
Algunas preocupaciones en la cotidianidad
Tanmi Tnam
El sólo leer y escuchar noticias nos formamos una idea de los hechos que nada les importa la vida de la humanidad. Hay argumentos que prefieren ignorar el respeto y desconocer la importancia de la vida. Estamos en el punto donde la vida tiene poca importancia.
En muchas partes del mundo, la vida ha perdido valor y significado. Hay guerras donde mueren personas de todas las edades, credos y culturas. Ya no importa hacer daño a pueblos enteros donde las intenciones y hechos provocan hambre, desnutrición, sufrimiento y muerte. Es lamentable que personas con poder y en nombre de pueblos enteros, asumen la responsabilidad de hacer daño a otros pueblos. Es necesario que el liderazgo decida las acciones políticas y económicas en el marco del derecho a la vida. Es recomendable para todos reflexionar sobre las decisiones que toman el dinero como el argumento para hacerle daño a otras personas y a otros pueblos. Vale el esfuerzo que reconoce al diálogo para buscar respuestas y prácticas para disminuir y eliminar todo tipo de violencia. La educación de los pueblos debe fundamentar y buscar ejemplos de justicia, igualdad y bienestar para todos. Mucho ha dicho el mundo sobre la importancia de vivir en paz.
El uso del agua en nuestro país. A través de medios de comunicación nos llega información sobre pocas reflexiones que tratan la importancia del agua y también de iniciativas de ley que tienen como contenido regular el uso del agua. A simple vista son observables prácticas como la contaminación de los ríos, muchas municipalidades no cuentan con tratamiento de las aguas residuales, basureros por todas partes y deforestación. En muchas partes, es palpable la escasez de agua, hay comunidades sin acceso al agua y los ríos y lagos se han vuelto lugar de depósito de basura. Ciertamente, en nuestro país, contamos con varias formas de apreciar el agua, para algunos el agua es solamente un medio para generar más dinero y para otros el agua tiene vida y da vida a las personas, a las plantas y a los animales. Por tener vida el agua merece respeto y cuidados que permiten su conservación para uso de las generaciones presentes y las del futuro. Sin el agua nadie puede vivir. En Guatemala, todas las instituciones públicas y las comunitarias deben de hablar acerca de la importancia del agua y asumir acciones que ayuden a su conservación.
El fortalecimiento de la democracia. En nuestro país, la ciudadanía y la población en general están observando atentamente la actuación de los profesionales que participan en el proceso de selección para ocupar algún puesto en la Corte de Constitucionalidad, en el Tribunal Supremo Electoral y en el Ministerio Público. Hay alto porcentaje de guatemaltecos que no tienen la menor idea de lo que pasa en estas instituciones públicas que tienen mucho que ver con la justicia o con las elecciones generales. Hay también un grupo de guatemaltecos que hace esfuerzos por comprender que estos puestos sean ocupados por personas con alta probidad. Hay conclusiones diversas, sencillas y puntuales de que los malos funcionarios y trabajadores públicos en estas instancias están formados en las entidades de educación superior y lo que más saben hacer algunos es actuar para su beneficio y menos para la colectividad.
Como guatemaltecos, es necesario demandar para la juventud y la ciudadanía en general, una formación cívica con argumentos y prácticas para la construcción de la democracia, comprender el funcionamiento del Estado y del gobierno y la participación para alcanzar la justicia y el bienestar de todos.

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