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LAZOS CULTURALES 8

Ventana Cultural

Los Xincas 2

En la entrega anterior abordábamos algunos elementos generales de la cultura Xinka, una de las más antiguas de Mesoamérica. Diversas fuentes antropológicas señalan que su organización social respondía al sistema conocido como Copxig, representado por cuatro figuras masculinas que custodian a la “cuidadora del corazón”, es decir, la mujer. Este símbolo no es menor: revela una estructura donde la autoridad y el equilibrio comunitario no se entienden sin la presencia femenina como eje central.

Investigaciones recientes de la Universidad de San Carlos sugieren incluso la existencia de una figura de liderazgo femenino, denominada Mikeyla, aunque este aspecto aún requiere mayor profundización. Lo cierto es que, como ocurre en otras culturas originarias, el rol de la mujer no se plantea en oposición al hombre, sino como complemento. No hay confrontación, sino equilibrio: fuerza y protección articuladas en función de la vida comunitaria.

A la par de esta organización, los xinkas han sido reconocidos como un pueblo guerrero. Dirigidos por estructuras como los Tekuanalhi —los cuatro ejes cuidadores del corazón— resistieron con firmeza el avance español desde 1524. Sin embargo, la estrategia de los invasores, apoyados por grupos aliados como los tlaxcaltecas y reforzada por la captura de indígenas, terminó por doblegarlos. Muchos fueron esclavizados, dejando huellas históricas que aún persisten en la memoria, como el conocido Puente de los Esclavos.

Pero la derrota militar no significó la desaparición del pueblo xinka. Su historia no se detiene en la conquista; se transforma. Desde entonces, han enfrentado distintas formas de despojo, aunque el patrón se mantiene: decisiones impuestas desde fuera y resistencia desde dentro.

En tiempos recientes, este conflicto ha adquirido una nueva forma. A partir de la primera década del siglo XXI, empresas extractivas pusieron su mirada en territorios históricamente habitados por comunidades xinkas. La reacción no se hizo esperar. La oposición a la minería no surge como un hecho aislado, sino como parte de un proceso sostenido que lleva más de una década y que se ha intensificado en los últimos años en defensa del territorio, la autonomía y el reconocimiento.

En este contexto, hay un elemento que resulta decisivo: el papel de las mujeres. No se trata de una participación secundaria. Las mujeres xinkas han asumido un rol protagónico en la defensa del territorio, trasladando al espacio público una función que históricamente han ejercido en lo comunitario: el sostenimiento de la vida. Su rechazo a los proyectos extractivos no responde a consignas abstractas, sino a una comprensión concreta de sus efectos: el agua contaminada, la tierra dañada y la ruptura del tejido social.

De este modo, el conflicto actual deja de ser únicamente económico. Lo que está en juego es algo más profundo: dos formas de entender el mundo. Por un lado, una lógica de explotación que ve el territorio como recurso; por otro, una visión que lo concibe como espacio de vida, memoria y continuidad.

Y es precisamente ahí donde el pueblo xinka vuelve a mostrarse firme. Porque si algo ha demostrado a lo largo de su historia es que puede ser derrotado, pero no sometido; desplazado, pero no borrado. Hoy, como ayer, su resistencia no solo defiende la tierra: defiende una forma de existir que se niega a desaparecer.

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Claudia Alexandra Figueroa Oberlin

El arte siempre lo llevé de la mano con la literatura, me dediqué al teatro, a la danza por más de quince años, y a las artes marciales, ahora soy miembro de diferentes asociaciones y academias de poesía: Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana, donde participo con crítica literaria, Academia Nacional e Internacional de Poesía de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, América Madre, Unidos por las Artes, Movimiento Literario de Centroamérica, y locutora de la radio el barco del romance con el programa Una Ventana al Mundo, donde hablo de los viajes, la historia y la cultura, recito poemas y leo cuentos o fragmentos de otros autores y propios.

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