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Futuro Incierto

Tanmi Tnam

Actualmente estamos viviendo muchos cambios drásticos. Estos cambios traen algunas consecuencias que generalmente no las hemos vivido y tampoco estamos acostumbrados a enfrentarlas. Observamos que algunas condiciones empiezan a alterar el equilibrio de la vida. Los cambios bruscos que hoy estamos experimentando deberían de alertar a las autoridades de alta jerarquía y las de ámbitos locales para planificar respuestas aplicables en los momentos críticos que se pueden presentar. Familias, comunidades, pueblos, organizaciones e instituciones deberían asumir alguna respuesta para tratar los elementos naturales que pueden ayudar a la población a vivir bien la actualidad y esperar que el futuro de las nuevas generaciones también cuente con todas las condiciones para vivir plenamente.

En varias regiones del país, generalmente ya debería de llover, pero pasó el mes de mayo y todavía no llueve. A simple vista se observa que muchos cultivos se están secando por la prolongada sequía en curso. Árboles frutales también sufren por falta de agua. Pero también si llueve y viene acompañado de mucho granizo, el daño a los cultivos es demasiado, muchos agricultores pierden todo por este fenómeno. Cuando llueve y cae suficiente agua en tan poco tiempo provoca deslaves, inundaciones, daños en poblados y hasta muertes. La población escolar deja de ir a clases porque se exponen a peligros. En algunas regiones, cuando cae suficiente hielo, también quema los cultivos. Muchos agricultores han tenido grandes pérdidas cuando el hielo mata a las plantaciones de verduras. El caso del maíz ocurre que ya dificulta obtener cosecha y las familias pierden hasta la semilla para sembrar en otras épocas. En realidad, muchos se imaginan que puede venir una hambruna.

Causa tristeza y preocupación al observar que los ríos están perdiendo su caudal, están llenos de basura y es difícil imaginarnos cómo serían los pueblos sin los ríos. Así también hay escasez de agua para el consumo humano en muchas comunidades. Antes, abundaban bosques, ahora, cada vez que pasa el tiempo hay menos árboles. Hay algunas inquietudes para sembrar árboles, luego los abandonan y no hay seguimiento en cuanto a cuidados, entonces no hay resultados, porque todos los arbolitos mueren.

Las aguas negras de varias ciudades y cabeceras municipales llegan a los ríos. Antes, los ríos tenían agua limpia y ahora han perdido toda expresión de calidad. La contaminación de ambientes urbanos y cabeceras municipales donde no hay tratamiento de los desechos sólidos, falta ornato e higiene, la salud de los habitantes sufre enfermedades y hay ausencia de esfuerzos de solución a esta mala práctica. Autoridades responsables de las soluciones atienden prioridades en muchos casos sin sentido comunitario.

El futuro de la vida en el campo se percibe incierto. Escasea la mano de obra para trabajos agrícolas, hay niñas y niños abandonados, hay hambre, pobreza, no hay tierras y faltan esfuerzos para formar a la juventud en trabajos que la actualidad exige.

Si hay cambios drásticos ahora, ¿cómo será el futuro?  Debemos de hacer algo para ir reparando las causas y efectos de las acciones negativas en contra de los elementos naturales. Las familias, las comunidades y las organizaciones deben orientar a la población para cuidar el ambiente, sembrar árboles y apoyar programas que intentan evitar o disminuir la contaminación. La educación de todos los niveles debe educar a la población escolar a cuidar el ambiente escolar, no tirar basura en todas partes y demostrar los efectos negativos de la contaminación a la vida de todos.

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