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David Martínez-Amador

¿Error el viaje a Caracas?

¿Intentar ingresar a Venezuela para reunirse con Guaidó? Una operación suicida en todo sentido. ¿Intentar ingresar a Venezuela, el presidente electo de Guatemala y el Canciller designado portando pasaportes no guatemaltecos (en razón de doble nacionalidad europea)? Un error de imagen y de formas. Y si a ello se agrega, de acuerdo a la información provista por el gobierno venezolano, que el interés de los ´viajeros´ no era realizar turismo, es claro que esto fue una muy arriesgada aventura. En la ortodoxia, que un presidente y un canciller designado viajen con pasaportes distintos a los del país que tendrán el honor de representar es algo difícil de comprender. Sobre todo si la razón del viaje no es turismo.

¿Es tan incongruente PODEMOS?

España se encamina a otra ronda electoral. En 4 años, 4 elecciones. 500 millones de euros en elecciones es lo que ha gastado España en los últimos 4 años. Específicamente el coste del ´10-N´ (que es el segundo set de elecciones en el año) tendrá un costo de cerca de 140 millones de euros. No es poco dinero, sobre todo para un país que no termina en realidad de levantarse de la crisis económica, donde buena parte de su juventud ha hecho maletas o cobran ´en negro´ y donde los jubilados no tienen asegurada la pensión. Dinero de los Presupuestos Generales muy bien podría haberse canalizado en otros menesteres.

Argentina y México: Lecciones para tomar en cuenta

La derecha argentina produce los anticuerpos que ponen a la izquierda en el poder. Y eso parece ser un ciclo que no tiene salida. En el caso de México, aún está por verse si la administración del presidente López Obrador podrá mantenerse alejada de los vicios de las izquierdas sudamericanas y con ello, articular una suerte de progresismo pero con un fuerte sentido de meritocracia y espíritu democrático.

¿Qué celebra México?

Desde hace más de 20 años México ha seguido todo un recetario económico, privatizando, desregulando, recortando gasto, abriendo los sectores estratégicos de la economía nacional a la inversión extranjera en espera de un crecimiento económico superior al 6%... Y seguimos esperando con cristiana paciencia los resultados milagrosos de las ´reformas estructurales´.

Nada que celebrar

Cuando el virreinato de la Nueva España rompió todo vínculo con España, su preferencia de diseño político fue la de un modelo imperial. Cuestión paradójica porque la España de 1812 optará por un modelo de gobierno parlamentario y constitucional. Paradójicamente para 1820, las antiguas colonias británicas en América ya conformadas en los Estados Unidos de Norteamérica tienen partidos políticos, elecciones reglares y una implementación muy clara de separación de poderes.

¿Falsa Democracia?

¿Qué debe preocupar de la democracia guatemalteca? Que al momento de trascender la tercera década de vida, nos muestre un electorado apático, tan alejado del necesario debate ciudadano basado en obtener la mejor información. Y por último, que teniendo el derecho del voto garantizado, se decida no usarlo.

El testigo del amor, Un Cuento de la sinfonía de amor

No sé, honestamente si han reencarnado Ruggiero y Angélica de Lope de Vega, Romeo y Julieta de Shakespeare, Camus y Casarés, Dante y Beatriz ó Anais Nin y Hugh Guile. Lo que sé es que soy testigo que los antiguos, tenían razón, que Horacio no se cofundió en su Égloga X: "Omnia vincit Amor; et nos cedamus Amori". ("El amor lo vence todo, dejémonos vencer por él").

Esa cosa rara llamada poli-amor

Término poco conocido, aunque no por ello menos practicado, el vocablo poliamor hace levantar cejas, producir ceños fruncidos y más de algún rechazo mental. Y es que, las 4 tipologías clásicas griegas del amor ya fueron superadas. Cómo lo expone Lucía Extebarría en su libro Más peligroso es no amar: Poliamor y otras muchas formas de relación sexual, hay al menos 14 formas reconocidas de amor que hoy se expresan de forma regular y normal. Una de ellas, es, el poliamor.

Confianza Institucional

La instancia electoral suprema adolece de una crisis de credibilidad pero (y esta es la clave) el daño ya está hecho pues independientemente del resultado que arroje el recuento de actas, el ganador del ballotage tendrá sobre sus espaldas el cuestionamiento con respecto a la legitimidad del proceso electoral. Lo anterior puede definitivamente y sin duda alguna abrir una crisis de gobernabilidad a futuro para el siguiente titular del Ejecutivo.

¿Tiene sentido votar?

¿Tiene sentido votar cuando el contexto es una partidocracia de alta fragmentación, con un enorme número de partidos políticos nuevos (reciclados) y con una oferta de candidatos a las magistraturas que carecen de experiencia en administración pública? La pregunta no deja de ser válida, y la respuesta es muy complicada. Muy complicada. Si bien es cierto que cada ciudadanía tiene la calidad democrática que merece en términos de su madurez política e interés en los asuntos públicos, desentenderse completamente de los asuntos ciudadanos tiene un enorme costo.
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