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Ciudadanía

Vocación de Libertad

¿De qué estamos hablando cuando nos referimos a la idea de “ciudadanía” y particularmente en una democracia republicana y constitucional?

“En corto, ciudadanía democrática, específicamente, se refiere a la participación activa de los individuos en el sistema de derechos y responsabilidades que es el destino de los ciudadanos en las sociedades democráticas.”

Pregunte y pregúntese usted: ¿Estamos en Guatemala viviendo como ciudadanos?, sobre todo después de haber pasado en los últimos 23 años procesos tan significativos como el rescate en 1993 de un golpe de estado desde la Presidencia de la República – el Serranazo – el proceso de depuración de un Congreso de la República, el defenestramiento de un gobierno corrupto –Pérez Molina/Baldetti – seguido de la corruptela de un gobierno de supuesto hermano cristiano en la fe – Jimmy Morales – y la máxima hasta ahora corruptela de Alejandro Giammattei autonombrado como el HDP más conspicuo de la historia y de por medio una pandemia que acompaño a los siempre presentes en nuestro país, los cuatro jinetes del Apocalipsis: La guerra, el hambre, la peste y la muerte. En breve, una vida intensa.

Para terminar de decorar nuestra vida llena de tropelías provocadas en gran parte por o al menos con complicidad de “hombres y mujeres guatemaltecos”, agreguemos la profunda incursión del Crimen Organizado con tentáculos en todos los estamentos de la sociedad, alimentando la corrupción y alentando la incompetencia que la ignorancia conlleva a la par de la perversidad de quienes sabiendo el daño que causan, tiene claro que su único fin es obtener riquezas mal ávidas. Súmele usted a esto, la cada vez más intervencionista comunidad internacional en el país con todo el daño que ya nos han causado.

El colmo de lo absurdo que vivimos es que curas, pastores, académicos y lo más refinado de nuestras castas sociales, han sido parte de estos procesos en un remedo de Democracia Republicana y Constitucional. ¡Qué tal!

Todos los acontecimientos que han alcanzado niveles de ¡cisma!, han sido generados por procesos que grupos relativamente pequeños de guatemaltecos, quienes inician los procesos para ser catalizados por grupos de interés que llegan a provocar acciones de cambio que luego como buenos ilusionistas, los actores intelectuales venden a las masas como luchas ciudadanas en rescate de la falsa democracia republicana y constitucional que dicen que hemos creado. Así y de esta manera, se han logrado reformas de fondo en temas cruciales como el sistema financiero – reforma que prohíbe a la banca central ser financista del Estado y privatiza esta función que enriquece más a los miembros de las elites financieras – , reformas al sistema electoral en ámbitos que han sido favorables para facilitar la incorporación de mafias corruptas apadrinadas por el crimen organizado, reformas a leyes como la del Ministerio Publico que impide la remoción de quien desempeñe esta posición etc. etc. entre varias otras.

¡Piénselo!, las plazas, los paros, las caminatas en carreteras, los bloqueos han sido la expresión viva y fresca del efecto de una buena cantidad de net centers y hábiles y bien instruidos netcenteros – hoy toda una profesión con característica de carta de ciudadanía – que magnifican gracias a las facilidades tecnológicas que hacen de caja de resonancia, las conducciones en modo de escándalos, las fuentes de noticias regulares de la radio, la televisión y la prensa que en buena medida se pliegan a servir a quienes buscan favorecer el “cisma” que sirva para provocar los cambios que se buscan provocar.

Retomando el concepto de ciudadanía democrática, claro de que se refiere a la participación activa de los individuos en el sistema de derechos y responsabilidades que es el destino de los ciudadanos en las sociedades democráticas; hemos responsablemente de preguntarnos nuevamente: somos ciudadanos o simplemente, somos habitantes y actuamos como tales en este bello país.

Ser ciudadano es una decisión consciente en la que como tales aceptamos y vivimos el sistema de derechos con sus contrapartidas de responsabilidad que configuren el futuro de nuestra nación. No puede ser de otra manera, pero hasta ahora, nadie nos lo ha dicho.

En nuestros hogares, los padres de familia están ausentes de estas ideas que tampoco recibieron de los abuelos, porque desde hace mucho tiempo, los políticos por un lado y los curas pastores por otro se han encargado de dolosamente ocultarles la individual y personal responsabilidad de ser los arquitectos de sus propias vidas, tal cual el diseño de Dios lo define.

En el caso de los políticos han basado sus ideas y desarrollos de propuestas de servicio a la población en ofertas de ser “falsos mesías” que podrán solucionar todos los problemas de la población, cuando gracias al voto popular, base de la bella y hermosa idea de la democracia, ellos, los candidatos alcancen el poder.

Se ha llegado al extremo de crear programas multimillonarios de bolsas de alimentos que supone entregar gratis a cambio del voto. Esto, como es natural, en medio de una ignorancia profunda y una necesidad material más profunda aun, han provocado precisamente que el sentido del ejercicio “ciudadano” se desvirtué y resulten electos precisamente aquellos que compran voluntades, convirtiendo a los votantes en clientes y las elecciones en un “market place” o mercado.

En el caso de nuestros lideres religiosos, muchos metidos en el campo de la política partidaria, tanto desde la vertiente del catolicismo como del evangelicialismo, han procurado una de dos cosas: alejar a la población fiel a sus mensajes de toda actividad política por ser pagana y ejercicios humanos y mundanos o bien, introducirlos a la actividad política con la idea de convertir la palestra política en un pulpito evangélico, pero nunca buscando como influir en las personas para que asuman la “ciudadanía” que el país requiere de sus habitantes.

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Juan F. Callejas Vargas

Nicaragüense por nacimiento, Guatemalteco por decisión. 72 años de edad, periodista de opinión, casado con una esposa – Ana Lucrecia Aquino de Callejas - con quien ha procreado ocho hijos. Estudios profesionales en Universidad Rafael Landívar, INCAE y post grados en Inglaterra, Brasil y Estados Unidos de América. Amplia experiencia en diseño y ejecución efectiva de programas de comunicación y diseño de Estrategias a nivel comercial para firmas y organizaciones nacionales e internacionales. Estratega de campañas políticas, de gobierno e institucionales en Guatemala y El Salvador, así como mercadeo social.

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