA….

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José Luis Ortiz

Nacido en Zaragoza, España el 11 de julio de 1967. Escritor, actor, poeta y columnista internacional. Licenciado en Magisterio, Postgrado de Informática y Postgraduado en Hipnoterapia.

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