Editoriales

Alguien tiene que ceder

Han pasado varios días y el pulso entre las autoridades de la Municipalidad capitalina y los transportistas no cede. Pareciera otro de tantos cruces de dimes y diretes que se avizoran con solución. Guatemala se ha caracterizado por polarizarse, la historia registra que  se han dado situaciones que no se solucionan a corto plazo, sino que se prolongan por mucho tiempo.

Los transportistas indican que en la Muni de la ciudad no ha querido recibirlos el alcalde, a quien ya le pidieron una cita. Lo cierto es que el acuerdo municipal se publicó en el diario oficial  y cobrará vigencia en los próximos días.

A todo esto, los transportistas ya realizaron un primer bloqueo en el kilómetro 17 de la ruta al Pacífico esta semana, y en las últimas horas varias aduanas no están funcionando. Lo triste del caso es que la población resulta pagando las consecuencias cuando suceden bloqueos o paralizaciones de todo tipo.

Para citar un caso sencillo, los usuarios del transporte público se quedan sin poder trasladarse cuando los propietarios de los buses rojos deciden parar de un rato a otro.  Por ejemplo, los usuarios de la ruta 203 que circula por el Periférico están sin servicio desde hace varios días, y la comuna capitalina brilla por su ausencia en solucionar el problema.

Pero el tema que nos ocupa es el del transporte pesado.  Los miembros del Cacif en la conferencia de ayer indicaron que la Corte de Constitucionalidad  apercibió al presidente Jimmy Morales y al ministro Gobernación Francisco Rivas a garantizar los derechos constitucionales de los guatemaltecos.

Los empresarios pidieron al presidente y a los alcaldes de las municipalidades del departamento de Guatemala, integrar una mesa interinstitucional de alto nivel para buscar y ejecutar soluciones que den por finalizada la problemática. Además, reconocen el aumento en la carga vehicular de la capital y la necesidad que existe de implementar acciones que reduzcan el impacto en el tráfico, pero consideran que la ampliación del horario de restricción no es una respuesta efectiva.

González Campos rechazó cualquier medida de hecho y coerción que atente contra la integridad de los guatemaltecos “todos estamos cansados de no poder trabajar de una forma libre”, pero “si esto no se maneja con prudencia puede haber desabastecimiento de combustible y alimentos”. El jueves pilotos del transporte pesado iniciaron una manifestación en contra de la restricción a la circulación de camiones en la ciudad, medida implementada por la Municipalidad de Guatemala.

Redacción

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