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La muerte de la táctica de efecto péndulo

Relatividades Perspectivas

Los arrieros actuales sepultan al amaestramiento en manadas, para ser arreables y sumisas hacia los arrieros. La ineptitud, la intención de robar lo mas que puedan antes de ser totalmente rechazados al mismo tiempo que los sistemas de política masiva, autoritaria e impositiva terminan de ser sepultados, y el hartazgo de caer siempre a lo mismo o a algo peor (por «elegir» a arrieros entre opciones impuestas por otros arrieros, en sistema decadente y controlado) revelan una verdad siempre sabida: el sistema educativo, controlado por los arrieros nos amaestra para creer que solamente arrieros – personajes fuera de nuestros círculos sociales inmediatos son capaces de pensar y solucionar. Nos amaestran el concepto de que para solucionar algo, debemos «elegir» a los arrieros y suplicarles que solucionen en lugar de pensar y accionar.

Pero gracias a los intereses de los arrieros dominantes (élites económicas) que imponen arrieros intermedios a las manadas en cada corral – potrero (país, estado, ciudad, pueblo) y a las batallas entre esas élites, ya toda persona pensante percibe y concluye que la gran mayoría de arrieros intermedios son «personas» que surgieron de entre sus círculos sociales inmediatos y que son más ineptas, poco pensantes, ignorantes, incapaces y poco éticas que las grandes mayorías en los círculos sociales inmediatos.

Aparte muchas personas han concluido que pueden pensar, accionar y solucionar o lograr auge y bienestar en niveles mucho más significativos que los arrieros. Incluso, inician a comprender que no importa si fallan o se equivocan: tristemente, aun así las situaciones terminan en mejor estado que cuando los arrieros «piensan», accionan y «resuelven». Y perciben el agregado de que si ellas se equivocan o fallan TIENEN LA VOLUNTAD INTACTA PARA CONTINUAR PROCURANDO LOGRAR AUGE Y BIENESTAR, a diferencia de los arrieros que accionan para que los «elijan» nuevamente y no procuran solucionar o lograr auge y bienestar, pues no importa que tan ineptos, ineficaces, tarados o mafiosos sean: igual, continúan recibiendo salarios mediante impuestos – dinero que las  personas tributan.

Llegando al punto de esta redacción: ¿cuál es la reacción por parte de los arrieros de eras pasadas que pretenden retomar el poder, y de arrieros potenciales? Recurren a lo que les funcionó en eras pasadas en las que manadas eran completamente amaestradas para acatar y repetir en lugar de pensar – cuestionar y concluir con base en la lógica – asertividad: el efecto péndulo – trampa de extremos «opuestos»: asignación de títulos «opuestos» a todo tema, concepto y factor influyente con la finalidad de arrear emocionalmente a las manadas poco pensantes. Guiarlas para percibir únicamente o prioritariamente, títulos emocionales (mediante el amaestramiento desde el sistema educativo, que insta a buscar valor propio en la coincidencia social y en estímulos emocionales en lugar de buscarlo en el análisis de pensamientos, deseos y acciones (lo que aportamos al mundo)).

Al percibir, las manadas, únicamente o prioritariamente, arreos emocionales obvian a los conceptos, esencia y factores reales. El resultado es que los arrieros son beneficiados al poder accionar libremente mientras las manadas pelean por arreos emocionales y al poder realizar acciones poco éticas mientras las manadas pelean entre sí, unas defendiéndolos y otras condenándolos, pero todas con el objetivo de luchar por los arreos emocionales.

En redacciones como: «Arreos emocionales», «Arreos emocionales (continuación)», «política masiva», «¿que sostiene a la política masiva, autoritaria e impositiva?», «sistema educativo como herramienta para adoctrinamiento», «mentalidad activa contra mentalidad colectiva» y muchas otras, he mencionado a las tácticas, objetivos y efectos de estas tácticas de arreos.

¿Qué sucede ahora? Ante la inevitable muerte y permanente sepulcro de los sistemas de arreos – política masiva, autoritaria e impositiva, arrieros que pretenden tomar o retomar el poder, acuden a la asignación de títulos como «izquierda», «derecha», «comunismo», «neoliberalismo» con la esperanza de que aun existan «personas» suficientemente estúpidas para caer una vez más en la trampa de extremos – efecto péndulo y abalanzarse en estampida para ser arreadas por esos y otros arrieros que se presenten como «oposición».

¿Cuántas veces hemos percibido a «personas» y a manadas mayoritarias en corrales – potreros, proyectando disgusto y desilusión por un extremo e imbecilmente proyectando como solución, ser arreadas – sumisas hacia el extremo «opuesto» para luego expresar disgusto y desilusión hacia ese extremo y estúpidamente poner como solución ser arreadas por el extremo «opuesto» y serles sumisas (si: el extremo al que anteriormente rechazaron y reemplazaron por el extremo «opuesto» y que retoman como solución ante la desilusión por el extremo que supone una solución ante ese extremo porque son un hato de bestias poco pensantes, amaestradas para ser arreadas (acatar y repetir en lugar de pensar y lograr bienestar real) y sumisas hacia los arrieros («solo quienes están fuera de nuestro nivel o circulo pueden pensar o lograr algo. Quien esté en estos niveles o círculos sociales e intente pensar o solucionar o lograr algo está desubicado»))?

Lo lamentablemente cómico es que esos arrieros que pretenden tomar o retomar el poder, utilizan la asignación de títulos de arreos emocionales al no lograr disimular que pretenden realizar o volver a realizar las mismas tácticas y acciones: arrear a las manadas según sus intereses propios o de otros arrieros, robar o practicar mercantilismo (tratos y alianzas entre «empresarios» y arrieros para beneficio económico de ambos mediante prácticas poco éticas), imponer ideas – mentalidades o tendencias en las manadas para finalidades que los benefician a ellos, etc.

Y lo alegremente cómico es que al parecer, ante la obviedad de la trampa de extremos «opuestos» – efecto péndulo, no logran arrear a las manadas numerosas puesto que ya muchas «personas» evolucionaron en personas (ahora, piensan y poseen iniciativa).

Solo hace falta analizar enunciados en las redes sociales y más, en los que condenan un concepto o acción recurrente y hasta común en todo tipo de arrieros y le asignan título de arreo emocional «opuesto» creyendo imbecilmente que a estas alturas de la activacion intelectual, alguien podría creerles que se trata de batalla entre arreos emocionales – batalla entre extremos «opuestos», obviando siquiera analizar los temas enunciados y sus posibles soluciones reales.

Personalmente, considero que casi todas las personas ya no se abalanzan a suplicar que los arrieros «opuestos» las «rescaten» de arrieros actuales, pues la obviedad de que el sistema es controlado por élites económicas, que los arrieros intermedios (gobiernos) son solamente peones de los arrieros dominantes, y que siempre se cae a lo mismo si se continúa amaestrado para ser arreado – sumiso hacia arrieros – sistema de política masiva, autoritaria e impositiva, es demasiada.

Si leen o escuchan a «alguien» que menciona un tema y le asigna título de arreos emocionales – extremos «opuestos», simplemente pregúntenle por que considera que el tema que trata, es propio – exclusivo de ese arreo emocional – extremo «opuesto» y si no existen replicamientos entre «personas» de otros arreos emocionales – extremos «opuestos». Solicítenles que definan a sus arreos emocionales – extremos afines y luego soliciten lo mismo a otros para luego, comparar definiciones y preguntarles por que cada uno define o asigna su arreo emocional – extremo afín en maneras distintas y lo redefine en cada situación, contexto o asunto, según sus conveniencias.

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