
Ante un nuevo fracaso, el pleno de la FEDEFUT debe renunciar
Lugar Hermenéutico
Por más que se quieran lavar la cara los dirigentes de la FEDEFUT, sobredimensionando el último resultado ante Surinam o bien, los vividores del futbol nacional, entiéndase medios o jugadores convertidos en comentaristas deportivos que quieren seguir vendiendo humo, el quedar eliminados, ni tan solo con la posibilidad de ir al repechaje por un boleto a la copa del mundo de la FIFA, solo tiene un nombre FRACASO; ante lo cual, si les queda un poco, pero tan solo un poco de vergüenza a los “honorables directivos”, el pleno de la FEDEFUT debe renunciar y dar la posibilidad que gente nueva llegue a corregir lo que ellos no hicieron al frente del futbol guatemalteco por más de 6 años.
Al margen, de las dudas, si fue amañado el resultado ante Panamá, o de quienes son los responsables de una u otra acción en este partido como en toda la etapa clasificatoria, el resultado fue el mismo que en los anteriores procesos, los grandes ganadores son los integrantes del cuerpo técnico que, con millonarios contratos se burlan de la necedad de un pueblo de ir a un mundial y de una dirigencia por demás mediocre que piensa que cambiando un logotipo le va a cambiar la fisonomía a una estructura caduca, tal cual, la del deporte federado en el país, pero particularmente el futbol.
Vale destacar que el mexicano Tena, cobraba mensualmente cerca de 350,000 quetzales, bueno al menos eso facturaba, y a la FEDEFUT le fue aprobado para el año fiscal 2025, un presupuesto por 88 millones de quetzales, el cual se corresponde de diversos aportes, entre ellos una parte del erario nacional, razón por demás para que los dirigentes rindan cuentas ante este nuevo fracaso.
Por mucho, el futbol en Guatemala es el deporte que más voluntades mueve, en el pueblo, la colonia, la aldea, puede faltar el hospital, la escuela, pero nunca un campo con dos porterías de tubo o madera para jugar pelota, cualquier gobierno medianamente visionario, hubiera convertido en esta, una de sus principales apuestas para la movilidad social de una buena parte de guatemaltecos, tanto por los deportistas, como por la derrama económica que gira alrededor.
En Guatemala, el futbol es algo parecido a la locura, una necedad, un sin sentido e ir a un mundial organizado por FIFA, mas que un reto, se convirtió en una obsesión, una utopía, que se le ha negado al país, se le ha negado más que un Nobel de Literatura, en una sociedad con bajo índice de lectura, o un Nobel de la Paz, en una de las sociedades más violentas del mundo, eso ya es bastante decir.
Es bueno recordar que, a mediados de 2016 la FEDEFUT fue suspendida por la FIFA debido a que en la federación de fútbol existían casos de corrupción encubiertos entre sus propios dirigentes, además que estos se negaban a aprobar los nuevos estatutos de la FIFA debido a que estos afectaban sus intereses particulares y como consecuencia los equipos y la selección fueron excluidos de todo tipo de competición internacional.
Al momento de la suspensión de FIFA, todos sus dirigentes renunciaron en pleno, era lo menos que podían hacer ante los hechos, algo que en la actualidad debería demandarse de la actual cúpula dirigencial de la FEDEFUT, ante este nuevo y bochornoso fracaso que, diferencia de los procesos anteriores, conto con uno de los mayores respaldos económicos por parte de la iniciativa privada en materia de patrocinios.
Sin embargo, si la dirigencia actual no renuncia, es necesaria la intervención de la FEDEFUT por parte del gobierno guatemalteco, con las implicaciones que ello pueda tener, es mucho mejor que seguir consintiendo ir de fracaso en fracaso burlándose de la voluntad y los recursos de un país.
No es necesario ir tan lejos, veamos lo que está haciendo en este momento nuestro vecino del norte, una cirugía mayor al futbol, las reformas estructurales del fútbol mexicano incluyen nuevos filtros para la contratación de jugadores extranjeros, la obligatoriedad de que los clubes jueguen con jugadores menores de 23 años (Regla de Menores), y un rediseño en el sistema de formación de entrenadores alineado con los estándares de la FIFA. Se busca, en general, potenciar el desarrollo de talento de ese país de cara a futuros mundiales, aumentar la competitividad del seleccionado mexicano y mejorar la estructura de las selecciones juveniles.
Señores de la FEDEFUT, eso se llama visión, con la poca o mucha dignidad que les quede, por favor renuncien, dejen el camino abierto para que una nueva generación de dirigentes asuma el desafío de la Reingeniería del Futbol guatemalteco, pues como suelen decir en mi pueblo, “les quedo grande la yegua mucha”.

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