Columnas

Día 1 (monte Everest 2016)

Bárbara Padilla

Andinista guatemalteca*

Hace unos días salí de Guatemala con destino hacia Katmandú con una mochila llena de ilusiones, ahora me encuentro a casi 3,900 msnm en Debouche, en un hostal inspirado en la película El Señor de los Anillos, llamado Rivendall.

Mi expedición la conforman Nelson Dellis de USA en su tercer intento, Lysle Turner de Sudáfrica en su segundo intento, Robert Kay en su tercer intento, la joven pareja Laura y Ben Darlington de Australia y Allan Arnette quien es muy famoso por su Blog y quien ya coronó Everest, pero está con nosotros para escalar Lhotse, que es otra montaña de 8 mil metros que está a la par del Everest.

Ben ya hizo cumbre de Everest pero intenta un segundo ascenso junto con su esposa, Laura. Tomamos un helicóptero de Katmandú directo hacia Namche Bazar para iniciar la aclimatación hacia el campo base. Desde este momento, tardaremos alrededor de 7 días para llegar  a 5,334 msnm.

Iniciamos la marcha en montaña media, es decir, con un paisaje hermoso entre bosque, colores rosa y azul de los árboles y suelo levemente inclinado con polvo y rocas. Pasamos unos puentes hermosos en donde se vislumbran los ríos que se forman por los glaciares y alrededor nuestro tenemos al Himalaya. El aire puro que respiramos nos hace sonreír a cada paso. Hace unos días, pudimos observar la cima, gracias al buen clima.

Pasamos dos días en Namche Bazaar, que es el último pueblo en el que podemos comprar lo último que necesitamos para nuestra expedición.  Ahí se encuentra el Museo de Sherpas y de Historia del monte Everest; lo visitamos ayer y compramos algunas cosas, como desinfectante para las manos en gel y papel higiénico para los días del acercamiento.

Me siento feliz y entusiasmada de tener otra oportunidad para estar aquí y hacer un intento más. Siento un profundo agradecimiento hacia cada una de las personas que me apoyaron y recuerdo cada vez el esfuerzo que he hecho por lograr emprender este proyecto.

Por el momento, todo parece un cuento mágico de hadas; siempre he pensado que el acercamiento al campo base ehasalido de una historia de fantasía.  Es hermoso y no hay otra palabra que lo describa igual.

Mañana iremos a visitar a un Lama muy conocido de este lugar llamado Geshi, haremos un Puja o mejor conocido como Ceremonia y nos dará una bendición especial a todos en la expedición, para que todo salga bien; es parte de la cultura Sherpa participar en dichas ceremonias y haremos otro Puja unos días después de llegar al campo base, con la intención de pedirle permiso a la montaña para que nos deje entrar y nos otorgue protección en cada paso que demos.

Los sherpas pertenecen a una etnia, en este caso al Valle del Khumbu; la palabra Sherpa entra en sus nombres y forma parte de su apellido; existe la lengua sherpa, pero no todos escalan precisamente montañas.  Algunas mujeres son porteadoras de equipo, solamente hasta el campo base y se dedican a la agricultura al igual que los hombres; naturalmente hay otra parte de Sherpas que participan en expediciones, no sólo en el Everest, sino en toda la región haciendo trekking (caminatas en montaña media) alrededor o escalando montañas arriba de 6 mil metros o más. Los sherpas son realmente los héroes de estas expediciones. Sin ellos, nosotros no podríamos llegar.

Iniciamos la marcha en montaña media; es decir, con un paisaje hermoso entre bosque, colores rosa y azul de los árboles y el suelo levemente inclinado con polvo y rocas