Rousseff: “Enfrento un golpe de Estado”
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, volvió a negar las acusaciones en su contra y dijo que es “víctima de una gran injusticia”, al comentar la decisión de la Cámara de Diputados que la pone más cerca de un proceso de destitución.
Rousseff agregó que enfrenta “un golpe de Estado”. “Creo en la democracia y siempre he luchado por ella. Enfrento un golpe de Estado no tradicional”, aseguró la mandataria en una conferencia de prensa.
Apuntó contra la oposición y también contra su propio vicepresidente, Michel Temer. “No se puede pedir un proceso de destitución, ya que esto es una tentativa de elección indirecta que ocurre porque quienes quieren llegar al poder, no tienen los votos para hacerlo”, lanzó.
Y agregó: “Es injusto que el vicepresidente conspire contra la presidenta de la República abiertamente; en ninguna democracia en el mundo esto ocurre”, según pública la Nación de Argentina.
La aún Mandataria, admitió estar “triste” pero no “abatida” y afirmó que ha quedado frente a una “situación que solo puede provocar una inmensa sensación de injusticia y de que hay en Brasil una violencia contra la verdad, la democracia y el Estado de derecho”.
La mandataria aseguró también que, una vez que el proceso con vistas a un juicio político se inicie en el Senado, confía en que tendrá la “oportunidad” de defenderse y demostrar que, en su caso, “se usa la apariencia de un proceso democrático para practicar un abominable crimen, como es condenar a un inocente”.
En una rueda de prensa, Rousseff insistió en que las maniobras contables que sustentan la acusación no suponen una ilegalidad y mucho menos un “delito de responsabilidad”, como la Constitución define las causas que pueden llevar a la destitución de un mandatario.
El pasado domingo, la oposición de Brasil reunió en el pleno de la Cámara de Diputados los 342 votos necesarios para que prosiga el proceso contra Rousseff, con lo que el Senado decidirá si inicia un juicio con miras a su destitución.

