OpiniónColumnas

Proteger el MICIVI de Alí Babá y los ladrones de cuello blanco

Barataria

El viernes último el señor Bernardo Arévalo, Presidente de la República de Guatemala utilizó por primera vez su facultad ejecutiva para destituir de tajo a la Ministra de Comunicaciones Jazmín de la Vega.  La noticia rápidamente conmocionó a la opinión pública, es la primera vez que un gobierno procede a destituir de tajo a un ministro y expresa las razones de tal decisión ventilándolas de manera pública.  La razón simple, sencilla pero de peso porque el presidente indicó que “la señora ministra no había seguido sus instrucciones y procedió a realizar pagos fuera de las instrucciones estrictas del gobernante”.  Esta razón sencilla pero suficiente para cualquier superior o jefe cuando se incumplen instrucciones precisas y de peso, simplemente lo que hace es destituir al funcionario inferior porque literalmente “le esta jugando la vuelta”.

Así, la señora Jazmín De la Vega es una desempleada mas en el país, pero fundamentalmente debemos considerar que la persona que sea nombrada en el cargo no vaya a ser otro Benito que se clavó millones de quetzales del Ministerio de Comunicaciones llegando al extremo de alquilar una casa para “almacenar” los millones de quetzales en efectivo que, cuando fueron decomisados ascendieron a la obscena cifra de 122 millones de quetzales.

El Ministerio de Comunicaciones, juntamente con el Ministerio de Salud Pública, el de Gobernación y el Ministerio de Educación son instituciones grandes en número de empleados, en contratos y en organización de tal suerte que de manera lamentable, estos ministerios son los más corruptos por el presupuesto que manejan, la obra publica que realizan y los contratos que suscriben.  Con esto no quiero decir que los demás ministerios sean perfectos, también hay corrupción ya que este lastre lo tenemos en toda la administración pública.

El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda es una institución muy grande, maneja un presupuesto altísimo en comparación con otros ministerios y el año pasado ascendió a mas de 5,000 millones de quetzales.  Por la importancia de la red vial del país debido a que en Guatemala el medio de trasporte de mercancías necesariamente debe realizarse en carretera porque no existe otro debido a que el ferrocarril no existe, pero si consume fondos del Estado cada año, la movilidad del guatemalteco común y corriente y del comercio se realiza por carreteras.  Basta salir medianamente de la ciudad hacía el interior para darse cuenta de que las principales carreteras del país están hechas un desastre, ya no digamos otras carreteras secundarias.  En invierno no solo hay que ver el mal estado que “de por sí” tienen las carreteras con baches, hoyos, grietas, falta de señalización y otros aspectos, sino que hay que preocuparse porque no se caiga un puente, no haya un derrumbe o que no se abra un hoyo en medio de la carretera para no morir allí.  En otras palabras, es un desastre el sistema vial del país, que se asemeja a una nación de postguerra porque casi que no hay carretera medianamente transitable. La pregunta obligada es ¿Hacia dónde va todo ese dinero?  ¿Qué hace el MICIVI con todo el presupuesto cada año?  Hay que recalcar aquí, que el MICIVI es en principio el ministerio que mayormente ejecuta cada año todo su presupuesto, dicho en otras palabras: cada año se gasta todo el presupuesto asignado e incluso contrata obra para el año siguiente.

El MICIVI es un botín pólitico por excelencia, desde este ministerio se han financiado grandes campañas electorales y con dinero del pueblo que el MICIVI da a discreción se han catapultado presidentes.  No es una casualidad que los dos últimos Ministros de Comunicaciones de los dos gobiernos anteriores al del señor Giammattei hayan estado en prisión por actos de corrupción, me refiero a Alejandro Sinibaldi ministro de Otto Pérez Molina y a Jose Luis Benito, ministro de Jimmy Morales.  De Javier Maldonado y su predecesor en el MICIVI de Alejandro Giammattei, que incluso manejaron a su sabor y antojo muchos mas millones de quetzales no están presos porque la señora Fiscal General no lo quiere así, porque ministerios como el de Comunicaciones es fácil detectar la corrupción porque no empezó ayer sino que es un sistema que sigue día tras días.  De manera que de los contratos sobrevalorados, de los contratos de carreteras que ofrecen una calidad pero que en la realidad es inferiorisima, de ahí salen los millones para comprar voluntades, financiar campañas, comprar diputados y diputadas a la carté  de allí salen los fondos para corromper el sistema porque en el Ministerio de Comunicaciones, al igual que Salud, Gobernación y Educación para mencionar algunos la corrupción ya es un sistema institucionalizado y que forma parte del modus operandi de los ministros de turno.

