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Sobre el asesinato del Abogado Edwin Mayen

Barataria

Por azares del destino tuve la ocasión de conocer el Abogado Edwin Estuardo Mayen, desde hace muchos años.  En realidad, ambos crecimos en la zona dieciocho de la ciudad de Guatemala y por la cercanía de los lugares en dónde vivimos nuestra niñez y juventud tuvimos la oportunidad de relacionarnos de una u otra forma, tanto a nivel estudiantil asistiendo a la misma escuela pública, como en lo deportivo ya que jugamos futbol en la misma liga infantil y juvenil y, varias veces tuvimos ocasión de enfrentarnos. Posteriormente lo vi un par de veces en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos, aunque no coincidimos en ninguno de los cursos y, luego de ello me gradué de Abogado. Años después supe que se había graduado de Abogado porque coincidimos en la litigación y, cuando platicábamos, siempre salía a conversación nuestra niñez y juventud de la zona dieciocho, de San Rafael I o las Colinas en donde crecimos uno y otro.

Mayen, como solía decirle siempre se caracterizó por ser un Abogado atrevido, especialmente en el campo penal en donde se fue desarrollando poco a poco.  Supe de su valentía en tomar procesos de cuestionables clientes, pero eso es parte del quehacer de todo Abogado que pretenda ejercer liberalmente la profesión y dedicarse en especial, al derecho penal.  Sabiendo que, aunque la culpabilidad de los clientes es parte del asunto, el deber de un Abogado naturalmente, no es el de indicarle al Juez que el cliente es culpable y que le caigan tantos años de prisión que merece sino que, por el contrario, en el derecho penal el Abogado busca ejercer la defensa técnica con el objeto de tratar de defender a su cliente lo mejor que pueda, dejando el fallo sobre la culpabilidad o inocencia de los clientes al Juez.

Así, en diversas ocasiones me encontré con Mayen  como yo le decía en tribunales, algunas veces yo asistía a alguna audiencia civil o mercantil, que es el campo del derecho procesal al que me dediqué y con ello encontraba a Edwin Mayen yendo o viniendo de la torre de tribunales. Posteriormente, cuando los tribunales de orden civil y mercantil salieron de la torre de tribunales fue pocas veces que lo vi.  Siempre me pareció un buen abogado y, en términos generales, muy correcto y ético en su forma de llevar los procesos y del trato con sus clientes y con los jueces. En el gremio de abogados siempre es común conocer u oír de abogados transeros, negociantes de la justicia o con mucha cola que les machuquen, al menos en lo que a mí respecta nunca llegaron a mis oídos algo así de Mayen. 

Por los medios de comunicación supe que había sido asesinado, me causo un estupor tremendo, no solo porque era alguien a quien conocí desde hace muchos años, desde nuestra niñez y a quien vi crecer, vi hacerse profesional y desarrollarse en la profesión, sino porque ese asesinato determina un grave precedente en Guatemala (como lo han sido otros asesinatos de profesionales del derecho) y, posteriormente me sorprende cómo, a través de medios sociales, se ha terminado de “explicar”, “disculpar” e incluso “justificar” el asesinato, indicando que había sido abogado de personajes como Roxana Baldetti, de Gloria Torres, de la sobrina de Sandra Torres, o de un marero. De esta manera, se le “baja” importancia a un asesinato de un profesional del derecho y, encima de todo, se justifica con la siguiente frase común: “si se mete a babosadas, defendiendo criminales, recibe su merecido”.

En Guatemala, y en cualquier país del mundo, esto no debería ser.  No debería de perder la vida un abogado que defiende a X o Y persona acusada de corrupción, narcotráfico o delitos del crimen organizado.  Esto no debería de suceder, porque se asume que toda persona tiene derecho a defenderse en un proceso penal en el cual, necesariamente debe contar con un Abogado Defensor. Lo peor de todo es la pasividad del Gobierno de la República, tanto el Presidente como el Ministro de Gobernación en ver estos casos sin el menor estupor. No es posible que en Guatemala hayan atentados contra fiscales, asesinatos de abogados y el Ministro de Gobernación no haga nada ni diga nada, en tanto las redes sociales, especialmente los netcenter, se dedican a divulgar videos, noticias que cuestionan a los Abogados, a los Fiscales para que se justifique sus asesinatos y atentados.  Con ello, la descalificación de Abogados como Edwin Mayen, que en redes sociales, se han hasta mencionado hasta si ha tenido denuncias, procesos penales o algo por el estilo para “rebajar moralmente al Abogado” y con ello su asesinato no solo queda impune, sino que socialmente “esta justificado” para que no se exija su esclarecimiento.

