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Posts published in “Mirilla indiscreta”

El espíritu de cuerpo

Orgullosos de su estirpe celebren su día y no se olviden que la patria es su ideal, su soberanía sagrada y la población su gente.

Abriendo puertas con piocha

Arrollado por una aplanadora pesada y sin resistencias, el Estado Guatemalteco sucumbió, dejando un territorio y una población a la deriva víctima de pequeños feudos de caciques que en pocos meses tomaron el control y demostraron como el derecho sucumbe frente al poder cuando se renuncia al respeto de las leyes.

Agua clara que estás en el cielo

Recomponer el país, de manera urgente e impostergable, constituye una necesidad ante la cual, hacerse el disimulado, fundamenta un delito de omisión, tal y como lo sería no evitar que se consume un suicidio.

Las Republiquetas

Inventarse una Plandemia, para someter a buena parte de la humanidad, al gobierno plutocrático de menos de cien familias, es la culminación de la ambición de reducir al mundo a una nave que viaja por el universo como doloroso ejemplo del trabajo esclavo.

Necesitan permiso para matarme

Quienes auspician, definen y patrocinan la investigación y el desarrollo científico y tecnológico contemporáneo, son las mismas corporaciones que mercantilizan lo que se descubre o transforma en esas instituciones, y simultáneamente persiguen el control financiero del mundo abrogándose el derecho de diseñar y ordenar la conducta de la humanidad.

El sabio que no sabía

Esa frontera imprecisa, por la ilegalidad imperante en nuestro caso, aunque se invoque a la constitución, por cierto, en el exilio, para legitimar poderes represivos, otorga al pueblo, cuya autoridad soberana, la tienen en cuarentena permanente, igual derecho para reclamar desde la celda, su legítima y sagrada potestad universal a resistir la arbitrariedad institucionalizada.

¡Me encontraron!

Estás pensando en voz alta, te estamos oyendo todo lo que decís sin vernos, y eso es lo que quisiéramos que hicieras, como lo hiciste siempre, Don Edmundo, salí de tu letargo, y transformá tu pluma de nuevo en espada justiciera… y si alguien interfiere en tu misión, pues qué vamos a hacer Mundito… de mártires vilipendiados está llena la historia de los justos.

Ni jóvenes vasallos ni viejos castrados

El hombre viejo que no haya acumulado fortuna en la sociedad de consumo pierde la esencia de todas sus virtudes, y lo sacude la realidad de un sistema avorazado por engullirse a la juventud en sus años productivos, haciéndola esclava, del crédito sin fin, que hace dueños de las cosas, cuando ya no tienen valor, y que los obliga a lanzarse sin remedio en las arenas movedizas de la tentación.

¡Cuiden al virus!

Uno de los riesgos catastróficos de esta pandemia, es que se termine protegiendo al coronavirus, por ser el soporte estratégico de los intereses y ambiciones desarrollados en su entorno.

Defecando al virus

Entiendo el compromiso y brutal presión sobre los gobernantes, especialmente los responsables de los ejecutivos.
Sabiéndose en medio de la encrucijada magnificada de tener miles de muertos exponencialmente contados para implantar el terror sobre los habitantes de la tierra y cedamos a la infame presión, de aceptar sin chistar la instalación de un nuevo orden.

El intruso mal-creado

Esa estira y encoge les provee a los creadores y gestores, el margen de tiempo para alcanzar el acuerdo que les permita repartirse el mundo.
Pero también, apoyados en las estructuras de los poderes nacionales, les permite medir, con su entusiasta complicidad, el margen de tolerancia de los comunes frente a la posibilidad real de que sea establecida una dictadura universal de la cual ellos obtendrían las migajas de su parte.

Reflexiones avirulentadas

En un pueblo donde reina la ignorancia y la precariedad sanitaria, encontrarse de la noche a la mañana en medio de una batalla viral. resulta casi una tarea imposible de superar con solvencia.

La Última Batalla

El macabro juego de pretender que la ignorancia, hambre y sufrimiento perpetuo de una masa que reduce su existencia a comer, reproducirse y morir, pueda, prostituyendo la ley, borrar la historia, debe abandonarse. Puede que se auto-engañen sus entusiastas y hasta hoy impunes gestores, pero es preciso que tomen nota, que la cobardía aparente siempre tiene el límite de la defensa a la supervivencia.

¡No somos pobres!… ¡Nos tienen pobres!

Toda la supra-estructura jurídica al servicio de una causa sectaria, armando o desarmando instituciones, legitimando acciones ilegítimas, sin apelar, nadie lo hace con el poder suficiente, para que no se atropelle el régimen de legalidad, y evitar sobreponer un Estado de Hecho, al destrozado y en proceso de putrefacción Estado de Derecho de la ya casi extinta recordación en Guatemala.