Press "Enter" to skip to content

Posts tagged as “literatura universal”

Pushkin

Pushkin es un personaje particularmente querido en el pueblo ruso y entre los amantes de la literatura en general. Fue grandemente influenciado por escritores de la ilustración y románticos que le precedieron, como los franceses Voltaire y La Fontaine y el inglés Lord Byron.

Irene Doura-Kavadia

Es autora de 16 libros que han sido publicados en griego, inglés, francés y español y ha recopilado varias antologías como editora en jefe de Writers Capital International Edition.

El Cid Campeador

Hace unos años, salió la película basada en el poema épico de el Mío Cid. Habla de un mítico e histórico héroe del reino de Vivar, conocido como Rodrigo Ruy Díaz de Vivar. El Cid Campeador. Nombre que significa “hombre de valor” u “hombre fuerte”.

Anatomía del duelo

C. S. Lewis, el creador de Las Crónicas de Narnia, el converso y teólogo cristiano, se enamorará siendo un cincuentón.

Oda al amor nupcial

“¡Que me bese con los besos de su boca! Más deliciosos que el vino son tus amores”. Así inicia –electrizado de pasión– el poema amoroso más leído, comentado e influyente de la literatura universal. Y, ¡oh paradoja!, este “Cantar de los Cantares” es uno de los libros de la Biblia hebrea (Tanaj) y de la Biblia cristiana.

La guerra y la peste de Atenas

Tras vencer a los persas por segunda vez (479 a. C.), Atenas se convierte en la ciudad más floreciente del Mediterráneo. Su comercio de aceite y de cerámica crecen sin parar. Pericles lidera la expansión imperial y artística de Atenas. Llegan tributos de doscientas ciudades griegas. Se construye, deslumbrante, el Partenón. En el 431 a. C. proclama Pericles: “Seremos admirados por nuestros contemporáneos y por las generaciones futuras […] Nos bastará con haber obligado a todo el mar y a toda la tierra a ser accesibles a nuestra audacia, y con haber dejado por todas partes monumentos eternos”.

La aventura del conocimiento

Pocos mitos literarios alcanzan la fascinación del Rey Arturo y sus caballeros de la Mesa Redonda. Entre sus primeros creadores destaca el francés Chrétien de Troyes, autor de cinco novelas artúricas en verso hacia finales del siglo XII. Es el creador de Lanzarote, que recorre el mundo para rescatar a la reina Ginebra, de la que se enamora. Y es el creador, también, de un personaje enigmático −Perceval−, cuya historia traza en El cuento del Grial (ca. 1180).

Los viajes satíricos de Swift

Se puede transformar la sociedad de muchas maneras. A golpe de leyes, de discursos, de cañonazos. Jonathan Swift decidió hacerlo con la sátira, es decir, con el uso literario de la ironía, la hipérbole y el humor, para ridiculizar y fustigar los vicios sociales y políticos. El género satírico contaba ya con maestros insignes: Juvenal, Erasmo, Rabelais, Quevedo. Pero fue el sacerdote anglo-irlandés Swift, “el mayor prosista en lengua inglesa” (T. S. Eliot), quien llevó el género a su cumbre máxima. Con permiso de Voltaire (amigo y admirador suyo), el otro genio satírico del siglo XVIII.

El agujero negro del siglo XX

Primo Levi fue arrastrado al agujero. Y, contra todo pronóstico, sobrevivió “para contarlo, para dar testimonio”. Su narración es necesaria, porque Auschwitz “ha sucedido, y por consiguiente, puede volver a suceder”. De hecho, había sucedido ya el genocidio armenio, y sucedería después en Camboya y en Ruanda. Levi narró su paso por el infierno en su libro más célebre: Si esto es un hombre (1947). Está escrito no con el tono inflamado del justiciero o de la víctima, sino con la prosa tersa, desnuda, impasible, desgarrada, propia del testigo veraz.

Frodo: el heroísmo de la humildad

Frodo confiesa: “No estoy hecho para misiones peligrosas. ¡Ojalá nunca hubiera visto el anillo! ¿Por qué vino a mí? ¿Por qué fui elegido?”. Y, cuando logre su misión, reconoce que “no hubiera llegado lejos sin Sam”, su jardinero y amigo fiel. El nuevo heroísmo que dibuja Tolkien no se basa en lo extraordinario, en el poder solitario y dominador, sino en la amistad y el servicio a los demás. Como afirma en la obra el hada Galadriel, “incluso la persona más pequeña puede cambiar el curso del futuro”.

Ulises, el astuto, el sufridor, regresa a casa

La Ilíada es guerra: fragor de espadas, bronce, sangre, polvo. Es el poema épico de la sociedad militar aristocrática: canta la excelencia de héroes masculinos que cumplen el código de honor arcaico, basado en el orgullo, el coraje y la fuerza. La Odisea es aventura: fluidez de aguas, viajes, ninfas, sirenas. Es el poema épico de una sociedad más comercial, más móvil, más moderna: canta la excelencia de hombres y mujeres, aristócratas y plebeyos, a través de la astucia, la resiliencia y la elocuencia.