Me asombre, me apena y me avergüenza ser miembro del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala -CANG- que se mantiene con un silencio cómplice ante el asesinato de abogados como Mayen o los atentados contra fiscales como Miguel Angel Santos o Miriam Reguero Rosa.  Siempre se pensó que sacando a las lacras que tuvieron en el CANG esquilmando al colegio y llenandose de dinero y poder llevaría a un colegio digno.  Pero ahora mismo con la Gámez en el poder y todo su séquito, el Colegio de Abogados esta igual o peor, porque con los anteriores sabíamos que no harían nada, pero con estos que llegan con pompa y cara de majes, diciendo que son el cambio, es una vergüenza que el Colegio de Abogados siga igual y, de esta manera repitan la misma receta del Presidente Arévalo, que llegó al poder con ínfulas de incorruptible, de luchador contra la corrupción y ha sido una caricatura muy pésima de lo dicho, porque no solo es corrupto e hipócrita, sino que además le quiere ver la cara de majes a todos los guatemaltecos queriendo hacernos creer que no puede hacer nada contra la corrupción, cuando ni siquiera con sus asesores y ministros les ha puesto un alto para que dejen de robar.

Así las cosas, es lamentable la muerte de operadores de justicia, fiscales, jueces, personal auxiliar o abogados esto  no solo deja un mal mensaje a la población, sino que también plantea un hecho muy lamentable, porque deja un sinsabor en la boca de aquellos quienes anhelan un mejor país. El sistema de justicia en Guatemala ya ratos que esta “secuestrado”, las comisiones de postulación son un mal chiste, allí se reúnen los comisionados para “negociar” quienes van y quienes no van. Así, la justicia no ve méritos, no ve talento ni capacidad jurídica, la justicia lo único que ve son negociaciones bajo la mesa y los comisionados cuales corderitos llegan a votar por los que les digan, no por los que deben llegar.  Así es fácil ver que muchos que han sido calificados con las mejores notas se quedan afuera del listado y muchos que pasan “raspados” sin ninguna experiencia ni tribunalicia ni litigación pasando a la lista que va al Congreso, como que también son elegidos.  Basta solo ver el CV de la mayoría de Magistrados a Corte de Apelaciónes y Corte Suprema para saber que esto es cierto.

Allí en el poder judicial tienen que “vender su alma al diablo” y por ello dictan resoluciones “a la carté”  de tal forma que ni se inmutan, aunque sepan que sus resoluciones son totalmente apartadas del derecho, pero surten sus efectos porque vienen apadrinadas, muchas veces desde la CC. Quienes hemos litigado sabemos perfectamente de lo que hablamos y sabemos también que, cuando vemos este tipo de resoluciones, solemos decir que, quien las dictó o es un burro o es un corrupto, pero juez o magistrado definitivamente no es.  Y decimos esto porque, hay resoluciones tan, pero tan evidentes llenas de prevaricación, que no se sostienen ni en el papel.

Al final, el asesinato del Abogado Edwin Estuardo Mayen, ha engrosado el listado de Abogados asesinados en Guatemala sin que a la fecha sepamos sus crímenes, y este asesinato se suma a otros como el de Lea De León, Francisco Palomo y muchos más cuyos nombres escapan pero han aparecido sin mas sin que se sepa quienes fueron ni se esclarezca el crimen.  Pero lo deleznable es que ni el Poder Ejecutivo, ni el Poder Judicial, se manifieste plenamente en contra de estos hechos. Una vida que se va, pero ni los ciudadanos protesta ni siquiera en las redes, que se dedican a través de netcenters, a denigrar al asesinado que no tiene la capacidad de defenderse, influyendo en la opinión pública para que estos asesinatos permanezcan impunes, como siempre.  Guatemala, va retrocediendo a pasos agigantados, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo, ojalá no sea tarde cuando la población despierte y vea que, quienes están en los poderes del Estado son unos sinvergüenzas, hipócritas y delincuentes.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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