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La PGN y los jueces de la niñez: una alianza diabólica

Barataria

No existe cosa más aberrante en el ejercicio del poder, que el abuso del poder para denigrar, destruir y violar los derechos de la parte más indefensa de una relación jurídica.  He sabido de muchos jueces que se quejan de que padecen de enfermedades graves o tienen múltiples problemas y a veces me pregunto ¿No será esto el reverso del destino?  ¿No será el karma de muchas vidas que han destruido mediante resoluciones prevaricadas? ¿Acaso no saben jueces de la niñez y abogados de la PGN que hay una justicia divina y si no creen que existe Dios, pues que el karma les alcanzará?  ¿Creerán los y las jueces prevaricadores de Paz y de la niñez que en el ejercicio de sus cargos podrán hacer cualquier barrabasada y salir impunes?  No sabrán los abogados de la PGN que todo lo que se hace mal al final espera un mal pago.  Que prestarse a destruir vidas humanas a lo largo tendrá su retribución dolorosa.

Hago toda esta reflexión puesto que es imposible quedar callado ante tanto acto de maldad, de retorcer el derecho para evadir lo establecido en el mismo y de utilizar institutos jurídicos tan importantes como los derechos de la niñez y adolescencia para que, mediante los artificios utilizados por la Procuraduría General de la Nación en contubernio (cual banda criminal) con los Jueces de Paz Penal y los Jueces de la Niñez y Adolescencia vengan a destruir la vida de madres y de niños en beneficios de padres irresponsables que buscan evadir la obligación legal de prestar alimentos arrebatando a los niños de los brazos de sus respectivas madres so pretexto de que se les está maltratando.  Esto, no puede seguir así y el señor Procurador General de la Nación que se presenta como un hombre honorable, el Licenciado Julio Roberto Saavedra Pinetta, ponga atención, se de cuenta y para esta violación sistemática a los derechos de todas las mujeres madres, especialmente de madres solteras cuyos hijos son arrebatados por denuncias falsas, espurias y pagadas para que los Abogados de la Procuraduría General de la Nación corran a poner las denuncias para luego en acuerdo con los jueces arrebaten a estos niños.

No es nada nuevo esto, pero casos como estos son miles, me atrevo a decir.  De hecho he tenido como abogado en el pasado al menos cinco casos que coinciden con el mismo patrón.  En efecto, el patrón es el siguiente:  Una madre soltera, que plantea una demanda oral de alimentos en contra de un padre irresponsable que no quiere pagar ni un quinto por la alimentación de su o sus hijos.  El Juzgado de Familia, procede a señalar día y hora para la audiencia en la que se llevara a cabo el juicio oral, cuyo resultado se sabe que va a ser siempre la condena por alimentos, puesto que esta obligación del padre alimentista no es evadible, lo único que se determinará es el monto de la pensión.  Seguidamente el irresponsable padre, llega a la Procuraduría General de la Nación en cualquiera de sus sedes, los corruptos funcionarios, no se sabe a precio de qué, proceden a recibir la denuncia, corren a presentarla ya sea a un Juzgado de Paz Penal de Turno, ( si el oro brilla) en cuyo caso el Juez ni lerdo ni perezoso procede a dictar el abrigo temporal a favor del padre y remitir al Juzgado de la Niñez ya con el niño arrebatado o a un Juzgado de la Niñez y Adolescencia que señala audiencia en donde indefectiblemente entre el o la Juez y la PGN proceden a “quitar” al niño de los brazos de la madre y entregarlo al padre por un periodo de tiempo.  Esta forma peculiar de evadir la obligación de alimentos, bajo pretextos de maltratos ha sido y es utilizada con frecuencia por la PGN y los Jueces para “ayudar” al sufrido padre que nunca ha dado un centavo por alimentos de sus hijos a evitar “maltrato de los pequeños por la madre aturdida y viciosa”. El patron se repite también con madres separadas y quienes luego de pedir y pedir alimentos al padre irresponsable proceden a demandarlos, luego los niños terminan bajo el patrón descrito anteriormente en el cuidado del padre y la abuela en el mejor de los casos y lejos de la madre.

