
Un 2020 sin CICIG, pero aun arrastrando cadenas
Desde Mi Trinchera
Los guatemaltecos estamos terminando un periodo más en su historia política, uno que empezó el 14 de enero de 2016, fecha en la cual las diferentes autoridades electas mediante un proceso electoral tomaron posesión de los diferentes cargos, por los que fueron electos directamente por medio del voto de los guatemaltecos. Detrás de este nuevo comienzo, se arrastraban cadenas, con eslabones de mentiras, manipulaciones e intereses, personales, ideológicos, que cruzan fronteras, que denigran constituciones, que roban dignidad, soberanía y libertad; el rechazo y la esperanza de un país con progreso y superación inundaba los corazones de muchos guatemaltecos, que al final los terminaron utilizando como tontos útiles, al manipularlos con palabras tan sensibles como es la “corrupción” , que en las bocas incorrectas se terminó convirtiendo en el anzuelo perfecto, para hacerse con el control del Estado, por un sector político e ideológico, que siempre ha sido derrotado, ya sea por medio de las armas, o en todos los procesos electorales de la etapa democrática en nuestro país, el rechazo de los ciudadanos que conocen la historia real de esos grupos minoritarios, terroristas y ahora carentes del valor para aceptar abiertamente, que su interés en cooptar el Estado sigue siendo el mismo, el socialismo mísero y decadente, pero sobre todo con un hambre voraz por seguir volviéndose multimillonarios con la cantaleta de la justicia e igualdad social, y su actual retorcida versión de la lucha contra la corrupción.
Meter las manos al fuego por el gobierno que está por terminar, sería casi tan temerario como confiar en cada comentario, afirmación, acusación y también maravillas que se leen en los medios de comunicación tradicionales y redes sociales, que dependen del interés y conveniencia de quien los pública. Pero lo que sostengo y sostendré siempre, es que el gobierno del Presidente Jimmy Morales, independientemente los diferentes motivos e impulsos que lo llevo a reaccionar, contara con mi eterno agradecimiento por establecer un hasta aquí a los abusos, engaños e impunidad de una comisión extranjera totalmente fuera de control, violadora de nuestra Constitución, soberanía, generadora de crímenes e impunidad , que navego por Guatemala con la falsa bandera de la “lucha contra la corrupción e impunidad”, cuando la CICIG encabezada por Iván Velásquez, el extranjero más nefasto y criminal que ha pisado nuestras tierras fueron los máximos promotores de las mismas.
Para todos los detractores del Presidente Morales les invito a reflexionar y ser sinceros consigo mismos y contestarse en silencio, ¿Hubiesen tenido el valor de tomar decisiones y enfrentarse a grupos golpistas e ideológicos que sueñan con volver nuestro país en una Cuba o Venezuela?, pregúntense ¿Por qué esos mismos que respaldaron a CICIG a morir , y a su tonta útil, la prófuga de la justicia Thelma Aldana, son los mismos que fueron parte de la guerrilla marxista en nuestro país?, son los mismos que desde que se firmaron los falsos “acuerdos de paz” han vivido de ellos, gracias al poder político que les otorgo un papel sucio y mal intencionado, que su único propósito y fin fue el control político y el enriquecimiento de la izquierda hipócrita, esos socialistas que no tuvieron los “huevos” de empuñar el fusil, esos que ahora utilizan la Corte de Justicia y de Constitucionalidad, para vengarse de todo aquel que se interponga en sus planes por tomar el poder y seguir llenando sus cuentas bancarias con del dinero de los guatemaltecos, producto del saqueo del Estado por medio de resarcimientos, condenas espurias, por medio de donaciones internacionales utilizadas para beneficio propio y de sus actividades político terroristas, golpistas; decirles hasta aquí y expulsar de diferentes Ministerios de gobierno a traidores de la patria, que habían sido impuestos a dedazo en su gobierno por indicaciones de personajes como el nefasto ex embajador norteamericano Todd Robinson, la activista política y mercantilista Helen Mack, y desde luego el no permitir más el ingreso del colombiano Iván Velásquez, y terminar con el mandato de la CIGIG, será siempre el mayor regalo que pudo darnos este gobierno próximo a terminar.
Ahora nos consumimos los últimos días de diciembre de 2019, con un sabor agridulce, muchos de los que estamos convencidos que la verdad debe prevalecer ante cualquier ideología, interés político partidista, o interés personal, que la voluntad del guatemalteco se debe respetar, sin excusa alguna, sin pretextos, sin “falsas estrategias”, creadas para manipular la voluntad electoral; sin darle mayor vuelta al asunto simplemente es un crimen vil y sucio contra el futuro y desarrollo de una nación el callar y maquillar un fraude electoral por diferentes sectores y falsos líderes, tanto de derecha e izquierda no tiene en nada ningún mérito de querer salvar o amar a Guatemala, este 2019 fue un año muy particular , uno donde abrimos los ojos para identificar a los que nos acompañan en el camino recto, lejos del interés personal, de quienes no se doblan ante elogios y promesas de futuros huesos post electorales, este año nos hace marcar distancia de los que han querido utilizar los movimientos y grupos cívicos, nacionalistas, dignos defensores de nuestra soberanía para consumar sus sueños bizarros de poder, al creerse y fumarse liderazgos inexistentes e ilegítimos; indudablemente todo esto representa para estos cuatro años venideros la integración de grupos representativos, sólidos y depurados, para poder hacerle frente a la amenaza del socialismo del siglo XXI que se cierne como sombra de pobreza y terror sobre la región latinoamericana.
Por ahora aun arrastramos cadenas, cadenas que nos deben servir como inspiración para destruirlas y levantar orgullosamente nuestro rostro, muchos de nosotros nos podemos sentir orgullosos y llamarnos vencedores, evitamos con nuestras voces, con nuestras protestas y replicando la verdad que muchos temían en decir, la caída de nuestra patria a merced del socialismo, hemos y seguimos resistiendo la peor invasión judicial, la cual han utilizado extranjeros y traidores, para destruir la soberanía y la dignidad de todo un pueblo respetuoso de nuestras leyes, con principios religiosos y valores morales. Ese sabor amargo aún persiste, se niega a desaparecer, la Corte de Constitucionalidad continua en manos de los enemigos de nuestro legítimo Estado de Derecho, la Procuraduría de los Derechos Humanos con Jordán Rodas al frente sigue siendo una cueva de parásitos y activistas políticos golpistas al servicio de un sector siniestro y obscuro, muchos tribunales y juzgados persisten en ser herramientas el servicio de la venganza política e ideológica, la injerencia extranjera encabezada por la ONU, muy lejos quedo de ser una organización internacional con el fin de preservar la armonía entre naciones y ahora funciona como una policía represiva de imposición de un nuevo orden a nivel mundial.
Nos quedan muchas cadenas por romper, pero estoy convencido que ninguna tan fuerte para doblegar la nobleza y gallardía de los habitantes del país más lindo del mundo, ¡GUATEMALA!

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