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Gobernanza Digital

Vocación de Libertad

En este mundo postmoderno, cuando casi todo se vuelve moda y algunos doctos y otros no tanto pero pretendiendo serlo, ponen sobre la mesa muchas ideas nuevas con lenguaje nuevo y alcances poco profundos, aunque las ideas sean precisamente profundas; resulta fácil para todos, enredarnos y vivir confundidos entre lo que puede ser cierto y verdadero, lo sostenible y efímero;  lo genuino y falso, con la verdad y la mentira; asegurarnos de tener claridad y precisión en nuestra mente se torna clave y determinante hacia el futuro.

Recuerdo como en algunos dis que gobernantes de Guatemala, desde Presidentes, pasando por sus vices, Ministros de Estado y subalternos, de la misma forma que en la institucionalidad privada y por supuesto en la no menos omnipresente ya institucionalidad de la sociedad civil, muchas ideas sobre Gobierno Digital se han venido tratando en el ánimo de lucir innovadores, frescos y al día en un tema que por convicción o intuición, está claro, es y será determinante en la vida de nuestras sociedades presentes y futuras.

Lo que no se vale es presumir del tema, atreverse a discursarlo y hasta afirmar tener claridad y pretender presentar iniciativas de ley, sin una comprensión, por mínima que fuera, del alcance en alto, ancho profundo del tema de la transformación digital para Guatemala, puesto que esto provoca la falsa sensación de estar haciendo algo al respecto, pero sin avanzar.

No nos damos cuenta el inmenso retroceso que como país, como sociedad y como sistema tenemos de cara al ineludible futuro de la omnipresencia del mundo digital y las TIC – tecnología de la información y comunicación – en nuestras vidas. Es una realidad concreta que vamos transitando ya un primer tramo del mundo digital y hay quienes aún piensan estar en la tecnología del “ábaco”, no haber comprendido el mundo análogo y ahora querer hablar de “Gobierno Digital” por ejemplo, sin tener entendimiento mínimo y preciso.

Por supuesto, necio sería de quien escribe, no reconocer que todos, sí, todos los seres humanos que poblamos la tierra tenemos grandes brechas de ignorancia, puesto que para la mente humana finita y ciertamente limitada por tiempo y espacio, solamente le alcanza a conocer y entender una porción del basto conocimiento de lo que ya existe y por supuesto tanto individual como colectivamente – aun en eso que llamamos “ mercado”- , no se invierte lo necesario en tiempo, recursos humanos/talentos en desarrollo, y recursos económicos como para descubrir de lo infinito que nuestro creador nos ha heredado.

Seguimos neciamente hablando y enseñando sobre “COMPETIR” como paradigma dominante, cuando está claro que lo que ya este generando la nueva riqueza en el planeta es la “COOPERACION”; seguimos neciamente planteando el individualismo – que no es lo mismo que la individualidad con que Dios nos ha hecho – en lugar de la búsqueda intencional de la INTERDEPENDENCIA; seguimos planteándonos un mundo que piensa linealmente, sin darnos cuenta que lo SISTEMICO y MULTIDIMENSIONAL es la ruta; seguimos apostando por la máxima del hombre como lobo del hombre y en ello planteando el conflicto y las guerras como impulsos hacia el futuro, olvidando que el dialogo, paz; el acuerdo, el consenso y el respeto que la herramienta de la DEMOCRACIA REPUBLICANA Y CONSTITUCIONAL permite, debe ser el camino, pero ¡oh sorpresa¡, la necedad humana nos conduce a la tiranía de dictadorzuelos como ya los hemos tenido en la historia.

Apreciado lector y conciudadano guatemalteco. Es imperativo, ahora que aún hay tiempo y ventanas de oportunidad para individuos, familias, comunidades, empresas e instituciones intermedias de todo tipo, replantearnos decisiones de futuro. Exigirnos y en particular demandar de gobernantes actuales como administradores de la institucionalidad del Estado, asuman las decisiones necesarias para trabajar, sí, dedicarse a hacer lo suyo para avanzar en la búsqueda que permita usar las herramientas tecnológicas para darle a la herramienta política de la democracia republicana y constitucional, el espacio y las funciones que cierren la brecha de la corrupción y permitan superar la incompetencia imperante en los tomadores de decisiones y ejecutores en todos los niveles de los diferentes sectores. La gobernanza digital es la ruta.

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Juan F. Callejas Vargas

Nicaragüense por nacimiento, Guatemalteco por decisión. 72 años de edad, periodista de opinión, casado con una esposa – Ana Lucrecia Aquino de Callejas - con quien ha procreado ocho hijos. Estudios profesionales en Universidad Rafael Landívar, INCAE y post grados en Inglaterra, Brasil y Estados Unidos de América. Amplia experiencia en diseño y ejecución efectiva de programas de comunicación y diseño de Estrategias a nivel comercial para firmas y organizaciones nacionales e internacionales. Estratega de campañas políticas, de gobierno e institucionales en Guatemala y El Salvador, así como mercadeo social.

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