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Alejandro Baldizón

Contrapeso a la Corte de Constitucionalidad

Esta semana nuevamente la Corte de Constitucionalidad protagonizó otro episodio en su larga y notoria cadena de abusos y usurpaciones, violando en una ocasión más la misma Constitución de la República que está llamada a defender. Como lo ha hecho en otras oportunidades, usurpó poderes que no le competen y se erigió a sí misma como legisladora constitucional a su peculiar antojo. Se inventó un procedimiento no establecido en la Constitución y fijó un plazo antojadizo y arbitrario, con todo el cinismo que cabe, para poner fin a un problema que la propia corte provocó al extender de forma inconstitucional e ilegítima el plazo constitucionalmente establecido para el ejercicio de uno de los tres poderes del estado.

De impuestos, presupuesto y demencia

La palabra demencia se utiliza como un término general para describir una amplia gama de síntomas relacionados con el deterioro de ciertas habilidades mentales, dentro de las cuales se incluye la capacidad de razonamiento y juicio. Por sus actitudes, pareciera ser que la demencia se ha apoderado de una gran cantidad de jóvenes que, en lugar de hacer razonamientos lógicos y coherentes, se han dejado llevar por la insensatez en boga, por la estupidez francamente.

El embuste de la izquierda

Hoy, por ejemplo, denuncian como un “golpe de estado” la dimisión de un dictador que estuvo 14 años en el poder y que de forma fraudulenta quiso perpetuar su dictadura ilegítima, sin embargo, en ningún momento denunciaron las violaciones a los procesos democráticos mediante las cuales llegó a usurpar el poder.

La autodestrucción de Chile

Chile ha tenido un modelo donde, en general, el nivel de vida promedio es elevado y sustancialmente más alto que el promedio de la América Latina. Por citar un ejemplo, la población tanto de Chile como de Guatemala está alrededor de los 16 millones de habitantes, el PIB per cápita en Chile es de aproximadamente 15,300 dólares, mientras que el de Guatemala es de 4,400 dólares. Y son precisamente esos aspectos constitucionales que resguardan el modelo económico y mediante los cuales se ha logrado el desarrollo, los que ahora estos terroristas salvajes pretenden acabar.

La lucha por la libertad

Quizá nuestra esperanza más inmediata se ubique en reformas radicales en nuestra estructura político-constitucional, pero con la advertencia que deben ser encaminadas a consolidar efectivamente los mecanismos de garantía y defensa de los derechos de los ciudadanos, los límites al ejercicio del poder público y los debidos frenos, contrapesos y controles entre todas las instancias del poder público. Hoy vivimos en un contexto donde los poderes del estado, incluida la corte de constitucionalidad, sistemáticamente abusan del poder que les ha sido confiado y donde los mecanismos de control resultan inútiles o inexistentes.

El fin de la Democracia, de la República

¿Cuál sería la reacción de la población, por ejemplo, si el Presidente quisiera extenderse en el ejercicio de sus funciones más allá de su período? ¿Acaso la Corte Suprema de Justicia no es otro poder del Estado sujeto a la misma limitación constitucional? Esta Corte de Constitucionalidad con sus resoluciones que rayan en lo criminal ha usurpado las funciones constitucionales que le competen a los poderes del estado para concentrarlas y ejercerlas por sí sola. Esta Corte de Constitucionalidad ha anulado los elementos democráticos y republicanos consagrados en la Constitución y se ha convertido en un poder autoritario que bien puede llegar a ser totalitario.

Prohibición del plástico, inconstitucional y absurda

La responsabilidad debe recaer en cada ciudadano que contamina el ambiente cuando desecha antojadizamente su basura, debe recaer en las administraciones municipales que deben implementar programas efectivos de manejo de desechos sólidos y dejar de recurrir a medidas populistas y políticas cosméticas como si su función fuese un concurso de popularidad. Si usted tiene una preocupación legítima por el ambiente, no contamine, recicle y procure que se den soluciones de fondo y no medidas de moda, ilógicas, fútiles, inútiles, absurdas e inconstitucionales.

Sobre el censo, población y prosperidad

El censo realizado por el INE quedará como un ejercicio fútil y altamente oneroso. El debate sobre la población dará lugar a todo tipo de insinuaciones, desde alarmismos maltusianos, fiscales y sobre programas asistencialistas y clientelares. Los agitadores políticos interpretarán los datos a su conveniencia, como de costumbre. Concluyo con reafirmar que el debate no debe centrarse en el tamaño de la población, sino en las posibilidades de crecimiento económico y, particularmente, de creación de empleos para los más pobres.

Independencia versus libertad

Como bien dijo el psicólogo Erich Fromm, le tenemos miedo a la libertad. Y en cuanto no asimilemos en nuestra cultura los valores que conducen al progreso, al desarrollo, a la prosperidad, los que realmente potencializan nuestras posibilidades de realizar nuestras aspiraciones y alcanzar nuestra felicidad, siendo uno de los principales el respeto a la libertad individual, seguiremos siendo súbditos en un país independiente.

Intransigencia

Sostengo que el reto consiste, entonces, en tener la suficiente honestidad intelectual para saber analizar a conciencia las posiciones y reconocer cuáles son aquellas sobre las cuales no se puede transigir y que deben ser defendidas con vehemencia, cuales son las posiciones que se rechazan por la mera intransigencia del oponente, y, en esencia, cuales posiciones tienen o no méritos lógicos.
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