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Desarrollo para todos

Tanmi Tnam

Estamos obligados a pensar lo mejor para las futuras generaciones de nuestro país. Esto hace urgente revisar el rol de las instituciones cuyos objetivos debería ser el desarrollo visto de manera integrada. Hay que cuestionar crítica y constructivamente la presencia y funcionamiento de los partidos políticos que han llevado a nuestro país a la injusticia, a la extrema pobreza, a la contaminación del ambiente y la exclusión de pueblos enteros. Es sano cuestionar el pasado de los partidos políticos que en el transcurrir del tiempo han permitido que guatemaltecos ocupen puestos públicos solamente para su enriquecimiento personal en detrimento del bienestar de la mayoría.  Tenemos que cuestionar la escuela de todos los niveles que poco ha facilitado la formación crítica, responsable y propositiva del futuro ciudadano vinculado a modelos de desarrollo que cuiden la sana interrelación ser humano y naturaleza.  No debemos permitir avanzar con el desarrollo que poco respeta la vida de todos los seres vivos. Tenemos que cuestionar religiones que poco se preocupan por el mejoramiento de las condiciones de vida en esta tierra y más están preocupados en orientar a la gente por alcanzar la otra vida y que esta otra vida dicen que es para los pobres. Tenemos que cuestionar los roles del Estado que en muchos casos toma partido en apoyar intereses de sectores privilegiados y se olvida de la mayoría de la población. El Estado todavía no está presente en muchos lugares donde están los más necesitados.

Aspiramos al modelo de desarrollo que tome en cuenta a todas las personas y a los pueblos. Necesitamos el desarrollo que facilite el bien común. Exigimos el desarrollo que atienda las necesidades y aspiraciones de las personas y en vínculo con la salud de los elementos del entorno. Genera conflictos el desarrollo que endiosa únicamente a las personas y se olvida de la naturaleza.  Necesitamos el desarrollo que orienta responsablemente el uso racional y equilibrado de los componentes naturales de cuya presencia depende la vida de la humanidad entera.

Guatemala necesita del desarrollo para todos. El cambio de gobierno debe ser la oportunidad para que los expertos en planificación estén ocupados en generar y priorizar las políticas, estrategias y acciones que lleven bienestar a todos los habitantes del país. Y para tener un panorama cercano a la realidad del país, es recomendable que dichos expertos realicen visitas a las regiones, a los lugares más apartados, a las comunidades sumidas en el olvido y a las familias extremamente empobrecidas.  Esta realidad recomienda insistir en la regionalización y descentralización que hagan llegar los servicios públicos a la población permanentemente marginada durante siglos.

La cruda realidad del país con los porcentajes de pobreza, degradación del medio ambiente, exclusión de pueblos, la injusticia y la escasez de fuentes de trabajo, lleva a concluir que todo es urgente y todo debe ser priorizado. Son urgentes para la población guatemalteca la formación política y cívica para luchar por alcanzar y conservar la democracia, programas que disminuyan la extrema pobreza y eliminen el hambre, programas de salud con cobertura total y de enfoque intercultural, educación escolar y extraescolar que sea intercultural con cobertura y calidad, conservación de las fuentes de agua y de los ríos, apertura de fuentes de trabajo en las regiones y en los municipios. Se necesitan programas que atiendan las necesidades de las familias para su sobrevivencia y luego cómo generar actividades que aporten a la productividad deseada.

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