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Para que Guatemala esté mejor

Debemos Saber La Verdad

Muchos finqueros, comerciantes e industriales en Latinoamérica, han tenido privilegios históricos, diseñando sistemas que los protegerían para siempre y solamente cambiaban gerentes y capataces a lo largo del tiempo.

Por esta actitud que no ha cambiado cada elección popular resulta una decepción.

Cualquier Pueblo que sueñe cambiar, que deseé salir de subdesarrollo, que quiera tener una mejor calidad de vida deberá limpiar su pueblo, su casa y derrotar el sistema impuesto y protegido por los poderes fácticos. Este trabajo es el más difícil de todos.

Los poderes fácticos son los sectores de la sociedad, al margen de las instituciones políticas, banca, iglesias y medios de comunicación, que ejercen sobre la sociedad gran influencia basados en su capacidad de presión.

Es muy difícil hacer este cambio porque está protegido por estos poderes fácticos, sus empleados, brazos mediáticos, gremiales, formas de pensamiento, ONGs, la ONU y sus voceros, sino porque este sistema ideológico es el que controla los paradigmas de opinión e incluso buena parte del periodismo y la academia.

Estos poderes fácticos también controlan lo que el país manda hacia el exterior y es lo que se puede ver y leer en los medios internacionales, siendo así esto la verdadera cancillería. Por eso están los conglomerados mediáticos y algunos gobiernos de países amigos, que son a su vez dueños y manejan a muchos finqueros, comerciantes e industriales.

Aunque es una tarea difícil es la más importante, se deben arreglar que las fincas, comercios e industrias que capacitan capataces y gerentes, y con esta capacitación se debe quitar la máscara de la hipocresía, con la que nos dicen que por lo que hacen los poderes fácticos se debe establecer la verdadera Democracia.

Parece difícil pero se puede hacer, porque el sistema fáctico tiene un error de origen, sus aparatos ideológicos construyeron paradigmas aceptados por los Pueblos como verdades irrefutables y blindados contra toda crítica. El error fue que los términos que usaron son contrarios a los sistemas que ellos protegen.

Estos poderes elevaron a su conveniencia los conceptos como Democracia, Libertad, Soberanía e Independencia, pero estos son términos que tienen definiciones claras contrarias a los sistemas mediáticos. Estos términos utilizados por ellos están metidos en las mentes de los Pueblos como verdades. Términos que son su némesis o castigo que restablece un orden anterior.

Solo se debe lograr tener una verdadera Democracia, con verdadera Libertad, con verdadera Soberanía y con verdadera Independencia, porque así se quedan sin argumentos los poderes fácticos porque no pueden atacar con coherencia y caen inmediatamente en contradicción tratando de justificar lo injustificable.

Cada Pueblo debe luchar por lograr que se entienda el significado real de la Democracia, de la Libertad y de la Soberanía. No es difícil hacer ver al Pueblo el significado de estos términos porque están en diccionarios y se pueden explicar y hacerlos ver más fácil al Pueblo. Así los poderes fácticos no podrán utilizar sus propios paradigmas y sus aparatos ideológicos que no son para eso.

Los funcionarios, alcaldes y empleados públicos de los gobiernos deben ser buenos líderes, honrados y reamente trabajar por el Pueblo y deben tener una visión a largo plazo, pero su éxito lo logran solo si son transparentes, capaces, honrados y hacen a un lado los poderes fácticos.

En Guatemala se están derrotando estos poderes fácticos por eso local e internacionalmente le han puesto atención al país, por el poder que tiene este ejemplo de que las finqueros, comerciantes e industriales tomen en sus propias manos hacer su propio destino, haciendo a un lado los poderes fácticos.

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