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Guatemala: navidad caótica

Sueños…

I

Con la época navideña llegan los cantos, alegrías, recuerdos y festejos. El olor de los tamales, el sabor de los guarapos, la dulzura de los dulces y queques navideños. Pero hoy, en diciembre del 2023 nos llega la incertidumbre de la quiebra del proyecto de un Estado democrático. El Estado es una quimera, un cuento que permite que una gran cantidad de personas, que no se conocen ni se parecen entre sí, crean que conforman una nación, es decir, un conjunto de ciudadanos iguales con intereses parecidos.

Para mantener la ilusión es indispensable un aparato de gobierno, un conjunto de instituciones de poder que mantengan la quimera de igualdad y equidad. Estas instituciones al funcionar deben cumplir funciones que permitan que las personas puedan tener el sueño de que tendrán una educación de calidad, acceso a la salud y asistencia para no tener desnutrición o morir de hambre.

En un país en donde la desnutrición en la niñez alcanza más de 18,500 casos solo en el 2023, la imagen de un Estado unitario se desquebraja. Por si fuera poco el abandono de la niñez, para que el Estado venda la imagen de unidad es indispensable que los poderes del Estado tengan una apariencia de independencia entre sí. Guatemala, es el caso de un Estado fallido que se estudia en las universidades del mundo. Desde junio hasta agosto y en lo sucesivo, el ejecutivo ordena al legislativo atacar al poder judicial, el legislativo desmantela al tribunal electoral, sus miembros tienen que salir apresuradamente al exilio. El legislativo se persigue a sí mismo, pues el MP deslegitima al TSE, el asesor presidencial dirige las facciones de diputados. En fin, el caos total, de un Estado que se tambalea desde hace 203 años.

II

Los escenarios futuros se mantienen vacilantes. La puesta en escena del futuro es trepidante. Primer escenario: los golpistas logran levantar acusación de fraude, lavado de dólares y ataque a las mezquitas de Israel por parte de los ganadores de la elección, todo el proceso colapsa, se nombra un triunvirato o un presidente de facto por parte de los actuales congresistas y se decreta la democracia en coma, pero con posibilidades de revivir en tres años. Segundo: los golpistas logran la captura del binomio ganador de las elecciones, se reconocen, por arte de magia como buenas las elecciones de nuevos diputados y alcaldes; el congreso nombra un presidente de facto, tipo Perú. Tercero: el binomio ganador logra que el 14 de enero las aguas regresen a la calma, toman el poder ejecutivo y empiezan su relación enigmática con los poderes ejecutivo y judicial, la universidad de San Carlos, la universidad menos autónoma del mundo; y todas las fuerzas se realinean para seguir como en los últimos dos siglos. Guatemala se convierte en tema de estudio para la Física y resto de ciencias naturales: rompe el criterio de que todo cambia.

III

Aunque en el momento actual el mundo parece partirse en pedazos. Las potencias han llegado a un punto de crisis, y surge la lucha entre los poderes económicos y militares del mundo por mantener o ampliar sus posiciones. Estados Unidos y sus aliados pretenden mantener el mercado mundial basado en la hegemonía del dólar y los acuerdos de Bretton Woods, gerenciados por FMI, Banco Mundial y OMC. Europa aspira a recuperar espacios perdidos, pero se encuentra en una profunda crisis interna. Japón, agazapado busca mantenerse en el juego. China y Rusia tienen avances y retrocesos al ser potencias militares y económicas pero no tener una propuesta de Estado mundial creíble por el resto de personas. Israel, la superpotencia económica e intelectual, se ha debilitado al mostrar su fase violenta ante el mundo y no tener un territorio seguro para diseñar el control del planeta. Viven en un gigantesco gheto creado por los angloparlantes en oriente medio. Vivimos en el mundo de la confusión, nadie puede prever qué pasará. El mundo se partirá nuevamente en continentes gobernados por pocas potencias o las potencias podrán ponerse de acuerdo y repartirse pacíficamente el control de las colonias, o mejor decidan destruirse mutuamente con las feroces bombas atómicas.

