
Diputadas de expartido Semilla arman escándalo en el Congreso por designación de secretario en comisión legislativa
La jornada legislativa del 5 de septiembre de 2025 estuvo marcada por un nuevo episodio de tensiones políticas dentro del Congreso de la República. Las exdiputadas del extinto partido oficialista Movimiento Semilla, Andrea Villagrán y Laura Marroquín, protagonizaron un escándalo durante la sesión de una comisión legislativa al cuestionar la designación del diputado Héctor Aldana como secretario de la misma.
El incidente inició luego de que se declarara como independiente al diputado Darwin Lucas, situación que lo inhabilitaba para continuar ejerciendo el cargo de secretario en dicha comisión. Ante ello, el presidente del órgano, César Dávila, explicó que la designación de Aldana se realizó con base en la normativa vigente y respetando los procedimientos internos.
La protesta de las exdiputadas
Pese a la aclaración, Villagrán y Marroquín se mostraron inconformes y tomaron la palabra de forma airada, criticando la forma en que se había realizado la sustitución. La situación generó un ambiente de tensión que interrumpió el desarrollo normal de la sesión.
Varios legisladores presentes calificaron el hecho como un acto bochornoso y oportunista, señalando que ambas exdiputadas “rara vez participan de las reuniones” y que únicamente se hicieron presentes para protagonizar este incidente.
La reacción de Héctor Aldana
En medio de la controversia, el diputado Héctor Aldana decidió poner a disposición su cargo como secretario. Según expresó, su objetivo principal era contribuir al trabajo de la comisión y no ser motivo de discordia. “No busco confrontaciones, sino aportar al fortalecimiento institucional”, afirmó Aldana, lamentando la actitud de las exdiputadas.
Un nuevo capítulo en la crisis de Semilla
Este incidente refleja nuevamente las fracturas políticas y el desgaste del partido Semilla, que tras haber llegado al poder como oficialismo en el 2024, perdió fuerza al punto de desaparecer como bancada. Las actuaciones de sus exintegrantes continúan generando polémica dentro del Congreso, afectando la percepción ciudadana sobre su legado político.
Además, el hecho ha abierto nuevamente el debate sobre la necesidad de fortalecer la institucionalidad legislativa y garantizar que las designaciones dentro de las comisiones se realicen de manera transparente y sin protagonismos personales.
Un mensaje de desgaste político
Analistas señalan que este tipo de episodios no solo restan seriedad al Congreso, sino que también deterioran la confianza ciudadana en el quehacer legislativo. “El país necesita consensos y leyes que aporten soluciones, no espectáculos mediáticos”, opinó un observador político.
El escándalo protagonizado por Andrea Villagrán y Laura Marroquín vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de elevar el nivel del debate político en Guatemala y dejar atrás los conflictos internos que no contribuyen al bienestar nacional.
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