Como toda institución corrupta, el ministro de turno llega al Ministerio de Comuciones indicando que “esta consciente de que hay corrupción y que no va a pagar contratos corruptos” luego de esta declaración, se dedica a señalar la corrupción del gobierno anterior. Así lo hizo Sinibaldi, así lo hizo Benito, así lo hizo Maldonado y así lo hizo la señora Jazmín De la Vega ultima ministra de Comunicaciones defenestrada por el señor Arévalo.  Luego de acusar la corrupción del anterior gobierno, cada ministro “arma su propio combo de proveedores estrella y preferidos” por lo general se repiten algunos contratistas que tienen años de estar en el medio corrupto, estos ya saben cuánto se paga, cómo se paga y con quien “negociar”, tienen sus empresas registradas muchas de ellas en contubernio con aquellos que siempre han corrompido instituciones y, como si fuera arte de magia, resulta que ellos son siempre los ganadores de las licitaciones.  Así, al ver quienes son los contratistas de carreteras del MICIVI desde hace mas de 15 años vamos a ver que son los de siempre junto con los que “logran entrar con el nuevo gobierno”. Resulta paradójico que si la red vial es de malísima calidad los contratistas sean los mismos, pero para un ministerio corrupto como el MICIVI y el gobierno de turno, la calidad no importa, sino importa gastarse el dinero público y que del 100% al menos un 45% llegue a los bolsillos de algunos.

Por ultimo, como hay deuda de arrastre, es decir aquellos contratistas que iniciaron una obra en el gobierno anterior y que por alguna razón les deben o no la han concluido, esto hay que negociar.  Los corruptos ministros del MICIVI no se complican: pagan si les pasan algo, si no que sigan esperando porque no se les pagará. Hay muchos testimonios de constructores honestos que se fueron a la quiebra porque les condicionaron a pagar “mordidas” al Ministro de turno para que recibieran algo, algunos otros se animaron a pagar presionados y otros, que son los que vuelven a tener contratos, pagan con gusto hasta perdiendo casi todo porque les darán mas contratos, estos son los recomendados.

Así las cosas, la ex ministra defenestrada, la señora Jazmín De la Vega, andaba haciendo mucha publicidad, juzgando las obras mal realizadas o sin realizar, los contratos escandalosos y al final llegó a develar un caso inaudito de una empresa CEBCO que recibió dinero del Estado para construir dos pasos a desnivel en Avenida Petapa y en Calzada Roosevelt, pese a que los mismos se habían suspendido porque la Municipalidad de Guatemala debía reparar el sistema de colectores  situación que realizó desde hace mucho tiempo, la empresa CEBCO simplemente no continuó los trabajos y, en otras palabras dejó la obra parada y el avance va tan lento que no se puede decir que se ha cumplido con el contrato.  Seguramente la empresa CEBCO esta exigiendo más plata al MICIVI para seguir, porque son de la idea que del mismo cuero salen las correas.

En diversos comunicados CEBCO resultó ofendido porque dijeron que estaban en quiebra cuando en realidad no ha sido así, o sea ellos salieron a decir que tienen plata, que pueden seguir trabajando pero ni siquiera se refirieron a cuándo iban a reiniciar los trabajos porque a ellos no les importa el trabajo tirado, una explicación hubiera valido mas que muchos aspavientos.  Al final se sabe que CEBCO es una constructora favorita de la Municipalidad de Guatemala y del Alcalde Quiñonez, y que ha tenido jugosos contratos el año pasado.

Con lo anterior no se sabe a ciencia cierta si la destitución de la Ministra Jazmín de la Vega se hizo efectivamente porque desobedeció al señor Bernardo Arévalo, a su jefe, al presidente de la República o fue porque ofendió a los jefes de su jefe y con ello se corrió a destituirla sin miramientos.  Esto, cae por su peso, porque en un claro caso de corrupción de la señora Ministra de Ambiente utilizando recursos públicos para cuidar a su hija, el Presidente fue tan tibio que no la quiso destituir, sino que le dio la oportunidad de salir honrosamente renunciando.  En el caso de la ministra de Comunicaciones el Presidente la destituyó por desobedecer ordenes.  Ahora bien, ¿a quién le creemos?  Yo pensaría que sería adecuado que el presidente o su vocero ahondaran en decirnos qué empresas fueron favorecidas con pagos y que el presidente había indicado que no se realizaran. Por otro lado, ¿A quién va a nombrar de ministra o ministro?  Hay que proteger al Ministerio de Comunicaciones de Ali Babá y de aquellos tantos ladrones de cuello blanco que existen camaleónicamente en cada periodo presidencial.  Sabe si el presidente quiere sanear el MICIVI o solo son jugarretas para que lleguen otros corruptos allí será el tiempo quién lo dirá, ojalá el señor Arévalo sea honesto y este actuando contra la corrupción y no en favor de.  Además de ello, ¿será que esto fue obra del Comisionado contra la Corrupción o fue un chisme que le movió la silla a la ministra? El tiempo lo dirá.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:

Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

Avatar de Emilio Estrada