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A Propósito de Mi Esposa

Del Escritorio del General

Una reciente reflexión, motivada por un artículo anterior en el que mencionaba a mi esposa, me llevó a meditar sobre el papel esencial que ella ha desempeñado en mi vida. Comprendí que su compañía ha sido, sin duda, una de las mayores motivaciones en mi camino.

Recuerdo que mi abuelo solía decir: “Uno no debe escoger no mujer para uno, sino madre de sus hijos” Y creo que, sin saberlo del todo, así fue como tomé mi decisión: no elegí solo una compañera de vida, sino a la madre de mis hijos. Me siento profundamente orgulloso de ello, pues la verdadera fortuna fue que ella me eligiera a mí para ser el padre de sus hijos. Esa elección, más que un acto propio, fue un regalo.

Los avatares de la vida, las vicisitudes y el devenir cotidiano tienden a moldear toda relación, y si bien no todo ha sido una panacea, puedo decir con convicción que estos 45 años de vida matrimonial han sido ejemplares. Día a día me doy cuenta de que, más que elegir, fui elegido.

En este espacio, deseo rendir un homenaje sincero a mi esposa y por extensión, a todas las esposas por su abnegación, respeto, y sobre todo, por su infinita tolerancia frente a nuestras, a veces, desbordadas intenciones y aventuradas visiones que terminaron construyendo lo que somos. Encontrar una persona que lo ame a uno, que lo acompañe, que sea firme, que asesore y que incluso se interponga en su camino cuando es necesario, no es tarea fácil. Y tener la sabiduría de reconocerlo y decidir: “en este barco me monto”, es vital para navegar las tormentas de la vida.

Es difícil expresar completamente lo que significan. Aunque nuestro amor y respeto hacia ellas se han manifestado a lo largo del tiempo, quizá no siempre de las maneras o en las formas que ellas esperaron. No obstante, su actitud firme, su consejo oportuno, y hasta su dureza en los momentos necesarios, han sido factores fundamentales en nuestro éxito personal y familiar.

Por eso, quiero rendir este homenaje sentido tributo a mi esposa, y a todas las esposas que, con su amor y fortaleza, silenciosa o bulliancisa han sido pilares esenciales para el éxito de los hombres, ¡nosotros!  Sin lugar a dudas, hay muchos otros factores que contribuyen a lo que somos, pero ninguno tan firme y trascendental como la presencia de nuestras compañeras de vida. A mi mujer, a quien tanto le debo, le expreso hoy mi más profundo agradecimiento.

Adelante con espíritu de vencedores

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Francisco Bermudez Amado

General de División ex Ministro de la Defensa, Analista político.

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