IV

No olvidemos que el mercado mundial, la globalización, fueron creados por la revolución industrial, el descubrimiento y saqueo de América y la revolución francesa. Al surgir, en el siglo, XVI el mercado mundial se aceleró prodigiosamente el uso de la ciencia como factor de producción, el avance del comercio, los avances en el transporte, las comunicaciones y la difusión de una cultura transnacional.

El capitalismo, en sus diversas fases, es el resultado de una serie de revoluciones políticas, culturales, de producción, transporte, intercambio y consumo.

En los países más avanzados cada etapa de progreso de la burguesía va acompañado de progresos políticos, en más derechos y deberes para los ciudadanos. Lamentablemente estos progresos son realizados en pocos países. En América Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Chile y Uruguay. El summum del progreso capitalista son las repúblicas democráticas: libre mercado, libertad de pensamiento, elecciones periódicas con libertad ideológica para organizar partidos; acceso a educación primaria y secundaria para todos, salud para la mayoría. El resto del mundo vive en el subdesarrollo. Todos estos avances, en una pequeña cúpula de países va acompañada de la destrucción masiva del medio ambiente, el principal logro de los humanos.

El Estado moderno, que es la cima del desarrollo capitalista, es el objetivo final de cualquier país. En algunos casos como Guatemala, nadie ni se lo imagina.

Perspectivas económicas para las Américas: Asegurar una inflación baja y fomentar el crecimiento potencial

13 de octubre de 2023

V

Aquí chocamos con la realidad actual. El FMI en sus perspectivas para el 2024[1], señala que América Latina y el Caribe que habían crecido un positivo 4,1% en 2022 medido por el incólume PIB, se ralentizó en el 2023 a un 2,3%, aunque la inflación, la principal señal de la temperatura de la economía, disminuyó al 5% en 2023, frente al 7,8% registrado en 2022. Y sigue mostrando riesgos y problemas acumulados. América del sur del rio Bravo, sigue siendo un mundo de fantasía, cada país entra en períodos de bonanzas, seguidos de quiebras desastrosas que son un gusto para los novelistas y poetas. Sea como sea la región se enfrenta a los desafíos inconclusos de siempre: mejorar la gestión económica, salir de ser una zona de baja productividad, con bajos niveles de inversión y rigideces en el mercado laboral producto de bajos salarios, trabajo servil o esclavo, bajos niveles de educación, desnutrición y abandono.

“El cambiante entorno mundial también presenta nuevos retos y oportunidades, como el cambio climático y la irrupción de nuevas tecnologías digitales”. Los analistas del fondo se imaginan un mundo irreal, afirman que hay que preservar la cohesión social como aspecto central de todo plan de políticas. Ilusos, en la mayoría de países aún no existe una cultura de cohesión social, es uno de los primeros temas esenciales que hay que trabajar. Y, en Guatemala, con sus escenarios caóticos es una ilusión para un futuro lejano.

Entonces, hay que diseñar mejores mecanismos de protección social y afrontar los problemas de influencia del narco en la política y las instituciones, el lavado en grandes bancos nacionales y transnacionales, la inseguridad y la falta de respetos para la mayoría.

Los avances en los ajustes económicos y la productividad no van acompañados de similares procesos de desarrollo en lo político: la mayoría de la población continúa excluida de la toma de decisiones y la conducción de los asuntos estratégicos de la sociedad; en lo social: gran parte de los ciudadanos no tiene acceso a la salud, la educación, vivienda y servicios básicos; en lo ambiental: continuamos depredando el planeta, destruyendo las especies animales y vegetales, y poniendo en riesgo las delicadas condiciones de vida existentes. Aun así no perdemos la confianza de que la dirigencia del Estado recupere levemente la cordura y mejore el diseño de país.


[1] https://www.imf.org/es/Publications/REO/WH/Issues/2023/10/13/regional-economic-outlook-western-hemisphere-october-2023

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Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

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