Para que haya drama y se configure un maltrato hacia los pequeños hijos, los padres irresponsables y la PGN proceden a acusar a la madre de calificativos brutales “borrachas”, “putas”, “drogadictas”, “viciosas”, “abandonar a sus hijos todo el día porque van a trabajar” y muchos otros, de tal suerte que del lado de la PGN y el “sufrido padre” hay un “angelito” que no ha pagado alimentos, en muchos casos nunca, pero que es un hombre ejemplar que no ha hecho absolutamente nada; frente al otro lado de una mujer sola e indefensa con sus hijos a quien ni el famoso Instituto de la Víctima ha provisto de abogado que es una “mala madre”, lo peor de la condición humana y que vive puteando y en vicios en lugar de velar por sus hijos y por lo mismo no tiene “dignidad” para criar hijos, además de todo en muchos casos es “pobre” carente de recursos y por ello no debe cuidad hijos sino que deberá entregarlos al “honorable padre” que su único pecado es ser un sinvergüenza desobligado que no quiere pagar pensión alimenticia, pero que no tiene nada malo.

En esta ecuación, vemos a las madres en desventaja y a los poderes públicos ponerse del lado de la parte masculina, cual misógina acción que es contemplada como normal en una sociedad como la nuestra cuando esto no deberá ser así.

Si a la PGN le interesa tanto que los derechos de los niños no sean vulnerados ¿Porqué no van a ver que esta pasando con los niños que todos los días desde las siete de la mañana hasta las 7 de la noche se paran en los semáforos pidiendo dinero a los automovilistas?  Se sabe de denuncias de que estos niños son literalmente “alquilados por sus padres” para que haga este trabajo a favor de otras personas.  Si a la PGN le interesa tanto que los derechos de los niños no sean vulnerados ¿Por qué no ve los niños que son utilizados en trabajos desde los 8 años, cuando esta no es la edad que la ley permite a los menores trabajar?  A  pero no vaya a ser de una denuncia de un padre desobligado, porque allí si brilla el oro y se ponen manos a la obra cual eficiencia que no se ve en ninguna institución pública.

De los y las Jueces de Paz y de la Niñez y Adolescencia no hay mas que decir, jueces prevaricadores que les importa un comino la niñez y la adolescencia, con muy pocas excepciones, tenemos estos jueces que sistemáticamente violan los derechos de los niños, al arrebatarlos del seno materno y entregarlos a los padres desobligados y perversos por el solo hecho de que les parece que es mejor, porque el padre tiene más recursos, porque el padre ya les ha mostrado que puede mejorar (a ellos por supuesto) y por lo mismo dictan sus resoluciones basadas en consideraciones más estúpidas que científicas y legales, pero así dictan sus resoluciones y la Corte Suprema de Justicia que debe fincar patrones de conductas en los jueces les viene del norte todo esto, porque no les importa.

Así ahora en Guatemala, es más fácil para evadir una condena para prestar alimentos, llevar a cabo un proceso de denuncia de vulneración de derechos ante la PGN y luego el órgano jurisdiccional le arrebatara a las madres los hijos para entregarlos a los padres.  Ya no es necesario un juicio de relaciones familiares en la jurisdicción familiar, porque basta con el mismo patrón : ir a la PGN y luego a un juzgado y “le quitan los hijos a las madres para entregarlos al padre”.  Entonces para qué existe la jurisdicción familiar, para nada.  Incluso esto es tan común, que siendo abogado no son muchos los padres desobligados que me llaman continuamente diciendo si puedo asesorarles a “quitarle los hijos a la madre” porque ella es viciosa, poque los trata mal y otras razones.  Cuando les preguntó si les han demandado por alimentos o han estado pasando alimentos a sus hijos resulta que no lo han hecho y en realidad esa es la razón de que quieran quitar los hijos.  Por supuesto no me presto a esta clase de injusticias.

Ojala el Procurador General de la Nación pueda corregir este problema serio que esta ocurriendo y que la Corte Suprema de Justicia haga su parte, para que no se continúen violando los derechos de los niños y las madres de estos con una aberración procesal que ha hecho verdadero daño a la sociedad guatemalteca.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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