Sobrevivir al periodismo
Esta semana, para ser más exactos, el martes 16 a las seis de la tarde en el auditorio de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos, será presentado el libro: “Sobrevivir al Periodismo”, un serie de historias, 24 en total, que retratan lo que fue el periodismo durante 30 años, de 1970 a 1990.
La historia de la libertad de expresión en Guatemala siempre ha sido, igual que la democracia, una especie de hoja seca movida por el viento. El statu quo le tiene miedo a los cambios, como el diablo a la cruz. Por eso, la represión se ha impuesto desde el Estado casi desde que Guatemala es Guatemala. Sin embargo, en los años setentas y ochentas se aportó la mayor cauda. Muchos periodistas fueron asesinados o secuestrados y desaparecidos. De hecho el Sindicato de Trabajadores en Medios de Comunicación Social, que logró los primeros salarios mínimos en la prensa, se disolvió debido a los asesinatos. Aun en los inicios de los años noventas, antes que se pusiera fin al enfrentamiento armado interno, hubo ataques contra periodistas y se llegó a la desaparición forzada, violenta, de importantes medios de comunicación, como el semanario La Época.
Es mi historia, entrelazada con la transición a la apertura democrática que vivimos actualmente. Entre otras historias, se narra el caso del director del noticiero de televisión Estudio Abierto y del rotativo Nuevo Diario, Mario Solórzano Foppa, su involucramiento en la guerrilla y su muerte. Las versiones sobre el atentado y el secuestro de Irma Flaquer. Los casos de Maco Cacao, Chepe León, AlaídeFoppa, Timoteo Curuchiche, sin olvidar otros hechos, como el secuestro de los directores de Prensa Libre, Pedro Julio García y Álvaro Contreras Vélez, o el asesinato de Mario Ribas Montes, hechos atribuidos a la guerrilla. La obra hace un recorrido por las vicisitudes del periodismo en esos años, incluyendo el destino de muchos periodistas forzados al exilio, sin que muchos de ellos no regresaran más, por ejemplo, Alfredo Saavedra, radicado en Canadá, y Adelfo Sarazúa, en Suecia.
Los relatos se trasladan por momentos a Costa Rica, donde se describe el desmantelamiento del Frente Democrático Contra la Represión, una coalición estratégica de los movimientos sociales, populares y socialdemócratas de finales de los setentas. La creación del Servicio de Información y Análisis de Guatemala, en 1981, convertido luego en la Agencia Centroamericana de Noticias Acen-Siag. Este proyecto y otros que surgieron en el exilio, lograron dar a conocer lo que pasaba en Guatemala, ocultado en cierta forma por los procesos políticos de Nicaragua y El Salvador.
Como bien lo dice el conmovedor y vibrante prólogo del periodista Mario Antonio Sandoval Samayoa, es un reconocimiento a los mártires del periodismo y a quienes hoy, especialmente en la provincia, sufren violencia, presiones y amenazas por denunciar la corrupción y desmanes de caciques o funcionarios locales.
Lectura necesaria para jóvenes periodistas.

