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Deconstruyendo las historias (Parte 4)

Ventana Cultural

Peter Pan

Dentro de los cuentos de hadas, existe un mundo de historias. Todas retratan la vida real tal y como es el día a día, la idiosincrasia de la humanidad. En la vida encontramos de todo: borrachos, hombres inmaduros, jóvenes que aprendieron a ser adultos rápidos. Antes, teníamos hombres fuertes, maduros, hoy, los jóvenes no han dejado el cordón umbilical.

No voy a contar la historia normal, como todos ya la conocemos. Pero, como toda historia, tiene sus bemoles y aristas. Existe en la psicología un término que se llama Síndrome de Peter Pan y Complejo de Wendy. Estos dos complejos están íntimamente relacionados.

Veamos qué significan cada uno de los personajes:

Peter Pan: el eterno niño. Que pierde su sombra. Pelea contra el capitán Garfio y sus piratas. Vive en la Isla de Nunca Jamás, es interesante el nombre, porque Nunca Jamás quieren crecer. Existen hombres, específicamente, que no han crecido. Más que todo, aquellos que tienen algún tipo de adicción, especialmente, el alcohol. Son considerados “niños chiquitos con ropaje de adulto”. Son hombres que, en lugar de buscar una compañera de vida, buscan a una mamá. Aunque no es malo sacar al niño que llevamos dentro, Peter, es la excepción.

Wendy: es el alter ego de Peter. Es el tipo de mujer que tiene la responsabilidad de cuidar de sus hermanitos que les cuenta cuentos para llevarlos a dormir. Tiene que madurar demasiado rápido, hacerse cargo de la casa mientras su mamá no se encuentra.

Capitán Garfio: es la contraparte de Peter Pan. Peter pelea en contra de Garfio y sus piratas que representan el mundo adulto. Aunque, ser adulto no quiere decir no reírse ni divertirse, Garfio no conoce este término. Se llama Garfio precisamente porque Peter, en uno de sus tantos enfrentamientos, le cortó la mano que fue devorada por un cocodrilo que está esperando pacientemente para comérselo. Su mayor miedo es el reloj, y el sonido del tic tac, lo enloquece. Típico de los “viejos amargados” que viven quejándose de todo.

El Cocodrilo: representa el paso del tiempo. Al comerse la mano con el reloj de Garfio, nos muestra que la vida es una y que solo tenemos este periodo para vivirlo bien, aprender a conocernos a nosotros mismos a profundidad

Como todo cuento de hadas, necesitan tener un hada de compañía, Campanita o Tinkerbell, su nombre en inglés. Campanita es el espíritu de la naturaleza que representa al aire. Solo los de corazón puro como los niños, pueden ver al hada. Solo mueren cuando no se cree en ellas. Ella rocía unos polvos mágicos a Wendy y sus hermanos para que puedan volar.

Por supuesto, podemos volar con la imaginación, ser libres. Pero, el vuelo en la historia representa una especie de actitud despreocupada que viene junto con la aventura juvenil, la capacidad de aprovechar los pensamientos felices de uno hasta tal punto que pueden levantarlo del suelo.

Un elemento primordial dentro de la historia es la magia. Algunos dirán que no hay nada mágico en este mundo, pero la vida da muchas vueltas. Todo crece, se regenera, evoluciona, nada está estático, la vida misma es mágica en sí. Pero se convierte en ello cuando se afirma la creencia de la magia. Pero la magia va más allá de los simples trucos para entretener al público, la magia surge cuando hay un conocimiento más profundo de las Leyes Universales y de la Naturaleza.

Como bien observamos, los cuentos de hadas no son para niños. Aunque hayan sido adaptados para ellos, su mensaje es más para los adultos. Peter Pan nos da una enseñanza: No dejar de lado nuestro yo niño, el niño interior que se esconde detrás del ropaje de adulto, no dejar de creer en la magia, el juego, saber divertirse, pero, al mismo tiempo, nos enseña que en el mundo como adultos, tenemos responsabilidades, es decir, la habilidad de responder, deberes que cumplir haciendo un balance perfecto, no solo entre la fantasía y la realidad, sino también, no dejarnos caer entre los extremos.

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Claudia Alexandra Figueroa Oberlin

El arte siempre lo llevé de la mano con la literatura, me dediqué al teatro, a la danza por más de quince años, y a las artes marciales, ahora soy miembro de diferentes asociaciones y academias de poesía: Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana, donde participo con crítica literaria, Academia Nacional e Internacional de Poesía de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, América Madre, Unidos por las Artes, Movimiento Literario de Centroamérica, y locutora de la radio el barco del romance con el programa Una Ventana al Mundo, donde hablo de los viajes, la historia y la cultura, recito poemas y leo cuentos o fragmentos de otros autores y propios.

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