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Desmitifiquemos la Agenda 2030

Reflexiones

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se adoptaron por todos los Estados Miembros de Naciones Unidas en 2015 (Guatemala incluida) como un llamado universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad para 2030. Los ODS buscan alcanzar el desarrollo sostenible por lo que toman en cuenta factores sociales, económicos y ambientales.  Según el Programa de las Naciones Unidas (PNUD): “Conseguir los ODS requiere la colaboración de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y los ciudadanos por igual para asegurar que dejaremos un planeta mejor a las generaciones futuras”.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son el programa más ambicioso de la historia para abordar los principales problemas sociales y ambientales a los que se enfrenta la humanidad. En Guatemala todos los planes estratégicos de gobierno desde el 2,016 están alineados con los ODS, incluso, la Secretaría General de Planificación de la Presidencia ha realizado revisiones voluntarias en relación al cumplimiento de los ODS.

El cumplimiento de los ODS en Guatemala será posible si existe voluntad política de los gobiernos de turno, ésta deberá manifestarse en acciones que deberán expresarse en las modificaciones presupuestarias necesarias, en la calidad del gasto, eficiencia, eficacia y transparencia en un presupuesto por resultados.

La Agenda 2030 es un compromiso voluntario que han adquirido los países alrededor del mundo y Guatemala no es la excepción. Guatemala ya contaba con un Plan Nacional de Desarrollo: Katún Nuestra Guatemala 2032. Por esta razón fue necesario realizar un proceso de articulación y se creó la Estrategia de Articulación de Objetivos de Desarrollo Sostenible con el Plan y la Política Nacional de Desarrollo Katún 32.

Esta es la relevancia de conocer sobre el origen, el contenido y las acciones que se espera tomen los Estados en beneficio de sus pueblos. Los ODS requieren de un compromiso no solo del gobierno central sino de todos los actores sociales, económicos y políticos del país, debe entenderse que el desarrollo se logrará a través de un esfuerzo sostenido de la sociedad en su conjunto para asegurar que las generaciones futuras puedan vivir en paz, en democracia con fundamento en la satisfacción de sus necesidades básicas.

La Agenda de Desarrollo 2030 es un plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad. Los ODS están formulados para erradicar la pobreza, promover la prosperidad y el bienestar para todos, proteger el medio ambiente y hacer frente al cambio climático a nivel mundial. Si bien las metas expresan las aspiraciones a nivel mundial, cada gobierno fijará sus propias metas nacionales, guiándose por la ambiciosa aspiración general, pero tomando en consideración las circunstancias del país.

Lamentablemente Guatemala se encuentra en el rango de los países con peores indicadores de desarrollo humano, esto demuestra que los gobiernos no han tenido la voluntad política de iniciar los procesos para un desarrollo sostenible. Como país padecemos una grave situación de pobreza en todas sus formas, la desnutrición infantil es de las más críticas a nivel mundial, la falta de acceso a calidad en la educación y la salud, el empleo informal, la destrucción del ambiente, etc.

Por todo lo anterior, es momento de decirle basta a todos los manipuladores que se aprovechan del ignorancia de la población, hablando falacias sobre los ODS o agenda 2030. Engañan con temas sensibles como el aborto, destrucción de las familias, promoción de todo tipo de patologías de género, el matrimonio igualitario, la pedofilia, etc.

Es tarea de los buenos guatemaltecos promover la investigación, la lectura y el juicio critico para no caer en las redes de los mercachifles de la política y de la religión que anhelan un país distópico para seguir depredando a su antojo. Hagamos ciudadanía activa.

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