
Guatemalteco lideró misión Juno
por: EFE/Aubrey Gemignani
La sonda Juno llega a la órbita de Júpiter para descifrar sus enigmas.
Miembros del equipo Juno celebraron la llegada de la sonda Juno de la NASA a la órbita de Júpiter, en el Laboratorio de Propulsión de la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (JPL-NASA) en Pasadena, el 5 de julio de 2016. La sonda Juno de la NASA hizo historia al llegar a la órbita de Júpiter tras cinco años de misión, y se convirtió en el vehículo que más se aproxima al gigantesco planeta gaseoso, con el objetivo de descifrar sus enigmas y descubrir más sobre el origen del sistema solar. La nave, no tripulada y del tamaño de una cancha de baloncesto, ya hizo historia en enero al convertirse en la sonda impulsada por energía solar en llegar más lejos en el espacio, a alrededor de 793 millones de kilómetros del Sol.
El guatemalteco Edward Hirst aprendió pronto a resolver complejas ecuaciones matemáticas, sólida base con la que estudió ingeniería aeroespacial en Estados Unidos y que le sirvió para ser jefe de la misión Juno, rumbo a Júpiter, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.

En la imagen facilitada por la NASA el 5 de julio de 2016, se muestra un boceto de la sonda Juno, que hizo hoy historia al llegar a la órbita de Júpiter tras cinco años de misión, y se convirtió en el vehículo que más se aproxima al gigantesco planeta gaseoso, con el objetivo de descifrar sus enigmas y descubrir más sobre el origen del sistema solar. Hacia las 03:54 GMT del martes, la sonda impulsada por energía solar se incorporó a la órbita de Júpiter, culminando una misión que comenzó en agosto de 2011 y que busca despejar numerosos interrogantes sobre el mayor planeta del sistema solar, tan enorme que en él podría caber la Tierra más de mil veces.



