
Bienvenido 2026, superamos el primer cuarto del siglo XXI
Lugar Hermenéutico
Por milenios, se ha celebrado cada inicio de ciclo como algo emblemático, algo, que demarca el comienzo de un nuevo periodo. Esta celebración se realiza en múltiples culturas, en la nuestra, fue a partir de 1582 en que inicio a festejarse en la fecha que actualmente lo celebramos.
El papa Gregorio XIII, instituyo el uno de enero de cada año, como el inicio de lo que se conoce como el calendario gregoriano, el cual vino a sustituir al calendario juliano.
Cada inicio de año es sumamente especial, enero siempre nos demuestra que en la vida, después de cada final, también llega un nuevo comienzo. Cada inicio de año tiene esa fuerza de inyectarnos una sobredosis de ánimo, entusiasmo, fe y esperanza.
Con este año 2026, superamos el primer cuarto del siglo XXI, dicho sea de paso, a nivel de país, iniciamos este nuevo ciclo, con los peores indicadores sociales de Latinoamérica, salud, educación, nutrición, seguridad, por mencionar algunos, peores incluso que los de Haití, que por mucho nos superó ya hasta en el Futbol.
Quisiera pensar, que este año, inicia un nuevo ciclo, con la gran oportunidad de reescribir el futuro de Guatemala en todos los órdenes, sin embargo, el optimismo de la época choca con la realidad de los hechos, basta dar un vistazo algunas noticias de los primeros días.
Sin embargo, parafraseando a un filósofo italiano, “Hay que analizar la realidad con la negatividad de la razón, sin perder el optimismo de la voluntad”, es esa voluntad la que nos mantiene a muchos aun acá en esta linda Guatemala, con la necedad que un mejor país es posible para todos los ciudadanos.
Vale recordar que este año, iniciamos el relevo de autoridades en múltiples instituciones de servicio público, quisiera pensar que, por fin en Guatemala se elevara el debate político, que las autoridades en los diferentes cargos, llevaran una propuesta técnica, programática, con amplio sentido estratégico y los funcionarios designados tendrán la premisa de honrar el servicio público.
Por ahora, démosle la bienvenida al 2026, bien por los nuevos desafíos y por qué no, también, por los no tan nuevos, este debe ser un excelente año para seguirse esforzando por cumplir los anhelos, por nosotros, nuestra familia, nuestros vecinos y por mejorar las condiciones al menos, de quienes están en nuestro entorno, paso siguiente, podemos pensar en hacer de Guatemala un mejor lugar del que es ahora.

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