Columnas

Adiós al 2016

Termina el 2016.   Es un momento oportuno para reflexionar sobre lo que nos dejó este año.  ¿Qué tal si rompemos la rutina y nos aislamos temporalmente dentro de nosotros mismos para recordar lo positivo y negativo que nos ha dejado este año?  Y de paso hacer nuestro listado de propósitos para el próximo año.  No hablaré de mis cosas personales pero sí de lo negativo y positivo que he visto en nuestra querida Guatemala en un año difícil y retador.   Aunque hay algunas cosas positivas y muy buenas creo que las negativas ganan de lejos.

Con un nuevo gobierno a cargo de Jimmy Morales, una buena persona, hay varias cosas positivas que puedo decir.  La lucha contra la impunidad continúa.  El Ministerio Público respaldado por la CICIG, siguen investigando casos de corrupción y entregando a la justicia a personas que han sido relacionadas con estos casos.   Se está avanzando.    Se ha estado ordenando la casa ya que con todos los desmanes y corrupción del pasado eso está requiriendo más esfuerzo de lo normal.   La Seguridad va mejorando pues se aprecia objetivamente la disminución de los homicidios y la cantidad de bandas criminales desbaratadas y atrapadas que ahora están  en prisión esperando alguna condena.   

El gasto público se ha contenido y adecuado al nivel de los ingresos fiscales.  El Banco de Guatemala sigue funcionando independientemente gracias a su equipo de técnicos y el respeto que han tenido por parte del Gobierno Central aunque las presiones de algunos exportadores y economistas sobre el tipo de cambio es una grave amenaza. Entre lo negativo veo un enorme tortuguismo en los diferentes ministerios del país por temor a las consecuencias de firmar algo que luego implique una denuncia y posible prisión de acuerdo  como están las cosas.  Esto ha atrasado la autorización de permisos que se requieren para emprender cualquier proyecto.

También es negativo para el país la falta de apoyo directo y claro a las empresas que tienen que ver con la minería y con las hidroeléctricas a tal punto que se han cerrado algunas y otras han optado por retirarse.  En un país con tanta pobreza es una vergüenza que esté pasando esto.  El Ministerio de  Medio Ambiente está frenando la inversión de nuevas empresas y nuevos proyectos o ampliaciones y eso se siente también en la desaceleración que experimenta el país.  En vez de estar creciendo a cifras superiores el 4% del PIB en términos reales este año se espera una caída al 3.3% aproximadamente.  La inversión directa extranjera ha disminuido.  Nadie quiere venir a invertir a un país donde no están claras las reglas del juego, la defensa irrestricta de la propiedad y donde se amenaza con hacer una reforma fiscal que podría terminar incrementando las altas tasas impositivas que ya tenemos.

Ha sido grave y pésima la actuación del Congreso de la República en este año.  Con una enorme cantidad de propuestas los diputados creen que con más leyes y regulaciones el país mejorará pero es todo lo contrario.  Las presiones insoportables de la comunidad internacional y la injerencia clara de los embajadores, sobre todo del de Estados Unidos, es humillante.  Otro aspecto muy negativo es el hecho que todos los que han sido acusados de corrupción y están en prisión continúan esperando un juicio que nunca llega.  Seguramente hay personas inocentes entre todos los que fueron acusados pero están injustamente encarcelados sin que la justicia sea pronta y eficaz como debería ser.  Estoy seguro que no todos estarán de acuerdo conmigo, que hay más cosas positivas y negativas que he omitido y que debí incluir. Les deseo un Feliz Año 2017.


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