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La convivencia pacífica

Debemos Saber La Verdad

Si los seres humanos nos apoyáramos, unos a otros, deberíamos vivir y trabajar juntos sin egoísmo o intereses particulares, para que todos estemos mejor y no dejar a alguien aislado.

Y así estando unidos y siendo responsables, el esfuerzo de todos sería menor para alcanzar las metas y así estaríamos dispuestos a aceptar y ofrecer ayuda a los demás.

Debemos respetarnos en todo momento, compartir los problemas, trabajos difíciles y combinar las habilidades, capacidades, talentos y recursos, para beneficio de todos.

Cuando se comparte con los demás, hay decisión y se da una palabra de aliento a tiempo, se motiva, se ayuda, se da fortaleza y si alguien no comparte y está mal, los demás debemos ayudarlo para que este bien otra vez.

Debemos estar unidos pese a las diferencias, tanto en los momentos buenos como en los malos, para hacer que sea una realidad el espíritu de estar en equipo en todo tipo de situaciones y así entenderemos el verdadero valor de la amistad, el sentimiento de compartir y la vida será más simple y placentera para todos.

Todo lo antes expuesto tiene la fuerza para cambiar la vida de todos los seres humanos, ayuda a evitar el robo de la energía de unos a otros, y así pueden mejorar sus relaciones para que haya armonía, paz y menos violencia.

A través de mi vida me di cuenta de que lo que sentimos y dejamos de sentir es la energía del ser humano. Estos sentimientos internos podemos utilizarlos para lo que se considera bueno o malo, pero lo importante, a mi criterio, es que cada ser humano los utilice para tener mejores relaciones con el prójimo y así se vuelvan relaciones posibles, respetuosas con armonía, paz y tranquilidad.

Como todos, he tenido problemas y situaciones difíciles, pero aprendí a enfrentarlos haciendo que mi energía interna –mis sentimientos- influyan de tal forma que se resuelvan en beneficio para la mayoría, incluyendo mi persona.

PIDO A TODOS LOS LECTORES QUE SE HAGAN LA SIGUIENTE REFLEXIÓN TODOS LOS DÍAS

HE DECIDIDO CARGAR SOBRE MIS HOMBROS EL ESFUERZO DE MEJORAR SOLO A UNA PERSONA, ESA PERSONA SOY YO MISMO Y SE CUAN DIFICIL ES LOGRARLO, PERO NO DEJARÉ DE LUCHAR PARA CONSEGUIRLO

Para utilizar la energía humana la edad no importa. Tengo la edad que quiero y siento.  Puedo hacer lo que quiero sin miedo al fracaso o a lo desconocido, tengo la experiencia de lo vivido y la convicción de lo que debo hacer.  No son los años que tengo o los que dicen que tengo, son los que siento y mi corazón me dice.

Tengo los años necesarios para decir y hacer lo que debo y pienso. para reconocer errores y arreglar caminos. La suficiente edad para saber que lograré hacer las cosas y que la edad no me lo impide. Ya aprendí que las cosas se hacen con tranquilidad y con el interés de seguir creciendo y que las ilusiones se convierten en esperanzas.

No tengo que marcar mis años con números, porque mis triunfos y anhelos alcanzados y mis errores y fracasos, valen más que los años.

Reitero lo que importa es la edad que siento, para vivir libre y sin miedo, por la experiencia que he tenido, mi convicción y la energía de seguir haciendo las cosas. Tengo los años suficientes que me enseñaron a tomar lo bueno. lo necesario y amar al prójimo.

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