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Alejandro Baldizón

El fin de la Democracia, de la República

¿Cuál sería la reacción de la población, por ejemplo, si el Presidente quisiera extenderse en el ejercicio de sus funciones más allá de su período? ¿Acaso la Corte Suprema de Justicia no es otro poder del Estado sujeto a la misma limitación constitucional? Esta Corte de Constitucionalidad con sus resoluciones que rayan en lo criminal ha usurpado las funciones constitucionales que le competen a los poderes del estado para concentrarlas y ejercerlas por sí sola. Esta Corte de Constitucionalidad ha anulado los elementos democráticos y republicanos consagrados en la Constitución y se ha convertido en un poder autoritario que bien puede llegar a ser totalitario.

Prohibición del plástico, inconstitucional y absurda

La responsabilidad debe recaer en cada ciudadano que contamina el ambiente cuando desecha antojadizamente su basura, debe recaer en las administraciones municipales que deben implementar programas efectivos de manejo de desechos sólidos y dejar de recurrir a medidas populistas y políticas cosméticas como si su función fuese un concurso de popularidad. Si usted tiene una preocupación legítima por el ambiente, no contamine, recicle y procure que se den soluciones de fondo y no medidas de moda, ilógicas, fútiles, inútiles, absurdas e inconstitucionales.

Sobre el censo, población y prosperidad

El censo realizado por el INE quedará como un ejercicio fútil y altamente oneroso. El debate sobre la población dará lugar a todo tipo de insinuaciones, desde alarmismos maltusianos, fiscales y sobre programas asistencialistas y clientelares. Los agitadores políticos interpretarán los datos a su conveniencia, como de costumbre. Concluyo con reafirmar que el debate no debe centrarse en el tamaño de la población, sino en las posibilidades de crecimiento económico y, particularmente, de creación de empleos para los más pobres.

Independencia versus libertad

Como bien dijo el psicólogo Erich Fromm, le tenemos miedo a la libertad. Y en cuanto no asimilemos en nuestra cultura los valores que conducen al progreso, al desarrollo, a la prosperidad, los que realmente potencializan nuestras posibilidades de realizar nuestras aspiraciones y alcanzar nuestra felicidad, siendo uno de los principales el respeto a la libertad individual, seguiremos siendo súbditos en un país independiente.

Intransigencia

Sostengo que el reto consiste, entonces, en tener la suficiente honestidad intelectual para saber analizar a conciencia las posiciones y reconocer cuáles son aquellas sobre las cuales no se puede transigir y que deben ser defendidas con vehemencia, cuales son las posiciones que se rechazan por la mera intransigencia del oponente, y, en esencia, cuales posiciones tienen o no méritos lógicos.

El problema de la justicia

Tuvo que venir una organización extranjera que no dependiera de los políticos de turno, como es habitual en nuestro sistema, para que muchos aprendieran lo que pocos hemos venido diciendo por bastante tiempo: se deben reformar las instituciones de justicia, y particularmente los procesos de designación de sus principales funcionarios, a modo de darles la verdadera y necesaria autonomía e independencia de los intereses políticos de siempre, para que puedan desempeñar sus funciones debidamente.

Soluciones de fondo

Y a menos que en Guatemala empecemos a aprender pero en serio cuales son las ideas y políticas que realmente conducen al desarrollo y prosperidad sostenibles, y empecemos a implementarlas con convicción, las soluciones de fondo que hasta la fecha hemos venido clamando, no servirán si quiera de excusa para nuestra decadente desdicha. Hoy nos hemos librado de una propuesta política cuyo objetivo principal pasa por explotar la miseria del pueblo para su propio beneficio político y cuyo único resultado es perpetuarla. Qué agradable sería pensar que el nuevo gobierno habrá dejado sus ofrecimientos ligeramente menos populistas en una campaña de la cual ya salió victorioso y deje de repetir las mismas fórmulas retrógradas que solo nos mantienen en el subdesarrollo y pobreza. Veremos.

Y después de las elecciones ¿qué?

La fuerza política que controla el congreso, controla a su vez la integración de la corte suprema. En cuanto exista colusión de intereses entre el gobierno y el congreso, sobre todo si pertenecen a la misma facción, pueden tener a su vez el control de la corte de constitucionalidad, puesto que en términos prácticos estarían designando a tres de sus cinco miembros titulares, puesto que uno es nombrado por el presidente, otro por el congreso y el tercero por la corte suprema afín a la misma fuerza política. Al controlar la corte de constitucionalidad tendrán, esencialmente, poder absoluto. Si bien ese es el más extremo de los riesgos, en el mejor de los casos nos veremos inundados de legislación intervencionista, incluido seguramente incrementos de impuestos, y expansión de la burocracia ineficiente y de los programas clientelares que, si bien quizá no acaban ahogándonos, subirán la intensidad de la corriente contra la cual hemos venido luchando en nuestro afán de desarrollo y progreso.

Cuestiones sobre el acuerdo entre Guatemala y Estados Unidos

La polémica desatada sobre el acuerdo suscrito entre el gobierno de Guatemala y el de Estados Unidos respecto del tema migratorio, así como las acusaciones, señalamientos y mal llamados “análisis” que se han vertido sobre el tema, en general han partido desde la perspectiva de impulsar la agenda política de los agentes involucrados, sean gobierno, cortes, burócratas, políticos con afán de protagonismo, o los operadores mediáticos de todos aquellos, eufemísticamente denominados “prensa”, lo cual los conduce a posicionamientos antagónicos francamente berrinchudos.

Los enemigos del desarrollo

Como lo explica el economista Dani Fernandez en un estudio publicado por Market Trends, un indicador más adecuado y que permite hacer una mejor comparación respecto de la carga fiscal entre países es el esfuerzo fiscal. Con esta métrica, se pone en contexto la presión fiscal, ya que ésta es ajustada por la renta per cápita, por lo que se tiene una idea más clara de la carga fiscal sobre el contribuyente con relación a sus ingresos. En el estudio referido, se midió el esfuerzo fiscal en diversos países de América Latina, y se aprecia que en Guatemala el esfuerzo fiscal está por encima de la media y es más alto que en varios países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, incluidos varios de Europa.
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